El político conservador murió el pasado miércoles tras un fulminante paro cardíaco sufrido mientras se encontraba en el Club Campestre de Ibagué. Hoy, copartidarios y amigos le rinden homenaje a uno de los más exitosos y polémicos políticos tolimenses de los últimos 20 años.
Gómez Gallo tenía 51 años. Llevaba ocho meses libre tras cumplir tres cuartas parte de la condena de nueve años de prisión que la Corte Suprema de Justicia le había impuesto por sus nexos con el bloque Tolima de las autodefensas. En los últimos cinco años pasó de ser el político tolimense con mayor proyección, luego de haber alcanzado la presidencia del Congreso, a uno de los primeros parapolíticos condenados.
En diciembre de 2007 la Corte Suprema ordenó su captura y dos años después lo condenó por concierto para delinquir. Desde ese momento Gómez Gallo se dedicó a rendir cuentas a la justicia. En abril de este año le fue otorgada la libertad y se había mantenido alejado de la vida pública.
José Adrián Monroy, secretario administrativo de la Alcaldía de Ibagué, fue la última persona que lo vio con vida. Cuenta que el 25 de diciembre estuvieron en el club. “Jugamos un buen rato y el partido lo empatamos 1 a 1. De un momento a otro se desplomó. Se le brindó atención, le dimos respiración artificial y abrió los ojos unos segundos, pero fue un infarto fulminante que no dio tiempo de nada”, le relató Monroy a El Tiempo.
De alguna manera, murió uno de los grandes varones electorales del Tolima, un hombre que llevaba casi treinta años en la política y que logró pasar de la escena regional a lo más alto de la política nacional.En la década de los 80, Luis Humberto Gómez Gallo irrumpió en la política de Ibagué. En 1986 alcanzó un puesto en el Concejo Municipal. Seis años después fue secretario de Obras Públicas del departamento.
En 1994 se lanzó al Senado, donde estuvo por tres períodos consecutivos. Durante su actividad como parlamentario promovió un debate contra ‘Aurelio’, un comandante del M-19 que dio la orden -no cumplida- de secuestrar al político tolimense. Pero lo curioso fue que el tal ‘Aureliano’ era el hoy destituido alcalde de Bogotá, Gustavo Petro. Gómez Gallo tuvo un fugaz matrimonio con la excongresista Zulema Jatín, también condenada por parapolítica.
En el Congreso alcanzó la presidencia de la Comisión Primera y luego del Senado. Era uno de los hombres fuertes del uribismo , por lo que lideró sus principales iniciativas, tales como las reformas penales, los proyectos que autorizaron la reelección y todas las leyes que le otorgaban beneficios a quienes se desmovilizaran. En 2007 la Corte Suprema lo capturó por el escándalo de la parapolítica. Fue condenado a nueve años de prisión y purgó poco más de seis años. En abril se le otorgaron beneficios judiciales y quedó en libertad. Hoy, la última noticia de Gómez Gallo es su prematuro fallecimiento.