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25 Apr 2022 - 8:26 p. m.

La historia detrás de las audiencias públicas del Congreso en Puerto Leguízamo

Para este lunes, la Comisión de Paz tenía previsto escuchar a la comunidad sobre el confuso operativo militar del 28 de marzo en el Putumayo, en el que murieron 11 personas, pero la oposición denunció que no se les facilitó la logística para realizar el viaje. Sin embargo, la Comisión Segunda de la Cámara sí adelantó una audiencia, con presencia militar, de funcionarios del Gobierno y congresistas del Centro Democrático.
Miembros del Ejército hicieron presencia en la audiencia pública de la Comisión Segunda de Cámara, que fue programada desde el 30 de marzo pasado.
Miembros del Ejército hicieron presencia en la audiencia pública de la Comisión Segunda de Cámara, que fue programada desde el 30 de marzo pasado.
Foto: Captura de pantalla de Twitter

El senador Antonio Sanguino (Alianza Verde) y la representante a la Cámara María José Pizarro (Decentes) denunciaron en sus respectivas cuentas de Twitter que el Ministerio de Defensa no brindó la logística para llevar a cabo la audiencia pública de la Comisión de Paz, a la que pertenecen, en Puerto Leguízamo, Putumayo, con el fin de escuchar a la comunidad y sus preocupaciones.

“La Comisión de Paz tenía hoy programada una sesión en Puerto Leguízamo con la comunidad. El Ministerio de Defensa le negó la logística para poder llegar hasta allá. Muy sorprendentemente hoy, un día previo a la moción de censura en contra del ministro Molano, se desarrolla una sesión liderada por una delegación del Centro Democrático en el municipio”, dijo Pizarro.

Este lunes, efectivamente, sí hubo audiencia pública, pero no de la Comisión de Paz del Congreso, sino de la Comisión Segunda de la Cámara. A esta asistieron los representantes Carlos Ardila y Alejandro Carlos Chacón, del Partido Liberal; José Vicente Carreño y Juan David Vélez, del Centro Democrático; y los senadores también del uribismo Paloma Valencia y Santiago Valencia.

Al parecer, ante la falta de logística para viajar independientemente, miembros de la Comisión de Paz pidieron acompañar la audiencia pública de la Comisión Segunda de Cámara. “Yo daba por entendido que iba a ser conjunta, ese fue nuestro plan b ante la negativa de facilitarnos la logística para poder asistir como Comisión de Paz”, dijo a El Espectador el senador Sanguino.

De acuerdo con el senador de la Alianza Verde, la audiencia pública que plantearon el pasado 13 de abril, desde la Comisión de Paz, estaba prevista para este lunes; mientras que la de la Comisión Segunda de Cámara estaba programada para el pasado viernes, pero se movió justo para hoy.

“Nosotros pedimos a la Comisión Segunda de la Cámara que nos permitieran unos cupos para que fuéramos unos y hablar con las víctimas, nos dijeron que sí. Primero hablaban de dos, tres y hasta cuatro cupos. Cuando, sorpresa, sin que la Comisión de Paz decidiera quién iba, la senadora Paloma Valencia estaba en la lista del Ministerio de forma unilateral. No había problema, íbamos a ir otros senadores como Pablo Catatumbo, Angélica Lozano y yo. Cuando después nos dijeron que también iba Santiago Valencia”, relató Sanguino.

Las imposiciones de los senadores del uribismo por parte del Ministerio de Defensa, según Sanguino, generaron suspicacias. “Parecía una encerrona. Llamé a Chacón, el presidente de la Comisión Segunda, y me dijo que íbamos como invitados, además del Ministerio de Defensa, Ministerio del Interior y cúpula militar. Eso es un show del Gobierno, y más antes de la moción de censura y el debate de control político a Diego Molano. Finalmente, decidimos no asistir”, concluyó Sanguino.

Las razones por las que no habían viajado a la zona se deben a que no tenían las garantías por parte del Ministerio de Defensa para viajar, puesto que desde la Comisión de Paz se negaron a desarrollar la audiencia en compañía de la Fuerza Pública. “Las víctimas no van a sentir la seguridad y libertad para hablar delante de la cúpula o representantes del Gobierno”, insistió Sanguino.

En respuesta, Chacón le señaló a El Espectador que se le abrieron espacios a integrantes de la Comisión de Paz para que viajaran con la comitiva de la Comisión Segunda de Cámara. Y, de acuerdo con Carlos Ardila, solo llegaron los senadores del Centro Democrático al momento del despegue. Efectivamente, la audiencia de la Cámara sí estaba programada para el pasado 22 de abril, pero, al no lograr transporte, se pospuso para este lunes.

Según consta en la proposición de la Comisión de Paz, del 13 de abril, la audiencia pública en Puerto Leguízamo se realizaría entre el 20 y 22 de abril, pero, según explicó Sanguino, no se logró acordar viajar con el Ministerio de Defensa para esas fechas. Aunque de parte del senador, que es copresidente de la Comisión de Paz, había un entendimiento de que la audiencia de este lunes se haría en conjunto, de parte de la Comisión Segunda de Cámara no se estimaba lo mismo.

“Yo soy de la Comisión de Paz y me llama la atención que citen el mismo día de nuestra audiencia”, comentó por su parte Ardila, recordando que la proposición que se hizo en Cámara data del pasado 30 de marzo, dos días después de los hechos ocurridos en el municipio de Putumayo.

Además de los dos senadores del uribismo, Ardila destacó que junto con ellos viajó la secretaria de la Comisión de Paz, Adriana Hinestroza. Sanguino explicó que ella tenía un vuelo comercial comprado desde hace unos días y ella fue la vocera para hablar con las víctimas del municipio que esperaban la presencia de la Comisión.

Y según la representante Pizarro, los habitantes de la comunidad se sienten constreñidos por el acompañamiento que la Fuerza Pública hace a la tarea de los congresistas en la zona. Versión que se contraste con la de un periodista local, que contó a este diario que las personas de la vereda de El Remanso no se sienten seguras de hablar frente a la cúpula militar. “Si está Paloma Valencia y sus escuderos es una bofetada a las víctimas a la que no reconocen”, dijo el comunicador que por cuestiones de seguridad no revelamos su nombre.

El pasado 28 de marzo, desde el Ministerio de Defensa se destacó un operativo militar en el que supuestamente fueron capturados cuatro disidentes. Sin embargo, una investigación de El Espectador, el portal Vorágine y ya la revista Cambio encontró que en el operativo murieron 11 civiles y no disidentes de las Farc, como lo hizo ver el Gobierno.

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