Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta política.

La nueva batalla de Iván Cepeda

Hace más de tres meses se enteró de que padece cáncer de colon. Se ha sometido a un procedimiento quirúrgico y se prepara para tratar su enfermedad con quimioterapia. Dice que seguirá en el Senado buscando la paz y la reconciliación para poner fin a tantos años de violencia, de odios y de miedos.

Lorena Arboleda Zárate - Twitter: @LorenaArboleda8

31 de marzo de 2018 - 08:30 p. m.
La rebeldía o consciencia ética que le enseñó su padre es lo que le guía al senador Iván Cepeda. / Cristian Garavito - El Espectador
PUBLICIDAD

Siempre pensó que su vida iba a tener un desenlace fatal. “Es triste decirlo, porque puede sonar un poco patético”, confiesa con algo de resignación Iván Cepeda. “Pero es la realidad colombiana”, continúa, porque recuerda que en el país muchos líderes políticos, especialmente los que han ejercido la oposición, han terminado asesinados, en el exilio o en la cárcel. Así pasó con su padre, el entonces congresista de la Unión Patriótica Manuel Cepeda Vargas, quien cayó asesinado en la mañana del 9 de agosto de 1994. Pero en los últimos meses es el recuerdo de su madre, la sincelejana Yira Castro, el que le ha venido a la mente. En julio de 1981, ella murió tras perder una batalla contra el cáncer. La misma que él hoy asume en carne propia, luego de ser diagnosticado con cáncer de colon.

Ha perdido ya 10 kilos de peso, pero su pelo ensortijado sigue intacto. Y no tiene temor. Dice que aunque no estaba preparado para afrontar una enfermedad grave, el cáncer es curable. Así lo ha escuchado al menos de testimonios de personas cercanas que lo han venido acompañando desde que se sometió al primer procedimiento quirúrgico, antes del debate electoral del 11 de marzo, en el que nuevamente salió elegido senador por el Polo Democrático. “Atravesé la fase curativa y el primer diagnóstico es que se dio de manera exitosa. Viene otra etapa complementaria, cuyos efectos son distintos: una intervención química sobre la enfermedad”. Así que, mientras es tratado con quimioterapia, no se apartará de su cargo en el Congreso.

Cómo hacerlo, si de los 55 años de edad que tiene, 42 los ha pasado ejerciendo el activismo político. A los 13, ya hacía parte de la Juventud Comunista (Juco), aquella organización vinculada al Partido Comunista Colombiano, por la que también pasaron sus padres. Allí se conocieron, juntos lucharon contra la dictadura del general Gustavo Rojas Pinilla y, más adelante, se unieron como pareja, de la que nacieron Iván y su hermana María. “¿Usted por qué no tuvo hijos?”. Iván responde que por miedo a que pudiera pasarles algo y corrieran con la misma suerte del que habría sido su abuelo. “Pero mi vida está llena de tantos asuntos, que no experimento esa ausencia como un vacío”, aclara.

Read more!

Y es que el exilio intermitente también influyó en la formación de Iván Cepeda. Desde muy pequeño, su vida ha transitado entre Colombia y Europa, cuando aún se vivía la “guerra fría” y la lucha de ideologías en el mundo, y el Muro de Berlín seguía erigido dividiendo la humanidad en dos. Al principio, Praga, Moscú y Bulgaria, le sirvieron como hogares de paso. Luego, Cuba y Francia para, al final, terminar regresando a Colombia. “El país siempre lo termina jalonando a uno”, dice. Pero al mismo tiempo recuerda que regresó antes de la disolución de la Unión Soviética con la firme convicción de que las ideologías de izquierda debían tener una transformación profunda y democrática. Y él hizo lo propio, al dividir su lucha en cuatro grandes batallas políticas.

La primera fue el nacimiento de la Constitución de 1991. En los cimientos de la nueva carta política, Cepeda se encontraba del lado de la renovada izquierda colombiana y acompañaba la candidatura presidencial de Bernardo Jaramillo, de la Unión Patriótica (UP), víctima el 22 de marzo de 1990 de una ráfaga de metralleta en el Puente Aéreo de Bogotá. Un hecho que, además de tornarse en una frustración para su carrera pública, se convertiría en la antesala de su segunda batalla: “Vino el asesinato de mi padre, la búsqueda de justicia en su caso y el de todas las víctimas del exterminio de la UP, y todo lo que ha significado ese esfuerzo para que no haya impunidad en Colombia”, enfatiza.

Read more!

El 10 de agosto de 1994, un día después del asesinato de su padre, Iván Cepeda creó la Fundación Manuel Cepeda Vargas, desde donde comenzó a investigar el asesinato y fue así como pudo comprobar que los paramilitares de Carlos Castaño —junto con los sargentos del Ejército Justo Gil Zúñiga y Hernando Medina— estuvieron detrás del mismo. “No aceptar ninguna situación que tenga que ver con un estado de cosas injusto, antidemocrático, inequitativo, discriminatorio. Ese sentimiento que se llama rebeldía o consciencia ética es fundamental, y se ha convertido en una especie de conducta política que me guía”, es el principal valor que recuerda de su padre, quien sigue siendo su faro político. Más adelante comenzó a trabajar para la conformación del colectivo Colombia Nunca Más, junto a 17 organizaciones, y se unió en la creación del Movimiento Nacional por las Víctimas (Movice), que reúne a las víctimas de crímenes Estado, a quienes ha ayudado antes y durante su paso por el Poder Legislativo.

“Después viene ese enfrentamiento con la parapolítica durante los años del gobierno de Álvaro Uribe”, explica acerca de su tercera batalla. La misma que sigue dando aún hoy con su ahora colega en el Senado pues, afirma, “no voy a abandonar mis confrontaciones políticas, porque muchas de ellas tienen que ver con los ideales de los que hablo”. De hecho, Cepeda ha aprovechado ese recinto para adelantar debates de control político al expresidente, como el que le hizo en 2014, ante la plenaria, al acusarlo de tener vínculos con el paramilitarismo. Hecho que le valió una denuncia ante la Corte Suprema de Justicia, archivada recientemente, y que apenas ahora ha comenzado a dar un giro de 180 grados a su favor. “Me reafirmo en la necesidad de invocar a mis adversarios y opositores al diálogo, a que busquemos salidas civilizadas, no a que busquemos una trivial reconciliación”, dice.

La cuarta batalla, y a la que de alguna manera le “achaca” sus males de salud, es la que más valora: el Acuerdo de Paz con las Farc. Iván Cepeda fue central en el desarrollo de las conversaciones con la hoy desarmada guerrilla. Su gestión en La Habana, su espíritu conciliador y sus esfuerzos, en general, fueron fundamentales para acabar la guerra. “Hubiera podido cuidar mejor mi salud. Ese es un asunto evidente. Todo este proceso político que hemos vivido en los últimos años en Colombia ha representado un inmenso esfuerzo en términos de energía, especialmente para lograr ese Acuerdo de Paz, al cual yo le he dedicado tanto. Si tuviera que volver a hacer las cosas, tal vez prestaría un poco de más atención a eso, pero volvería a hacer con la misma energía lo que he hecho”, afirma.

La última, su nueva batalla, es la que menos imaginó: el cáncer. Dice que este tipo de enfermedades son experiencias que confrontan a la persona con aspectos de su existencia muy profundos, y que lo invitan a replantearse qué es lo más importante, qué es lo que más valora, lo que más aprecia, cómo no perder el tiempo en cuestiones banales o accesorias. Y también en cómo puede ser mejor ser humano: “Hay que gastarle menos tiempo a la confrontación y buscar componer más, construir puentes. He intentado hacerlo en estos años, pero en esta experiencia lo voy a hacer todavía con más ahínco. Es necesario dejarle a la sociedad colombiana una voz de reconciliación y de búsqueda de convivencia, y tratar de poner fin a tantos años de violencia, de odios, de miedos…”. No ha llorado en este proceso, pero ha habido momentos en los que sabe que se debate, literalmente, entre la vida y la muerte: los diagnósticos médicos, las cirugías, la quimioterapia. ¿Y si sus padres estuvieran vivos qué le aconsejarían?: “Me dirían que estoy haciendo lo correcto y que persevere en ese camino”.

No ad for you

Por Lorena Arboleda Zárate - Twitter: @LorenaArboleda8

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.