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20 Mar 2021 - 8:58 p. m.

Lorenzo Muelas, la voz de los indígenas en Asamblea Constituyente

Treinta años después de la Asamblea Constituyente, varios de sus miembros siguen en pie en la vida pública como testimonio de la Carta Magna que cambió el país. Tal como Lorenzo Muelas.
Juan Sebastián Lombo

Juan Sebastián Lombo

Periodista de la sección Política
Lorenzo Muelas fue uno de los dos constituyentes que representaron a los pueblos indígenas.
Lorenzo Muelas fue uno de los dos constituyentes que representaron a los pueblos indígenas.
Foto: El Espectador

“Nos espera algo muy grande para los 30 millones de colombianos. Defendamos los derechos de cada uno. Aprendan de los indígenas que tomamos soluciones con bases en consenso y no en hegemonías. Tenemos una gran responsabilidad con la política nacional. De lo contrario me tocará pedirle a mi compañero Francisco Rojas Birry que aprendamos también el manzanillismo”, con esta frase, con la que Lorenzo Muelas regañó a una Asamblea Constituyente que estaba estancada en las peleas por quien iba a ser su presidente, Colombia supo que los líderes indígenas que habían sido elegidos como delegatorios se habían tomado su elección en serio.

Y es que Muelas, como le comentó a este diario, tuvo plena claridad de que, en comparación al resto de constituyentes, su presencia era aún más histórica, pues “para nosotros fue la primera vez en 500 años de la historia de Colombia que tuvimos representación”. Aunque eran solo dos representantes por los pueblos indígenas, él y Francisco Rojas Birry, su marca estuvo desde el primer día de sesiones, como lo deja ver la intervención anterior. Esto a pesar de que un primer momento los medios solo se centraban en su vestimenta. Contrario a los demás presentes, en saco y corbata, este llevaba la vestimenta guambiana tradicional: Turi (ruana blanca), Pali (falda azul) y su sombrero.

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“Me acuerdo que una vez fueron y le hicieron una entrevista también a Lorenzo Muelas. Y dijeron ‘usted porque siempre viene con sombrero. Y él dijo: ‘Por varias cosas. Primero, pues el sombrero hace parte de mi vestimenta: el sombrero, las enaguas, y todo lo demás. Y segundo, pues porque el sombrero es mío. Yo no se lo quité a nadie”, contó la constituyente y ahora senadora, Aida Avella, que fue cercana al líder guambiano durante la Asamblea, incluso los bautizaron como la bancada de los indios. Esta no solo recordó el énfasis que hizo la prensa en Muelas por su vestir, sino que destacó la simpleza de su discurso que comenzó a calar en el resto de la Asamblea y fue fundamental en varios aspectos.

Las posturas e intervenciones del constituyente indígena fueron esenciales en temas medioambientales, como lo recuerda María Teresa Garcés, delegataria por la Alianza M-19. “Nos daba siempre las cátedras de la Madre Tierra y todo. Y era un discurso fresco, lindo y amoroso. Fue un discurso de amemos la naturaleza, que de ahí sale todo”, comentó Garcés, que también hizo referencia al papel que jugó Muelas para destrabar las discusiones sobre la presencia de Dios en el preámbulo. Mientras que algunos insistían en referirse a la idea católica, haciendo mención de sus cualidades bíblicas, otros pedían que se marginara la deidad. La intervención de Lorenzo Muelas sirvió para fijar en el preámbulo una visión genérica de dios. “Él dijo, bueno si ponen al dios católico me hacen el favor y ponen a los 169 dioses indígenas”, recordó Garcés.

Pero, más allá de estos puntos, la mayoría de esfuerzos de Muelas se centraron en que la constitución les diera el pleno reconocimiento a los pueblos indígenas. “El hilo conductor era que nos reconocieran como territorios indígenas y tuviéramos autonomía. Desde antes veníamos hablando el derecho indígena. Pero legalmente no teníamos ningún reconocimiento del territorio”, comentó el constituyente. Por esta razón, el nacido en Silvia, Cauca, escogió la Comisión Segunda, encargada de los temas de ordenamiento territorial. Allí sus luchas se enfocaron en lo que este llamó el Derecho Mayor.

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Este expuso que más allá de hablar de la igualdad de todos, se debía reconocer la diferencia de las comunidades indígenas: “Sentimos distinto: frente al aire, frente a la naturaleza, frente al agua, frente al dinero, frente a la autoridad, frente al mundo y frente a los demás, dando a nuestras vidas una ubicación y una dimensión diferentes”. Sobre esta diferencia se expresaba el Derecho Mayor, que radicaba en el cuerpo de derechos inherentes por ser comunidades originarias. Entre los pedidos estaba un reconocimiento desde el preámbulo de la multiculturalidad del país, una doble nacionalidad (colombiana y de sus pueblos), autonomía de sus territorios, entre otras posturas.

Una lucha desde la cuna

El territorio y la autonomía fueron el eje del trabajo constituyente de Muelas. Este enfoque no nació en 1991, durante la asamblea, sino que se gestó en más de medio siglo de trabajo por las comunidades indígenas. La lucha por la tierra marcó a Muelas desde su cuna. Este nació el 9 de julio de 1938, en El Gran Chimán, una antigua hacienda española que fue ocupada por “su abuela Gertrudis” y otros guámbianos. Sin embargo, como no tenían títulos, y bajo la amenaza de ser expulsados, tenían prohibido hasta cultivar estas parcelas. A pesar de la pobreza y el hambre, esta situación le permitió a la familia de Muelas mantener sus costumbres y lengua. Tanto así que el futuro constituyente llegó al colegio sin saber castellano.

Lorenzo Muelas solo tuvo una educación escolar por tres años. Sin embargo, esta, las enseñanzas de su comunidad y las vivencias dentro de su cultura serían esenciales para el camino que lo llevó a ser uno de los autores de la constitución de 1991. Durante una buena parte de su vida adulta, el líder indígena participó en la recuperación de tierras (desalambre). Primero desde la Asociación nacional de Usuarios Campesinos (ANUC) y luego desde el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC). Esto lo llevó incluso a ser objetivo de una fuerte persecución. Cuando el CRIC se fue más por un enfoque de burocracia en contra de la “legitimidad tradicional”, Muelas rompió para fundar con otros guámbianos el Movimiento de Autoridades del Sur Occidente (AISO).

Esta fue la plataforma de trabajo de Muelas por varios años, sin importar los ataques de distintos sectores, como la guerrilla indígena Movimiento Armado Quintín Lame. “Antes de la constituyente ya veníamos trabajando, pero, cuando se vino, nosotros dijimos que era el momento”, contó Muelas a El Espectador. Asimismo, dio detalles de una campaña para la constituyente, en el que un principio no tuvo mayor interés por los movimientos indígenas, sino que él fue uno de los pioneros: “caminamos por todas esas zonas donde había mucho indígena. Nosotros decíamos que no podíamos desaprovechar esa oportunidad”.

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A pesar de su campaña, este aseguró que nunca tuvo intenciones de ser candidato: “Yo nunca había dicho que quería ser candidato, pero algún indígena tenía que ir. No pensé que hubiera convencido a que me dieran el voto. De tanto hablar, un indígena Laureano Indiupies, me dijo, ‘lancemos a Lorenzo a ver qué pasa, lancémoslo sin salvavidas’”. Ese sin salvavidas implicó que Muelas fuera por su propio movimiento, sin avales de los partidos o de las organizaciones indígenas, que solo hasta lo último se unieron al esfuerzo constituyente.

Mientras que la ONIC logró sacar a Francisco Rojas Birry sin mayores contratiempos, la llegada de Muelas a la constituyente fue “raspando”, pues se hizo del penúltimo escaño posible. Ambos líderes indígenas subsanaron las diferencias posibles y se unieron en una agenda común, que luego entró a apoyar Alfonso Peña Chepe, miembro de Quintín Lame que participó de la Constituyente con su mera vocería tras la entrega de armas por parte de esta guerrilla indígena. Fue esta unión, y el apoyo de otros constituyentes como Orlando Fals Borda, los que permitieron incluir en la Constitución de 1991 varios de los temas por los que Muelas luchó.

A pesar de estos logros, 30 años después, Lorenzo Muelas confesó que “muchos indígenas no se dieron cuenta de lo que pasó con el reconocimiento de la constitución”. No obstante, este aseguró que no fue culpa de estos, que muchas veces vivían en zonas donde ni siquiera había estaciones de radio, sino que el Estado no hizo la pedagogía necesaria. “No hubo una pedagogía constitucional cuando se ordenaba que el Estado debía hacerla. Yo también me excuso porque no lo he hecho, por la violencia y por falta de recursos económicos. Ya nos cogió la tarde”. Después de ser constituyente, Lorenzo Muelas pasó por el Congreso y ahora pasa su tiempo trabajando la tierra en las montañas caucanas y en visitas esporádicas a Bogotá

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