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Los nuevos escuderos

El círculo que hoy rodea y defiende al presidente Uribe tiene bagaje en la política.

Redacción Política

27 de junio de 2009 - 05:00 p. m.
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Una cosa quedó clara tras la reunión del martes pasado en la Casa de Nariño entre el presidente Álvaro Uribe; el ministro del Interior, Fabio Valencia Cossio; el precandidato conservador Andrés Felipe Arias; el ex ministro del Medio Ambiente Juan Lozano; el presidente del Partido de la U y ex comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, el representante a la Cámara Roy Barreras y el ex senador Rodrigo Rivera: la conformación de una especie de “guardia pretoriana” cuyo principal objetivo es defender a capa y espada la posibilidad de que el Primer Mandatario pueda aspirar a una segunda reelección en 2010.

Bien es sabido que desde su llegada al poder, en 2002, el Jefe de Estado se ha rodeado de una serie de “escuderos” siempre dispuestos batallar en su nombre. La diferencia ahora está en que en ese primer mandato Uribe tenía al lado a personas con un perfil de estrategas en materia de comunicaciones —caso Ricardo Galán o el hoy canciller Jaime Bermúdez—, o con nexos empresariales —como Alberto Velásquez y el mismo Fabio Echeverri—, todos ellos con un relativo distanciamiento de los círculos políticos pero también con importantes influencias. Fueron ellos quienes se echaron en hombros la primera reelección presidencial.

Ahora, con un referendo que busca abrirle las puertas a un tercer mandato uribista, es claro que el presidente Uribe ha preferido cambiar el perfil de su círculo más cercano, y la estrategia parece ser rodearse de gente curtida en las lides políticas. Postura lógica si se tiene en cuenta que el destino del referendo se viene jugando en el escenario del Congreso de la República y que si llega a superar ese paso y el examen de la Corte Constitucional, significará una campaña más para Uribe de buscar “voticos”, lo que tanto le gusta.

Sin embargo, si en el pasado la batuta la llevaba Fabio Echeverri, hoy en día no se vislumbra un director de orquesta claro. Aunque podría decirse que la tarea de frentear el asunto ante el Legislativo y la opinión pública ha sido de Valencia Cossio. Al fin y al cabo se trata de un político con el suficiente bagaje —ex presidente del Congreso— y, dicen sus opositores, “con el conocimiento suficiente en materia de repartición burocrática cuando de procurar aprobar una ley se trata”.

El aire de renovación a esa “guardia pretoriana” se la dan Rodrigo Rivera, Juan Lozano y Roy Barreras. El primero, antiuribista hasta hace poco más de un año, fue presidente de la Cámara —labor en que se hizo célebre por votar en contra de la preclusión de la investigación contra el presidente Samper por el Proceso 8.000— y luego senador liberal estrella dentro de la oposición en el primer mandato de Uribe. El objetivo de Rivera es capitalizar ese prestigio a favor del referendo reeleccionista, aunque hay quienes aseguran que podría hacer parte del “plan B” en caso de que la iniciativa fracase. “Lo importante es que haya compromiso de los aliados de la seguridad democrática, desmontando todo plan B, para concentrarnos en sacar adelante el referendo”, dijo sin embargo el ex senador el martes pasado, al salir del “cónclave” uribista en el Palacio Presidencial.

En cuanto a Juan Lozano, la asistencia a la reunión marcó sin duda el rompimiento con quien hasta el lunes era considerado su jefe natural: Germán Vargas Lleras. Ex candidato a la Alcaldía de Bogotá y con una imagen de hombre recto y transparente, Lozano representa para el uribismo un “bálsamo” en momentos cuando los ecos de los escándalos por cuenta de la parapolítica, las chuzadas del DAS y los falsos positivos aún se escuchan. Desde su salida del Minambiente, había anunciado su intención de postularse al Senado para “defender las ideas, las banderas, los sueños y las realizaciones de Uribe”.

Roy Barreras, por su parte, es un político vallecaucano que fue elegido en 2006 con el aval de Cambio Radical, partido del que fue expulsado hace pocos meses por manifestar una posición en favor de otra reelección presidencial. Acogido en la U como coordinador de Integración, ahora tiene la misión de ser un reclutador, es decir, atraer a gente de otros partidos hacia las huestes uribistas. Quien le abrió las puertas en esa colectividad fue Luis Carlos Restrepo, ex comisionado de Paz, un psiquiatra con una hoja de vida intachable en lo académico, autor de varios libros en defensa de una sociedad en paz y contra el autoritarismo y la violencia.

Está, por último, Andrés Felipe Arias, ex ministro de Agricultura, precandidato conservador a la Presidencia y uribista “purasangre”. Su fidelidad al Jefe de Estado es indiscutible. Y aunque sus opositores quieran descalificarlo al considerarlo “una copia del Presidente”, su juventud y entusiasmo suman cuando de trabajar por el proyecto uribista se trata. Los rumores hablan de que su postulación es sólo un termómetro calculando una futura candidatura a la Alcaldía de Bogotá, una plaza que el uribismo quiere arrebatarle al Polo Democrático.

Para ver los escuderos de Álvaro Uribe, haga clic AQUÍ 

Por Redacción Política

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