El reporte incluye el ataque del Eln a una comisión de civiles y militares que custodiaba el transporte de votos en zona rural del municipio de Güicán, en Boyacá, que dejó 12 uniformados muertos y dos secuestrados.
Dos de las alteraciones se produjeron en el período pre-electoral, 29 sucedieron durante la votación (entre las 8:00 de la mañana y las 4:00 de la tarde) y 46 se han registrado en el momento poselectoral, extendiéndose en algunos casos hasta el miércoles 28 de octubre.
Desde la apertura de las urnas hasta el cierre, y en las horas posteriores, las situaciones más críticas se presentaron en Timbío (Cauca); Montelíbano y Purísima (Córdoba); Sibaté (Cundinamarca); Saladoblanco (Huila); Mapiripán y Lejanías (Meta), al igual que en Tumaco (Nariño). Sólo en el municipio de Plato, en Magdalena, se registra una afectación de las elecciones desde antes de iniciado el proceso electoral y durante el proceso.
En 47 de los municipios (70% de los casos), de acuerdo con los datos del preconteo de la Registraduría, la diferencia entre el ganador a la Alcaldía y el segundo lugar fue de menos del 10% de la votación, incluyendo dos localidades donde hubo empate: Pore, en Casanare, y Sucre, en Sucre.
Asimismo, en 19 de estos municipios la cantidad de votos nulos fue superior a la diferencia entre el primer y el segundo lugar. En 60 de estos 69 municipios, la MOE había alertado sobre algún tipo de riesgo en los Mapas de Riesgo Electoral.
Sobre el caso de Tumaco, donde los resultados generaron que los seguidores de dos campañas, segundo y tercer lugar en las elecciones, denunciaran que hubo irregularidades a favor de la ganadora, María Emilsen Angulo, se informó del cambio de registrador y hoy se vive una tensa calma. Sin embargo, de las 552 mesas instaladas, sólo hay reporte de 320 y los candidatos perdedores rechazan que se haga el reconteo sin tener la información de todas las mesas.