2 Aug 2021 - 12:29 p. m.

Nuevas caras no fortalecen del todo al P. Histórico, pero darían aires de centro

Expertos dicen que las adhesiones de Francia Márquez y Arelis Uriana abren la puerta para que nuevos liderazgos populares lleguen a la coalición de centro izquierda. A la par, los nombres de Benedetti, Barreras y Velasco no cambiarían el panorama electoral para la Presidencia, pero suman a construir listas robustas al Congreso. Análisis.
Laura Angélica  Ospina

Laura Angélica Ospina

Periodista Política
De izquierda a derecha: Francia Márquez, Luis Fernando Velasco, Arelis Uriana, Gustavo Petro, Roy Barreras, Armando Benedetti.
De izquierda a derecha: Francia Márquez, Luis Fernando Velasco, Arelis Uriana, Gustavo Petro, Roy Barreras, Armando Benedetti.

Cada vez son más las figuras —políticas y sociales— que llegan al Pacto Histórico. La coalición de centro izquierda, liderada por el senador Gustavo Petro, y de la que hacen parte varios sectores opositores a la derecha, tiene un objetivo: ganar las elecciones presidenciales y obtener las mayorías del Congreso en 2022 para gobernar el país. Por ello, cada vez son más las personas que se adhieren a las banderas que prometen un cambio real para Colombia, uno que responda a las necesidades de la población y no de la élite, dicen. Los senadores Roy Barreras renunció y Armando Benedetti fue expulsado del Partido de la U en 2020 y ahora caminan al lado de Petro. Francia Márquez (lideresa caucana), y Arelis Uriana Guariyú (lideresa wuayúu), anunciaron oficialmente su precandidatura para competir en la consulta interna del Pacto Histórico. Luis Fernando Velasco, senador liberal, también hizo pública su precandidatura, expresó que muy seguramente dejará la institucionalidad de su partido y dijo que intentará tender puentes entre este sector y la Coalición de la Esperanza. Todos manifestaron que quieren unir al país desde esa orilla. ¿Qué tanto fortalece al Pacto Histórico la llegada de voces tan diversas con procedencias tan distintas?

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Los senadores Aída Avella (UP) y Wilson Arias (Polo Democrático) expresaron que todos y todas las nombradas son bienvenidas. Arias manifestó que sus caras y su representación ayudan a que el Pacto Histórico tenga un aire más de centro en el espectro político. Avella agregó que la idea es que muchas expresiones políticas y sociales lleguen para “derrotar a unos clanes que se han apropiado de la vida” y así construir un país más igualitario. No obstante, tres expertos en comunicación política y campañas electorales argumentaron que, si bien la caras de los adheridos a la coalición de Petro tienen cierto peso y potencial, no es claro qué tanto fortalezcan dicha alianza porque hay varios factores que entran al juego.

María Alejandra Arboleda es profesora de comunicación y opinión pública. Para ella, la llegada de Márquez, Uriana, Velasco y los demás envía a los colombianos un aviso de que al Pacto Histórico le interesa e importa la diversidad, la inclusión, la apertura a distintas posturas y la perspectiva regional. En otras palabras, el guiño de que si gana, su gobierno será abierto e incluyente. No obstante, le preocupa cómo se han comunicado esas llegadas, pues en términos generales, dijo, es bastante difuso por qué llegan esos políticos y lideresas a esa escena. “Es muy interesante la figura de una mujer como Francia Márquez, pero se desaprovechó su adhesión al Pacto Histórico, le faltó muchísima fuerza. En este caso, lo más importante no es su capital político a la hora de sumar votos, sino lo que representan y el mensaje que están enviando”, explicó.

En esa línea, señaló que aún no se entiende cuál es la estrategia frente a esos liderazgos que se unieron a la alianza de centro izquierda, entre otras cosas porque, según Arboleda, de cara a la ciudadanía no hacen apariciones públicas y tampoco es recurrente que comuniquen en conjunto las decisiones de la coalición, algo que consideró fundamental a la hora de persuadir al electorado. “No es muy claro ese mensaje de alianza, de proyecto común. Se ven como actores independientes: cada uno envía un mensaje por su lado. Sabemos que la propuesta del Pacto Histórico es distinta y por eso están en esa orilla, pero ¿por qué llegan estos políticos a ese proyecto? Todos los actores políticos se enfrentan a una coyuntura difícil el próximo año, esto porque hay gran descontento social, el Congreso y el presidente Duque tienen mala imagen, hay desconfianza frente a la política. Acá es crucial saber cuál es la oferta electoral de cada grupo, cómo van a comunicar que son la mejor opción. Es importante pensar en enviar mensajes unificados”, comentó.

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Angélica Martínez, especialista en Marketing Político de la Universidad Externado, complementó esa idea. Al igual que Arboleda, resaltó varios elementos que suman a que los liderazgos sociales como el de Francia Márquez se posen sobre la arena política. Para ella, la firma del Acuerdo de Paz y la implementación de este documento en el gobierno del presidente Iván Duque, agregando el asesinato de miles de líderes sociales desde 2016, hicieron un caldo de cultivo para que muchas voces de los territorios busquen tener una voz en las próximas elecciones. Martínez indicó que el Pacto Histórico se ha convertido en un proceso en el que estos liderazgos pueden tener una voz importante.

A la par, interpretó que los acercamientos del senador liberal, Luis Fernando Velasco, quien tiene reconocimiento en el Cauca, en el Valle del Cauca y en Bogotá, podría añadir una gota de “mesura, diálogo y concertación” a un movimiento que, de cara a la ciudadanía, ha sido criticado por ser supuestamente de “extrema izquierda”. Sin embargo, aseguró que, por lo menos en los casos de Benedetti y Barreras, políticos tradicionales, llegar al Pacto Histórico los fortalece más a ellos, al interior de sus estructuras, que lo que puede fortalecer a la propia coalición y a Gustavo Petro. “Ante un gobierno como el de Duque, que ha hecho las cosas tan desconectadas y desdibujadas de la sociedad, estos personajes encuentran en Petro una posibilidad de recoger esa inconformidad social en un movimiento totalmente diferente ante el actual gobierno para poder continuar vigentes”, recalcó.

“Armando Benedetti y Roy Barreras tienen sus propias estructuras políticas. No le suman votos a Petro, pero sí se garantizan a ellos mismos un escenario electoral. Y estas lideresas, en cambio, sí abren espacios de inclusión social. Visibiliza a Petro como la persona que reivindica y tiene en cuenta el descontento de la gente. Ya hay un electorado “petroficado”, pero teniendo en cuenta que necesita más de siete millones para ser presidente, personajes como Márquez y Uriana suman, como también Velasco, porque tiene que cautivar a quienes buscan una opción de izquierda moderada”, enfatizó. Por esa amplia explicación se podría entender, por ejemplo, la recién anunciada adhesión de una mujer como Isabel Cristina Zuleta, cara del Movimiento Ríos Vivos, y representante de las luchas populares de las mujeres defensoras del agua, afectadas por Hidroituango.

No obstante, en esa amalgama de lecturas se encuentra también la de Jorge Iván Cuervo, investigador de la Facultad de Gobierno, Finanzas y Relaciones Internacionales del Externado. Para él, la diversidad de figuras, en términos puramente electorales, llegan al Pacto Histórico pero no lo fortalecen porque no tienen muchos votos que sumar. “Traen diversidad al debate y la imagen de un movimiento diverso, pero no votos”, afirmó de tajo. De hecho, se refirió específicamente a Benedetti, Velasco y Márquez: “Benedetti es, ante todo, un clientelista, un político tradicional. Nadie se toma en serio esa candidatura. Velasco es un político regional en pelea con (César) Gaviria. Con esos dos no se neutralizan los miedos a Petro. El caso de Márquez es aún más incierto. Es un liderazgo regional muy puntual que no creo trascienda en lo nacional y pasar de lo social y lo político en Colombia es complejo”, destacó.

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Cuervo, recordando algunos hechos históricos de la política colombiana, dijo que lo que pasa ahorita con el Pacto Histórico es algo que suele suceder en las épocas electorales y es que se crean coaliciones con “nombres rimbombantes”, con el propósito de que lleguen otras figuras y sumen un poco de cara al votante. De entrada, explicó que esta alianza no es “tan histórica” como se hace ver, pues si bien se están adhiriendo a ella personalidades muy diversas (desde lideresas sociales de pueblos afros del Cauca y pueblos wayúú, hasta políticos provenientes de fuerzas tradicionales con trajes camaleónicos), esta no es la primera vez que eso ocurre. “El Polo Democrático fue realmente histórico y exitoso para aglutinar a las fuerzas diversas de izquierda. La variedad estuvo más presente en la Alianza Democrática M-19 porque hubo gente de todas las vertientes políticas, hasta un empresario del grupo Santodomingo”, recordó.

En últimas, Cuervo resaltó esa convocatoria que presenta caras tan distintas obedece a una intención de tener “buenas listas al Congreso”, de las que podrían participar Benedetti y Velasco, si decide salirse del Partido Liberal, opinó. “Pero, nadie le va a quitar la candidatura a Petro. El Pacto Histórico no va a cambiar eso. Si acaso se estaría buscando quién sería su fórmula vicepresidencial. No hay que dejarse obnubilar por el nombre de Pacto Histórico, no es ni pacto ni es histórico, y ese tipo de fórmulas las usan los candidatos para enredar al elector, pero en el fondo son estrategias electorales, coyunturales, para armar listas al Congreso”, aseveró.

Mientras continúan llegando nuevas caras, a la par que nuevos análisis, decidir cómo estarán conformadas las listas al Congreso es una preocupación inmediata del Pacto Histórico. Este lunes, contaron algunas fuentes al interior de esa coalición, se debe determinar si las listas serán abiertas (dándole prioridad al voto preferente), o si serán cerradas, para impulsar la paridad y la participación de aspirantes que no son propiamente políticos y por tanto no tienen votos.

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