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Ofensiva diplomática por la paz

El presidente Santos acudirá al Consejo de Seguridad de la ONU para pedir un mandato para apoyar la verificación del cese bilateral del fuego.

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Redacción Política
30 de octubre de 2015 - 03:39 a. m.
Ofensiva diplomática por la paz
Foto: Santos 01 Presidencia
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Las declaraciones del presidente Juan Manuel Santos, de buscar un cese bilateral de fuego con las Farc antes de que termine el año, van más allá de una manifestación de buena voluntad. Así lo demostró ayer cuando informó que acudirá al Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para pedir que se le otorgue un mandato que le permita monitorear y verificar ese punto de la negociación.

“Este mandato se puede solicitar a la Asamblea General o al Consejo de Seguridad de la ONU, pero nos han dicho que es más rápido hacerlo a través del Consejo de Seguridad. Por consiguiente, me voy a poner en contacto, personalmente, con el presidente Obama; con el primer ministro David Cameron; con el presidente Hollande de Francia; con el presidente de China, y con Vladimir Putin, presidente de Rusia, que son los cinco países miembros permanentes del Consejo de Seguridad, para pedirles su apoyo para un mandato rápido, y así podamos hacer todas las gestiones para finiquitar el proceso de negociación sobre el punto del fin del conflicto”, explicó Santos.

El mandatario además aclaró que no se trata de una decisión temporal, “no sería una tregua, como algunos dicen. Es lo que habíamos previsto desde el comienzo: que cuando llegáramos al final del conflicto habría un cese al fuego definitivo y es a eso a lo que le estamos apuntando. Esperamos que el Consejo de Seguridad nos pueda dar ese mandato a la mayor brevedad posible. Y mientras tanto, acelerar en La Habana las negociaciones para poder, ojalá, ofrecer al pueblo colombiano una Navidad y un Año Nuevo en total paz con las Farc”.

Una decisión sin precedentes que aterriza lo que se ha venido hablando con las Farc sobre la definición de algunas zonas de concentración en donde se ubicaría la guerrilla, garantizando la seguridad de quienes dejen las armas, la ubicación y, del mismo modo, las Fuerzas Militares podrían seguir combatiendo otros factores de violencia como las bandas criminales y el Eln.

El anuncio fue realizado luego de un encuentro en la Casa de Nariño con el jefe del equipo negociador del Gobierno, Humberto de la Calle; el alto comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo, y la canciller María Ángela Holguín y el delegado especial de las Naciones Unidas a la Subcomisión sobre el Fin del Conflicto, Jean Arnault, donde se estableció la hoja de ruta para que este cese bilateral se pueda implementar en el menor tiempo posible con apoyo de la comunidad internacional.

Aunque el anuncio se hizo ayer, era un tema que ya se venía trabajando. De hecho, en abril pasado se filtró la información sobre un supuesto borrador para ese plan de concentración de las Farc. Se hablaba de 20 sitios en todo el país, que los guerrilleros podrían conservar las armas, pero si salían de esas zonas deberían hacerlo desarmados y de civil, que si llegasen a cometer algún delito perderían los beneficios y que el Gobierno les prestaría seguridad y facilitaría toda la logística en alojamiento, alimentación y salud, entre otros.

También se dijo que la concentración sería por máximo seis meses, período durante el cual se debería dar la refrendación de los acuerdos, y que una vez surtido este proceso, se iniciaría en firme la desmovilización. Desde la Casa de Nariño negaron la veracidad del documento y se aclaró que, llegado el momento, sería la Subcomisión Técnica la que haría las recomendaciones pertinentes a la mesa.

Lo claro es que el tema de la concentración de la guerrilla es una prerrequisito que el Gobierno considera ineludible a la hora de pensar en un cese del fuego bilateral. De paso, es un punto en el que se encuentra consenso con el uribismo. En junio pasado, en plena crisis de las negociaciones de La Habana por cuenta de la ofensiva guerrillera en el sur del país -que dejó uniformados muertos, poblaciones sin energía y miles de galones de petróleo derramado-, el expresidente y hoy senador Álvaro Uribe planteó que las Farc se concentraran en una zona vigilada, sin necesidad de entregar sus armas.

Por Redacción Política

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