Gustavo Petro tuvo un importante papel en la Comisión Primera en el debate y en la redacción de varios de los artículos del Código Electoral. Sin embargo, al final de todo el trámite legislativo de la reforma, el líder de la Colombia Humana renegó de dicho texto y dio su voto negativo a la aprobación. La razón principal fue la negativa de una proposición que no estaba contemplada en la ponencia y que establecía que los movimientos significativos podían hacer coaliciones y, si esa alianza pasaba el umbral, todos los miembros de esta recibían la personería.
Esta adición fue presentada en las últimas discusiones del Código Electoral en Senado y fue negada. Sin embargo, volvió a ser puesta a consideración en la conciliación, dado que en la Cámara se había aprobado un artículo con intenciones similares. Sin embargo, en la homogenización de los textos se volvió a denegar este punto y desde las toldas de la Colombia Humana se señaló que la razón para que se buscara negar este artículo era impedir que se les reconociera “los plenos derechos para su participación electoral”.
Y es que sin personería jurídica, el movimiento liderado por Gustavo Petro no goza de los beneficios que tienen los partidos. Entre esas ventajas está recibir financiación estatal, poder declararse en oposición, tener derecho a réplica y presentar candidatos por si solos en las distintas elecciones. Esta es la razón por la que exalcalde de Bogotá ha estado enfrascado en la lucha para que su movimiento se le otorgue la personería, pero su pedido ha sido rechazado en distintas instancias.
En respuesta a la última negativa del Congreso para que su movimiento tuviera personería, el senador Petro emitió una serie de trinos en los que criticó la decisión y llegó hasta poner sobre la mesa la idea de dejar de luchar por esta figura a favor de su movimiento.
Según el excandidato presidencial, la decisión del Legislativo los deja con dos alternativas: “Luchar por la personería jurídica de Colombia Humana en una lista independiente y solitaria” o “sacrificar nuestra existencia legal por construir el Pacto Histórico de Colombia y cambiar el Congreso de la República”. Ante esta disyuntiva, el senador propuso sacrificar la existencia legal de su movimiento para crear un gran pacto que permita “cambiar el Congreso, la sociedad y la Presidencia”.
En otra comunicación, el congresista de oposición señaló que la Colombia Humana seguirá como fuerza política “sin financiación pública, ni acceso a medios de comunicación o a garantías del estatuto de oposición”. En pocas palabras, el planteamiento de Gustavo Petro implicaría que para 2022 presentaría una lista de coalición, como ya lo hicieron con la “lista de la decencia” en 2018, sacrificando la posibilidad de buscar la personería jurídica para ellos.
La lucha por la personería jurídica de la Colombia Humana va más allá de este fallido parágrafo. En 2018, Petro pidió esta figura para su movimiento, bajo el argumento de que había conseguido más de 8 millones de votos durantes las elecciones presidenciales. Sin embargo, el tribunal electoral le respondió que la ley exigía que para obtener el reconocimiento jurídico debía superar el margen del 3% en las elecciones legislativos y esto no habría ocurrido dado que su movimiento se presentó en coalición con la UP y el Maís.