Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta política.

“Que no comparen con el 8.000”

Es reeleccionista y se opone a una Constituyente; acepta que se ofrecen puestos, pero sin comprar votos; y dice que la crisis no toca al Gobierno.

Élber Gutiérrez Roa

02 de mayo de 2008 - 01:50 p. m.
PUBLICIDAD

A primera vista genera la sensación de ser más uribista que Uribe, pero tras dos horas de conversación con él, no deja dudas al respecto. El ministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias, no sólo tiene como “guía espiritual” al Primer Mandatario, sino que quiere parecerse a él, seguirlo hasta el final, ser el más incondicional en momentos difíciles como la actual crisis política y, por supuesto, “servirle desde el lugar que él quiera” para sacar adelante la “reelección de la seguridad democrática”.

Se le nota que quiere ser candidato o jugar de alguna manera para las próximas elecciones presidenciales, en las que Uribe podría optar por avalar la aspiración de alguno de sus más cercanos colaboradores. Mientras los ministros de Defensa y Hacienda hacen la fila y buscan ganar puntos con capturas o mostrando resultados sociales, respectivamente, Arias le apuesta además a ser identificado como la fotocopia de Uribe.

Esta semana comenzó a liderar reuniones de gabinete en su despacho para alinear a los ministros en torno a la estrategia de defensa del Gobierno frente al escándalo de la parapolítica. Según él, lo hizo sin vanidades ni agendas ocultas.

¿Cómo es eso de que usted está organizando el equipo del Gobierno para la defensa del Presidente?

Hicimos una reunión con casi todos los ministros. Se sacaron varias conclusiones. La primera es un respaldo monolítico, absoluto, total, al Presidente. La otra es que no podemos permitir que lo que está pasando nos lo conviertan en una crisis institucional ni que nos comparen con el proceso 8.000. Todo lo contrario, gracias al Presidente de la República sabemos qué es lo que pasa y gracias a él, Colombia está viendo esta catarsis, esta purificación.

Pero el país está en una terrible crisis política…

Acá no hay crisis institucional. Hay una coyuntura compleja, difícil, que es resultado de la seguridad democrática.

Read more!

Y si todo está tan bien, ¿por qué la urgencia de organizar una defensa?

Porque este tiene que ser un trabajo de todos. Tenemos una responsabilidad muy grande, que es acelerar todo lo que estamos haciendo. Antes trabajábamos 24 horas diarias, ahora deben ser 48. La situación preocupa, pero no nos puede desenfocar. Algunos opositores buscan que el Gobierno se descuaderne con esto y eso no va a pasar. Quieren meternos miedo, paralizarnos por el susto. Por eso es bueno hacer esas pausas. A veces en el trajín no se puede pensar.

No ad for you

¿No será que otra vez el Presidente les jaló las orejas porque no hay quien lo defienda?

No, yo creo que él sabe que tiene un equipo muy sólido. Pero a veces es bueno sentarnos a hacer una pausa y coordinar las comunicaciones para la defensa del Gobierno y de sus políticas.

¿Y de quién fue la idea?

Mía, pero ya habíamos hablado con varios ministros. Ese día les dije que nos reuniéramos. Estuvo casi todo el gabinete.

¿Por qué no fue Juan Manuel Santos?

Creo que estaba fuera de la ciudad.

Y usted fue el que tiró línea…

No. Cuando llegó el Ministro del Interior, él tomó la dirección. Hay que meterle muchas garras y ganas a la defensa de


esto, porque la parapolítica es sólo un pedazo y ya viene la farcpolítica y, sea cual sea el bandidaje que estuvo detrás, el Gobierno sigue, las instituciones siguen y todo el gabinete está monolítico para que el proceso continúe. Hay que acompañar al Presidente en el camino que él escoja para la reelección de la seguridad democrática.

Read more!

Traducción: estamos en campaña…

No ad for you

Por la seguridad democrática. En eso llevamos mucho rato.

Igual, eso es campaña…

Dejemos así, porque después me meto en líos.

¿Y quién debe ser el líder de la campaña? Porque hasta Gustavo Petro quiere constitucionalizar la seguridad democrática.

Él lo dijo por coyuntura política, no porque lo crea. En esos movimientos no hay mucho afecto por la seguridad, el orden y la autoridad. Lo sabemos porque sabemos quiénes son, de dónde vienen y el origen de sus recursos.

¿Con quién es más dura su pelea, con Petro o con Carlos Gaviria?

No es personal. Haré lo que esté a mi alcance para confrontar con ideas la forma de pensar de ellos, porque no podemos permitir que nuestros hijos vivan en el modelo de país que ellos proponen.

Precisemos: ¿sí o no a la Constituyente?

Uno no cambia la Constitución por una coyuntura.

Los uribistas la quieren cambiar otra vez para la reelección presidencial…

Hay que reelegir la seguridad democrática.

¿Y la revocatoria del Congreso?

No creo que el Presidente esté pensando en eso, porque esto no es una crisis institucional.

No ad for you

¿Y si el Gobierno pierde las mayorías en el Congreso por la parapolítica?

Si eso pasa, tendremos que enfrentarlo así.

¿Se está tejiendo un zarpazo a las Cortes?

Nunca. Ese es otro cuento. El Gobierno no atropella a la justicia. Ahora, si no está de acuerdo, usa los mecanismos institucionales a los que tiene derecho, como en el caso de la extradición de Macaco.

¿Y no es una amenaza eso de llevar a la Comisión de Investigación y Acusaciones el caso contra el presidente de una alta corte?

Esa gente actúa con neutralidad. No es justo que intenten achacarle un sesgo a la Comisión.

Todo el mundo sabe que esa Comisión es política y que el Gobierno tiene mayorías en ella...

No por ser políticos van a dejar de lado la responsabilidad que tienen. Creer en un programa de gobierno no significa perder la neutralidad.

¿Qué futuro le ve a ese proceso en el Congreso?

El Presidente demostrará que tenía la razón. Le creo porque lo conozco, sé cómo actúa y porque he estado a su lado seis años. Él se sintió muy violentado en su patrimonio moral cuando se dijo que había llamado a preguntar a la Corte

No ad for you


por el caso de Mario Uribe. Como colombiano y como Presidente tiene derecho a acudir a la justicia y la forma de hacerlo es a través de la Comisión de Acusaciones.

Entonces la bancada del Gobierno terminará sancionando al doctor Valencia Copete…

No digo que vaya a haber sanción. No sé qué va a hacer la Comisión, pero creo en el Presidente.

¿Y cómo está Uribe por estos días tan complicados?

Él se crece en la adversidad. Así lo ve Colombia. Lo veo firme, tranquilo, dedicado a ejecutar las obras de gobierno.

¿Y se deja aconsejar?

Escucha mucho y arma el debate. Por eso tiene firmeza de propósito.

¿A quién es al que más regaña?

Todos hemos pasado por ahí.

¿Y se va a lanzar para la segunda reelección?

Hay que reelegir la seguridad democrática. Es lo único que podemos y estamos autorizados a decir.

El ministro Santos pareciera tener una aproximación a esa defensa de la seguridad democrática a lo J.J. Rendón.

Tenemos que unirnos alrededor del Presidente, por encima de las diferencias personales y las agendas propias. Creo que todos lo acompañaremos hasta el final en el camino que él elija.

No ad for you

¿Le gustaría que el camino fuera con usted como candidato?

Yo creo genuinamente en el proyecto político del Presidente porque lo he vivido en carne propia y le ha dado bienestar


al país. Voy a defender su proyecto esté donde esté y desde cualquier posición.

¿Le cargaría la maleta a Juan Manuel Santos?

(Risas). No me quiero arrogar precandidaturas. Eso es muy vanidoso.

Pero todo el mundo tiene sus vanidades.

No es momento para vanidades. Haré lo que me toque para defender el proyecto político del Presidente. Estaré a su lado en el camino que él elija.

No es gratuito su apodo de “Uribito”…

Si lo dicen por insultarme, no les paro bolas. Si es porque me identifican con una persona que le ha cambiado la vida a Colombia, me hace orgulloso.

Santos le apuesta a las capturas y usted a ser el más cercano al Presidente…

Estar con el Presidente es como un segundo doctorado. Lo admiro profundamente. Con él, el país dejó de estar anquilosado, trancado e inclinado por el terrorismo. Por eso el Gobierno está unido.

No ad for you

Pero usted le había dicho a El Espectador que en el gabinete se sentía como en la última cena…

A veces siente uno que las lealtades no son absolutas.

¿Y en qué anda Judas?

Hay que mantenerlo aplicado, ocupado, para que no genere problemas.

¿Quién sería José Obdulio Gaviria en esa última cena?

Un amigo de él me dijo que era como el sumo sacerdote que anda por todas partes predicando el uribismo. Es un hombre brillante, leal e incondicional defensor del Presidente.

¿Esas fotos en la oficina del Presidente no son muy desafiantes?

Algunos tratan de ver símbolos donde no los hay. También nos pasa a nosotros con los medios.

¿Le apostaría a la reforma política?

Hay que hacer el intento. El Gobierno tiene reparos con la silla vacía a partir de la orden de captura.

¿Le chocó mucho al Presidente la reaparición de Yidis ante los estrados?

Claro. El Presidente ha sido claro: no compra conciencias, persuade.

¿Con puestos?

Los gobiernos están conformados por coaliciones y los partidos quieren participar en los gobiernos. Hay puestos, pero por representación política.

No ad for you

Entonces a Yidis se los dieron por ser conservadora y no por votar a favor de la reelección…

No sé que representación política tenga ella. El Gobierno gobierna con quienes lo apoyan. Es absurdo lo de los cheques para Teodolindo. Algo raro hay ahí y después se sabrá.

El Presidente les pide a los ministros que hablen sólo de sus carteras, ¿por qué anda usted opinando sobre todo?

Todos los ministros tenemos derecho a defender desde el espectro político la obra del Gobierno. Me gustaría que mis colegas hicieran lo mismo si alguien ataca lo que hemos hecho en el sector agropecuario.

Por Élber Gutiérrez Roa

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.