Este miércoles hubo una reunión de los líderes de los partidos tradicionales con voceros del gobierno de Gustavo Petro para destrabar el trámite de la reforma a la salud. Al final, hubo una especie de humo blanco frente a los acuerdos para retomar el proyecto de la ministra Carolina Corcho, por lo que parece que la iniciativa se salvará.
>Lea más sobre el Congreso, el Gobierno Petro y otras noticias del mundo político
La reunión, que se celebró en el Ministerio del Interior, dejó múltiples fotos en las que se ve a César Gaviria, Efraín Cepeda, Dilian Francisca Toro, al ministro Alfonso Prada, a la ministra Carolina Corcho, y otros. Entre los muchos presentes, llamó la atención el médico José Luis Mayorca, que ha sido vinculado al escándalo de Medimás y que es un tío de David Racero, presidente de la Cámara y quien también estuvo en el encuentro de ayer.
Ante la controversia, pues Racero ha sido un crítico de las EPS, el presidente de la Cámara tuvo que salir a dar explicaciones por la presencia de su familiar, salpicado en escándalos de presunta corrupción del sistema de salud. De acuerdo con uno de los líderes del Pacto, Mayorca estuvo como una voz más del sector salud.
“El criterio de José Luis Mayor se suma a muchas de las voces que he escuchado de todos los sectores sobre la reforma a la salud: médicos, enfermeros, EPS, técnico, congresistas de todos los partidos, etc”, expresó Racero, que aclaró que su familiar no “intervino ni participó”.
Puede ver: La salud en el Plan Nacional de Desarrollo: la gran ausente
“No hay nada improcedente en su presencia, en donde hubo medios de comunicación y donde no jugó ningún rol institucional. No debe prestarse para suspicacias”, declaró el presidente de la Cámara, que especificó que la reunión era para “precisar aspectos técnicos” de la reforma y contó con la presencia de cerca de 35 personas.
Por último, el representante del Pacto Histórico por Bogotá expresó que su única intención ha sido lograr un acuerdo político. “Escuchar distintas voces conocedoras del tema permite que yo pueda coordinar adecuadamente el debate, tal como hice en esa reunión, un papel de articulador y generador de consensos”, concluyó Racero.
Además de esta controversia, la reunión de este miércoles trajo un poco de claridad sobre el futuro de la reforma a la salud. Sin embargo, las dudas todavía están presentes, pues los liberales, en representación de César Gaviria, cedieron ante sus temores, pero al mismo tiempo pidieron celeridad con el proyecto y advirtieron que, de no apretar el acelerador el gobierno, presentarán su propuesta de reforma por separado.