Con apenas ocho días de haber sido radicada en el Congreso, la polémica reforma a la justicia, que el Gobierno prometió defender a capa y espada, enfrenta una dura tormenta política que tiene en veremos su aprobación. Todo por cuenta del anuncio de la oposición, que amenazó con retirarse de los debates al proyecto por considerar que el ministro del Interior, Fabio Valencia Cossio, no tiene la “autoridad moral” para defender la iniciativa, debido a los líos judiciales que enfrenta su hermano Guillermo León Valencia.
Si los seis senadores de la oposición —cuatro liberales y dos del Polo— que hacen parte de la Comisión Primera del Senado —donde tendrá que debatirse la reforma— cumplen con su amenaza de apartarse de la discusión, el proyecto se hundiría irremediablemente sin siquiera haber pasado el primero de sus ocho debates. Por lo menos así lo indican las cuentas, según las cuales cuatro legisladores de la coalición uribista podrían estar impedidos para votar la iniciativa.
Se trata de la conservadora Carlina Rodríguez y Alfonso Valdivieso, de Cambio Radical, quienes reemplazaron en sus curules a Ciro Ramírez y Rubén Darío Quintero, respectivamente, detenidos dentro del escándalo de la ‘parapolítica’, y Armando Benedetti y Juan Carlos Vélez, ambos del Partido de la U y con sendas indagaciones preliminares en la Corte Suprema de Justicia. Vélez, además, suplió a Mauricio Pimiento, condenado por sus nexos con grupos de autodefensa.
Así las cosas, solamente ocho congresistas quedarían habilitados para discutir y nominar la reforma, número que no le alcanzaría al Gobierno, pues por tratarse de una modificación a la Carta Política son necesarios como mínimo 10 votos positivos para su aprobación. La Comisión Primera del Senado está conformada por 19 parlamentarios. Una de esas curules, la que pertenecía a Carlos García Orjuela, preso por ‘parapolítica’, está vacía.
La situación podría apretarse aún más para la coalición del Gobierno, si se tiene en cuenta que durante la legislatura pasada, para la discusión de la reforma política que defendía la oposición y que se hundió en su último debate, se declararon impedidos los senadores Javier Cáceres, Roberto Gerlein y Eduardo Enríquez Maya, entre otros, por lo que habrá que ver si aquellas inhabilidades vuelven a aparecer.
La salvación de la iniciativa podría estar en un concepto del Consejo de Estado, que esta semana deberá responder la consulta que le hizo el ministro Valencia, en el sentido de si las indagaciones preliminares son causales de inhabilidad para estos casos.
Precisamente, es en este pronunciamiento que los senadores uribistas tienen puestas todas sus esperanzas de hacer pasar uno de los proyectos “estrella” del presidente, Álvaro Uribe para esta legislatura. Aunque cada uno de los impedimentos deberá ser aprobado o no por la Comisión en pleno, para los legisladores es determinante la opinión del alto tribunal.
En todo caso, ni los liberales ni el Polo han tomado una decisión definitiva, por lo que resta esperar el inicio de los debates, la próxima semana. Ya en ocasiones anteriores la oposición ha dado reversa a posiciones similares.
Por si acaso, congresistas oficialistas, como Armando Benedetti, desde ya prometen que “el Gobierno no tendrá inamovibles” en el tema de la reforma a la justicia y, por el contrario, está dispuesto a dialogar con sus opositores políticos. Otros, como Vélez y Cáceres, invitan a liberales y los del Polo a que “no se vayan” de las discusiones.
Sin embargo, éstos parecen estar dispuestos a hundir la iniciativa a como dé lugar.