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10 Aug 2022 - 2:00 a. m.

Reforma electoral: ¿error de prelación del gobierno Petro?

La radicación del texto aprobado en 2020 y hundido por vicios de forma demuestra la prioridad que tiene el nuevo gobierno por el tema electoral. Llama la atención que haya sido considerado antes que la reforma política.
Juan Sebastián Lombo

Juan Sebastián Lombo

Periodista de la sección Política
La reforma electoral fue el segundo proyecto radicado por el gobierno Petro en su primer día. / Gustavo Torrijos
La reforma electoral fue el segundo proyecto radicado por el gobierno Petro en su primer día. / Gustavo Torrijos
Foto: GUSTAVO TORRIJOS

En diciembre de 2020, hace casi dos años, se aprobaba un Código Electoral con el único fin de reemplazar un texto que había quedado obsoleto y que databa de 1986, cinco años antes de la fecha en la que se escribió y promulgó la actual Constitución. Aunque el texto modernizaba varios elementos del sistema electoral, hubo muchos reparos y se habló de “micos” en el texto final. La oposición de ese entonces expresó múltiples críticas y hasta el actual presidente, el entonces senador Gustavo Petro, se negó a votar el Código, luego de que la plenaria le tumbara el artículo que reconocía la personería jurídica a los movimientos que hacían parte de una coalición que alcanzara el umbral electoral. Para el entonces líder de oposición, había una intención de no conceder el estatus de partido al movimiento con el que llegó al Congreso: “Decidieron usar el Código para desaparecer el movimiento político Colombia Humana”, dijo.

Días después de la aprobación, hubo choques entre varias figuras de la misma oposición, pues se señalaban unas a otras de no haber dado el debate suficiente para frenar un texto que supuestamente tenía varios elementos poco convenientes. El mayor enfrentamiento fue entre Petro y la actual representante a la Cámara Catherine Juvinao. Esta lo señaló de haber sido pasivo y guardar silencio en el debate hasta el momento en el que se hundió el artículo que lo beneficiaba. Sin embargo, el ahora presidente se arrogó logros, como conseguir las auditorías de los softwares del proceso electoral y otras garantías, que aseguró que no podría tener debido a que no pudo conseguir la personería jurídica. Desde ese choque, el panorama político ha cambiado ampliamente. Juvinao dejó de ser activista para saltar al Congreso, la Colombia Humana consiguió la personería jurídica, Gustavo Petro es el nuevo presidente de Colombia y el Código Electoral se hundió en la revisión de la Corte Constitucional por vicios en el trámite.

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