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Rodrigo Rivera Salazar -ex senador, ex precandidato liberal y quien ofició como gerente político de la campaña santista- será el nuevo Ministro de Defensa, según lo anunció el presidente electo Juan Manuel Santos, luego de la cumbre de Acuerdo de Unidad Nacional que se desarrolló este miércoles en la ciudad de Bogotá.
En los últimos días se había dicho que Germán Vargas Lleras sería el nuevo Ministro de Defensa del gobierno de Juan Manuel Santos. Esto, inclusive, generó la reacción del vicepresidente Francisco Santos, quien dijo que nombrar a Vargas Lleras sería como mandar al presidente Álvaro Uribe para el carajo. Sin embargo, en un movimiento de alta complejidad política de las últimas horas el presidente electo optó por Rodrigo Rivera.
Rivera Salazar es un abogado y político nacido en la ciudad de Pereira. Ha sido representante a la Cámara, senador y precandidato presidencial del Partido Liberal.
A los 14 años de edad era columnista de La Tarde, de Pereira; a los 18 ya escribía en El Espectador, de Bogotá y a los 27 fue director del diario donde inició el periodismo. A los 20 años fue concejal de su ciudad natal, cinco años después llegó a la Cámara de Representantes y presidió esa corporación poco después, cargo en el cual dirigió las discusiones en el juicio contra el entonces presidente, Ernesto Samper. Entre los años 2002 y 2003 fue presidente de la Dirección Nacional Liberal.
En el Congreso fue protagonista de uno de los primeros debates contra la llamada zona de distensión del Caguán, donde la guerrilla de las Farc dialogaba con el gobierno de Andrés Pastrana. También ha sido autor y ponente de reformas como la política de 2003, que se estrena en las actuales elecciones legislativas, aunque no ha tenido éxito en iniciativas como la que pretende frenar la corrupción y la carencia de transparencia en los nombramientos de funcionarios y en los contratos públicos.
También presentó un proyecto de "ley espejo" que regule los tratados de libre comercio, pero el gobierno de turno se opuso ante la perspectiva de firmar un TLC con Estados Unidos.
Fue autor de la Ley 745 de 2002 que castiga el consumo de la dosis personal de estupefacientes en presencia de terceros, especialmente de niños. Ponente del Código Penal que endureció las penas contra la corrupción, el tráfico de drogas, el secuestro y los delitos de lesa humanidad y actuó como coordinador de ponentes de la Ley de Bancadas que castiga la indisciplina política.
También fue autor de la llamada Ley Quimbaya, que proporcionó recursos para la reconstrucción del Eje Cafetero tras el terremoto de enero de 1999.