8 Oct 2021 - 12:55 a. m.

“Salimos del cascarón del olvido”: hermanos Korebajʉ

Eduardo y Milton Bolaños Piranga, representantes del pueblo originario de la Amazonia, hablan sobre cómo la guerra afectó a su comunidad, su proceso de sanación y perdón, y algunas de las amenazas que aún acechan su territorio.

Los korebajʉs tienen grabado en su espíritu la palabra resistencia. No podría ser de otra manera, pues sus comunidades y clanes, ubicados en la Amazonia colombiana -en los municipios de Milán, Florencia y Solano, en Caquetá, y en Puerto Leguízamo, en Putumayo-, han sobrevivido a pesar de la violencia y el exterminio que trajo el hombre blanco a sus territorios. Korebajʉ quiere decir que sus integrantes son todos “hijos de la tierra” y, en español, el nombre del pueblo originario del pulmón del mundo se dice “Coreguaje”. Sus mujeres, hombres, niños y niñas, han aguantado la incursión de la iglesia católica, la colonización y el genocidio cauchero. En la historia más reciente han sobrevivido a la estigmatización de la Fuerza Pública, el asesinato de sus líderes hechos por las antiguas Farc y, ahora, la amenaza de las disidencias, la fumigación con glifosato y el abandono estatal.

(Lea: ExFarc reconocen que perpetraron masacre contra el pueblo Korebaju en 1997)

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