La semana fue bastante dispar entre las dos fuerzas políticas que buscan quedarse con la Presidencia de la República. Mientras Juan Manuel Santos, aspirante del Partido de la U, logró alianzas con el Partido Conservador y buena parte de la bancada congresional del liberalismo, el Partido Verde descartó ayer un acuerdo con el Polo Democrático, y un eventual apoyo de Cambio Radical a la causa de Antanas Mockus luce complicado, de acuerdo con los testimonios de los legisladores del movimiento que dirige Germán Vargas Lleras.
Oficialmente, la denominada alianza verde-amarilla se fue a pique en la tarde de este viernes, después de un par de reuniones entre Gustavo Petro y Antanas Mockus, pero la verdad es que durante la campaña fueron diversos los mensajes que dejaron en claro que unir estas dos colectividades sería tarea de titanes. Uno de estos mensajes fue lanzado por el propio Mockus, quien el 11 de mayo dijo en Manizales que no haría ningún tipo de alianza con el Polo Democrático “porque hay fuerzas en ese movimiento que todavía no han roto lazos con la subversión”.
Después llegaron declaraciones de Enrique Peñalosa, quien este viernes se pronunció afirmando: “no hay alianzas con los partidos. Por supuesto se pueden incluir algunos puntos programáticos de otras colectividades, pero no acuerdos”. Para el Polo, este ex alcalde fue el responsable del fracaso en la negociación y así lo evidenció el propio Petro, quien después del encuentro con Mockus escribió en su Twitter frases como “El sector de Peñalosa se opuso y malogró la posibilidad del acuerdo, tengo que confesar que me duele Colombia” y “El uribismo de Peñalosa derrotó a Mockus”.
A los escritos del ex candidato presidencial se sumaron las fuertes palabras del senador del Polo Jorge Enrique Robledo: “El señor de las peñalosas carece de toda autoridad moral para insultar a Petro y al Polo. Después de la visita de Mockus al embajador gringo y su visita a Uribe para ofrecerse como gallina para cuidar los huevos del uribismo, no me sorprende que el Partido Verde haya rechazado un acuerdo con el Polo”.
En una carta conocida este viernes y dirigida a Gustavo Petro y Clara López, el Partido Verde señala que está de acuerdo en incluir algunas propuestas del Polo en el programa de Mockus, reitera que “tenemos diferencias en materia de las relaciones internacionales” y concluye diciendo que confían en que “muchos de quienes votaron por su candidatura el pasado 30 de mayo estén en la segunda vuelta con nosotros con el fin de derrotar la pobreza y afianzar la legalidad. Así las dos organizaciones podrán conservar su identidad y su independencia”.
Aunque esta actitud del Partido Verde puede verse como un mensaje para Cambio Radical con el fin de lograr su adhesión en estos días finales de campaña, la realidad es que en las huestes del movimiento liderado por Germán Vargas Lleras existe una clara inclinación a sumarse a la campaña de Juan Manuel Santos. Así lo declararon a El Espectador varios congresistas.
“El martes a las 9:00 a.m. se oficializa la decisión. A título individual y en la bancada del Senado, la mayoría está inclinada hacia Santos, pero obviamente falta la decisión de la bancada, que se tomará bajo la determinación de Germán Vargas y nosotros desde luego, por toda la lealtad que manejamos, es lo mínimo que podemos hacer por él”, afirmó el senador de Cambio Radical Antonio Guerra de la Espriella.
En el mismo sentido se pronunció su colega Juan Carlos Restrepo, para quien “ya hay Presidente”, refiriéndose al triunfo de Santos en la primera vuelta, y agregó que los dardos del uribismo contra Vargas Lleras, como la referencia de que es un “caballo de Troya”, hecha por el congresista Roy Barreras, provienen de “los transfuguistas de ayer. No hay que pararle bolas a eso. Eso no vale la pena”.
De otro lado, y tras el llamado a la “unidad nacional” hecho por Juan Manuel Santos en la noche del pasado domingo, al conocer su amplia victoria sobre el ex alcalde de Bogotá, el Partido Conservador fue el primero en aceptar abiertamente unirse a la causa del candidato oficialista de cara a la segunda vuelta. Una de las primeras personas que llegaron esa noche a la sede de la campaña del Partido de la U fue el ex precandidato presidencial Andrés Felipe Arias, quien durante la semana tuvo un fuerte contrapunteo con la aspirante oficial del conservatismo, Noemí Sanín, que lo calificó de fariseo.
Luego vinieron los apoyos a Juan Manuel Santos de la mayoría de los actuales y de los recién electos senadores y representantes liberales, a pesar de que oficialmente el jefe del Partido, Rafael Pardo, explicó que dejaba en libertad a sus militantes para que tomaran una decisión individual en las elecciones del próximo 20 de junio. El ex candidato liberal sostuvo sendos encuentros en la semana con Santos y Mockus, pero se mantuvo en su decisión.
La tercera vía frente a los comicios del próximo 20 de junio, consistente en abstenerse o votar en blanco, ahora es liderada por la senadora liberal Piedad Córdoba y por el Polo Democrático. La congresista hizo un llamado público a quienes no se identifican con ninguno de los dos candidatos a la Presidencia, a formar lo que llamó un “frente amplio” que deje sentada su voz de protesta el próximo 20 de junio. Ese día se conocerán las consecuencias de los encuentros, desencuentros y llamados de la presente semana.