El magistrado Iván Velásquez denunció montajes en su contra y menciona a Nancy Patricia Gutiérrez y a usted. ¿Qué le responde?
Montaje ninguno. Yo formulé dos denuncias, el primero de febrero de este año, una ante la Fiscalía y otra ante la Procuraduría por ocultamiento de pruebas.
¿En qué circunstancias se habría ocultado pruebas?
Cuando en una declaración el magistrado Velásquez se sacó de la manga, así como parodiando una película de vaqueros, una carta, y resulta que en un proceso penal todos los documentos tienen que estar en el proceso.
¿Y qué decía esa carta?
Me incriminaba a mí en un supuesto secuestro.
¿Estamos hablando de la carta que Elías Ochoa le entregó al vicepresidente Santos?
Correcto, esa es la carta. Y debía estar en el proceso desde diciembre y no aparecer sorpresivamente en enero, cuando la defensa no conocía de eso. En la diligencia quedó escrito que mi defensor protestó al igual que la procuradora que acompañaba el caso.
En el juicio en su contra apareció una testigo con la que se pretendía demostrar que usted se había reunido con paramilitares para exigirles a dirigentes del sur del Cesar que votaran a su favor. Y se reveló allí que esa testigo fue reclutada por el magistrado Velásquez...
Eso evidencia dos cosas: primera, que la testigo confiesa el crimen que contra mí se ha cometido y, segunda, que en el propósito de condenar a un hombre inocente por una circunstancia política se le está concediendo impunidad a una homicida que debió haber recibido sentencia hace más de dos años.
¿Por qué Iván Velásquez aparece aportando una testigo si usted no está con la Corte?
Esa es una pregunta para él. Mi proceso no es de su competencia desde el 28 de marzo del año pasado y esta testigo afirma que ella se reunió con él en noviembre y diciembre. Eso evidencia una violación al debido proceso y a mi derecho a la defensa.
¿Y usted participó en alguna reunión en la que esta testigo haya estado presente y haya habido miembros de las autodefensas?
Nunca, ni en presencia ni en ausencia de ella. Jamás.
¿Hubo alguna reunión, encuentro o alianza con Juancho Prada, el hombre que dominaba el sur del Cesar?
Nunca, jamás tuve alguna alianza con Juancho Prada. Las alianzas ilegales solamente pueden garantizar un fraude, no pueden garantizar votaciones. En mi proceso no hay ni una sola huella, ni indicio de fraude electoral y la prueba de que no hay ni el más mínimo vestigio de fraude es que tengo encuestas del año 1998, de 2000 que demuestran una favorabilidad, una intención de voto por mí de más del 40%.
¿Usted fue consciente de que alguien usara su nombre y dijera que ‘Juancho Prada’ obligaba a las personas a que votaran por usted?
No.
¿Alguna vez supo de eso?
No. Los votos los obtuvimos llegando a la gente. No sólo desde el año 1994, sino desde muchísimo antes. Mi padre tenía 20 años de estar en política. Si bien los votos no se heredan, el equipo político sí.
¿‘Jorge 40’ le ayudó a hacer política?
Jamás. A mí me parece inconcebible que se me quiera tildar como delincuente por haber logrado salir adelante a pesar de la presencia del Bloque Norte, en lugar de que se me considere lo que yo soy: una víctima de todos los hostigamientos y todas las dificultades que por cuenta de estos señores me tocó atravesar.
¿Entonces ‘Jorge 40’ y ‘Juancho Prada’ le hicieron la guerra?
Es que cualquier senador, como lo era yo en ese momento, que se ajustaba a la ley, se confrontaba con ellos.
Pero no todos, no creo. Hablemos de usted, porque hay distintos procesos y distintos tipos de vinculación de otros congresistas.
Correcto, pero yo tengo un antecedente muy claro: la única persona que tuvo el valor civil de denunciar la asfixiante presencia de los paramilitares en el año 2002, cuando estaban sueltos, cuando eran 4 mil hombres del Bloque Norte y 200 al mando de Juancho Prada en el Cesar. Yo los denuncié y a raíz de esa denuncia el Presidente ordenó un operativo militar en contra de las autodefensas que dejó como saldo a 18 miembros de las autodefensas muertos y esa fue la gota que rebozó la copa de las hostilidades de los paramilitares en contra mía.
¿Qué tan definitivo era ‘Juancho Prada’ en los municipios del sur del Cesar?
La importancia de Juancho Prada está consignada en un documento de la Presidencia de la República que define las desmovilizaciones y sus actores. Juancho Prada estuvo en la zona como paramilitar, desde los inicios de la década de los noventa y cuando se desmovilizó, desmovilizó a 200 hombres.