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26 Apr 2021 - 2:00 a. m.

“Si se atacara la evasión, no tendríamos reformas tributarias cada año”: Germán Blanco

El presidente de la Cámara de Representantes, miembro del Partido Conservador, le pide al Gobierno concertar con todos los sectores del país, más allá de los partidos, una nueva reforma. Reconoce que las cuentas no le dan hoy para ser aprobada y que se debe replantear todo su contenido.

William Acero Arango / Especial para El Espectador

Germán Blanco asegura que no votará una reforma que afecta a quienes menos tienen en el país.  / Gustavo Torrijos
Germán Blanco asegura que no votará una reforma que afecta a quienes menos tienen en el país. / Gustavo Torrijos
Foto: GUSTAVO TORRIJOS

¿Cuál es su postura frente a la reforma tributaria?

Hay que partir de una apreciación válida y es que se requieren los recursos. Además, el COVID-19 alarma más el tema fiscal y es válido que el Gobierno vea en una reforma tributaria la salida al déficit, pues debe buscar dónde conseguir esos recursos. Pero entrar a gravar a las clases menos favorecidas no es la solución y más con la inclusión de propuestas que atentan contra la canasta familiar y las pensiones, algo que la mayoría de congresistas no estamos dispuestos a aprobar. Aquí tenemos que gravar a los que más tienen, a los que pueden aportar más y que incluso están ganando en medio de la pandemia. Esos son los que nos deben ayudar a estabilizar la economía del país, y no entrar a afectar a las personas de la clase media y a las menos favorecidas, que se ganan el día a día en la informalidad.

¿Cree que esta reforma pase en el Congreso sin el apoyo de los partidos Liberal, Cambio Radical y la U?

Si es meramente aritmética no, pero aún no hemos empezado las discusiones en las comisiones económicas. Ahora, esos pronunciamientos de los partidos y movimientos políticos deben ser muy preocupantes para el Gobierno, pues no tendrían las mayorías de los votos en esas comisiones ni en las plenarias. Lo que creo es que, como lo dijo el presidente Iván Duque este fin de semana, hay que replantear totalmente el contenido de ese proyecto de ley.

¿Y usted, siendo del Partido Conservador, cómo lo votaría?

No voy a votar que se graven la gasolina, los servicios públicos, la canasta familiar, las pensiones y otros temas que se mencionan en la iniciativa. Definitivamente no.

¿Ve naufragar la reforma? Hay quienes piden que sea concertada con todos los sectores y presentada después del 20 de julio.

El Gobierno debe hacer todos los esfuerzos posibles por sentar a la mesa a todos los partidos y replantear su propuesta, bien sea para que se retire o se modifique y se vuelva a presentar. No sé qué pudo haber avanzado el Gobierno en los últimos días, pero ante los pronunciamientos negativos de los jefes de algunos partidos, debe estar muy preocupado.

¿Debe irse el ministro Carrasquilla si esta reforma fracasa? La verdad, no convocó a nadie para nutrir el proyecto: ni empresarios, ni partidos, a nadie. Además, el articulado no ataca la evasión.

Los proyectos, de toda índole, son exitosos en la medida en que se concierten y concilien con todas las fuerzas vivas involucradas en ellos, con la institucionalidad pública y privada. Y la verdad, eso no se hizo con esta reforma tributaria. Si se subiese hecho, se tendría un éxito mayor, pero lo que vemos es que muchos de estos sectores no fueron tenidos en cuenta y nunca fueron llamados a la concertación y construcción. Se ha dicho que la evasión representa $50 billones; eso no es un tema de hoy. Si esta se atacara, pasaríamos a un segundo plano el tener que hacer reformas tributarias y mantendríamos los niveles económicos óptimos que el país requiere. Por eso quiero hacerles un llamado a los organismos de control para que, de manera efectiva, ataquen esa evasión y se pueda recuperar lo que le están robando al país, y no recurrir a la población común y corriente para recaudar recursos.

Claro que el tema de la penalización a la evasión ha estado en todas las reformas tributarias, pero a la hora de votar el articulado no se aprueba en el Congreso.

Hemos avanzado en el tema de las sanciones, tenemos algunas de tipo penal, aunque sí creo que deberían ser más estrictas y que se le deberían dar más dientes a los organismos de control, pero a la vez exigirles más resultados y acciones. Necesitamos más tecnología para combatir la evasión y sancionar tanto en lo fiscal como en lo penal.

Le insisto, ¿si la reforma no pasa, debe irse el ministro Carrasquilla?

Soy respetuoso y el Ejecutivo es totalmente independiente del Legislativo. Es al presidente al que le corresponde tomar esas decisiones. No tengo nada en contra del ministro de Hacienda y creo que, como cualquier colombiano, trata de hacer las cosas bien. Lo que sí tengo que señalar es que este Congreso tiene más interlocución, más actuación y más trabajo con el viceministro Londoño, con quien hay una relación más directa.

¿Cómo ha sido la labor desde la Presidencia de la Cámara en medio de la pandemia?

No hubiéramos querido asumir esta dignidad en medio de esta crisis, pero las cosas hay que recibirlas como Dios lo manda. Ha sido un año sui géneris, pero fructífero, y esta situación ha servido para el fortalecimiento y crecimiento, pues les estamos entregando unas herramientas en materia tecnológica al Congreso de la República y a la misma Cámara de Representantes.

¿Se va terminar esta legislatura en la virtualidad?

No quiero hacer premoniciones, pero me atrevo a decir que no solo terminaremos mi presidencia en la virtualidad, sino que vamos a empezar el 20 de julio de 2021 con semipresencialidad. Cada pico de la pandemia es más duro y la llegada de las nuevas cepas de Brasil y Europa complican mucho más la situación.

Y encima, la vacunación es de las más lentas del mundo, ¿no cree?

El Gobierno está haciendo grandes esfuerzos y hay que reconocer también que el COVID-19 llegó en un momento en el que el mundo y mucho menos Colombia no estaban preparados para afrontar una pandemia así. La verdad, no teníamos la infraestructura para el tema de la salud.

De todos modos, hay mucha lentitud en la vacunación y los expertos dicen que a este ritmo no vamos a terminar ni en 2023, mientras otros países, incluso más pobres, van más rápido.

Particularmente, creo que no es así y menos que otras naciones vayan más adelante que nosotros. Aquí hay que tener en cuenta el número de pobladores, la infraestructura del sector salud y la misma geografía del país. Y tenemos que mirar que ya el Gobierno autorizó que los privados se sumen a este esfuerzo y puedan ellos vacunar.

Pero las multinacionales de las vacunas afirmaron que no les venderán a privados.

El Gobierno debe trabajar para solucionar esta talanquera. Se debe buscar que los privados puedan comprar las vacunas por intermedio del Estado. Lo necesitamos con urgencia.

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