La indagatoria que rindió ayer el exmandatario en la Comisión de Acusación de la Cámara fue más efímera de lo esperado. Antes de que hablara, su abogado Jaime Lombana recusó al representante investigador del caso, Yahir Acuña, argumentando que la Procuraduría le había pedido que acumulara el proceso con uno anterior que existe por el mismo presunto delito.
Acuña intentó salirle al paso, diciendo que su respuesta estaba contenida en un fallo. Entonces Lombana, quien con su equipo de abogados había revisado el expediente la noche anterior, afirmó que esa respuesta no estaba incluida en el proceso. La pelea tiene asidero en un oficio de la Procuraduría del 1° de noviembre. En éste, la procuradora Sonia Patricia Sierra le pide que renuncie a llevar esta investigación y que la acumule a una que por los mismos hechos está coordinando el representante Germán Blanco. “Unidad procesal”, dijo en el auto el Ministerio Público.
El Espectador conoció la respuesta de Acuña a este documento. En un auto radicado el 16 de noviembre en la Procuraduría se negó a entregar el proceso contra Uribe diciendo que él debería quedar a la cabeza de todo por ser quien ha ido más lejos en las actuaciones jurídicas contra el exmandatario. El problema es que Acuña no radicó esta respuesta en la Comisión de Acusación. Por esa razón, Lombana lo recusó. También afirmó que lo que hay detrás es una persecución política. Lo cierto es que a diferencia de otros procesos que se empolvan en la Comisión de Acusación, el de la yidispolítica que lleva Acuña iba rápido.
El 3 de octubre, el representante avocó conocimiento para llevar el caso y ordenó la apertura de investigación preliminar por el delito de cohecho. 22 días después se escuchó a Yidis Medina en declaración, quien una vez más afirmó que cambió de posición a la hora de votar la reelección inmediata del entonces presidente, por las presiones y ofrecimientos de los ministros Diego Palacio y Sabas Pretelt. Esa misma noche se abrió investigación formal y se citó a Uribe a indagatoria. Ahora está en manos del presidente de la Comisión de Acusación, Constantino Rodríguez, decidir quién será el titular que investigará al exmandatario.