4 Aug 2019 - 9:14 p. m.

Una implementación del Acuerdo de Paz a marchas forzadas

La construcción de la paz requiere de legalidad, pero también de legitimidad. El presidente Duque debe insistir en el pacto nacional que permita hacer los ajustes necesarios a través de la suma de voluntades.

María Victoria Llorente*

El 26 de julio, en Cartagena, Duque participó en la marcha a favor de los líderes sociales, de la cual salió chiflado.  / EFE
El 26 de julio, en Cartagena, Duque participó en la marcha a favor de los líderes sociales, de la cual salió chiflado. / EFE

El Acuerdo plantea una agenda de transformación compleja y ambiciosa, con 578 compromisos, buena parte de los cuales apuntan a asuntos básicos que el Estado debe resolver. Pero más que un listado de tareas, lo pactado en Cuba señala una ruta para terminar el conflicto con las Farc y avanzar en el desarrollo de los territorios históricamente afectados por la guerra. La denominada paz territorial aspiraba a cerrar las brechas entre lo urbano y lo rural, a través de un proceso de planeación participativa dirigido a concertar planes para transformar los territorios.

Recibe alertas desde Google News