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Al intervenir en la reunión anual de la Conferencia Episcopal Colombiana, el presidente Álvaro Uribe descartó la inclusión de alias Simón Trinidad y Sonia, los jefes guerrilleros presos actualmente en cárceles de los Estados Unidos, dentro de un posible intercambio humanitario con las Farc. Según el Jefe de Estado, los dos fueron extraditados “por narcotráfico y no por “insurgencia” o “sedición”.
El miércoles pasado el embajador norteamericano en Colombia, William Brownfield, había dicho que su país estaba interesado en participar activamente en la búsqueda de salidas al drama de los secuestrados y, en este sentido, afirmó que estaban dispuestos a escuchar propuestas “sobre algo específico y concreto” en el caso de Simón Trinidad y Sonia. Las palabras del diplomático fueron consideradas como “esperanzadoras” y “un gran avance” por parte de la senadora Piedad Córdoba, teniendo en cuenta que la guerrilla siempre ha insistido en la inclusión de los dos guerrilleros en la lista de canje.
“Simón Trinidad y Sonia fueron extraditados por narcotráfico, no por insurgencia ni por sedición. Fueron extraditados por narcotráfico como han sido extraditados los 14 jefes paramilitares y como han sido enviados a Estados Unidos más de 800 narcotraficantes en los últimos años. Esto es un tema simplemente de narcotráfico que no podemos olvidar”, aseguró el Primer Mandatario ante el Episcopado.
En su intervención ante los altos jerarcas de la Iglesia Católica, el Presidente le cerró prácticamente las puertas a la posibilidad de un canje de prisioneros, al afirmar que el único acuerdo humanitario que acepta el Gobierno es que se “liberen unilateralmente a todos los secuestrados, que cesen los actos de violencia y que hagan la paz”. “Las Farc proceden como procedía Pablo Escobar: quieren engañar al país con política y al mismo tiempo quieren arrodillarlo con carros bomba, crueldad y asesinatos”, concluyó.