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En un comunicado de la Casa de Nariño, el Gobierno lamentó la posición del gobierno de Brasil respecto a la crisis que Colombia enfrenta con Venezuela.
"El Presidente de la República deplora que el Presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, con quien hemos cultivado las mejores relaciones, se refiera a nuestra situación con la República Bolivariana de Venezuela como si fuese un caso de asuntos personales y desconoce el esfuerzo para buscar soluciones a través del diálogo".
Según el Gobierno del presidente Álvaro Uribe, esta interpretación de la crisis diplomática que enfrenta hoy el país, "es ignorar la amenaza que para Colombia y el continente representa la presencia de los terroristas de las Farc en ese país".
"Repetimos con todo respeto al Presidente Lula y al Gobierno de Brasil, que la única solución que Colombia acepta es que no se permita la presencia de los terroristas de las Farc y del Eln en territorio venezolano".
En recientes declaraciones, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, destacó que, en su opinión, "no hay conflicto" más allá de lo "verbal" y consideró que es necesario "tener paciencia" y "calma" hasta el próximo 7 de agosto, cuando el actual presidente de Colombia, Álvaro Uribe, le entregará el cargo a su sucesor, Juan Manuel Santos.
Lula explicó que conversará sobre el asunto con el presidente venezolano, Hugo Chávez, durante la visita oficial que hará a Venezuela el próximo 6 de agosto y que ese mismo día viajará a Bogotá y hará lo propio con Uribe y con Santos.
"En Suramérica estamos dispuestos a construir la paz" y para eso es fundamental "recuperar la normalidad" en las relaciones entre Caracas y Bogotá, apuntó Lula.
Sobre esa situación, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega recordó los conflictos que hace tres décadas sacudían a los países centroamericanos, que fueron superados cuando "hubo disposición para el diálogo" entre todas las partes involucradas, indicó.
En el caso de Colombia, declaró que "el conflicto interno, que trasciende las fronteras, debe resolverse primero con la voluntad de los colombianos por buscar acuerdos", lo cual sostuvo que ayudaría a reducir las tensiones regionales.