El Gobierno Nacional reitera que no va a reaccionar militarmente al despliegue del Ejército venezolano, ni va a responder a otras provocaciones como la amenaza de Chávez de nacionalizar empresas colombianas.
Así lo manifestó desde Bruselas, el vicepresidente Francisco Santos Calderón, quien indicó que el correcto procedimiento para que se ponga punto final al impasse que ha provocado la crisis diplomática, “pasa por romper la alianza” que en su opinión forman el presidente de venezolano y las Farc.
Santos declaró que “lo importante es que ahora la comisión de investigación que se crea en la OEA para verificar las circunstancias en las que se generó el impasse, no sólo mire el incidente fronterizo, sino que vaya más allá y mire primero la presencia de las Farc en territorio ecuatoriano, que es la causa raíz que genera este problema”.
La tesis del Vicepresidente es que las Farc se han convertido en una amenaza regional que emplea escenarios más allá de las fronteras colombianas para atacar al Gobierno, hacer narcotráfico, entrenar y adoctrinar a muchachos de otros países, y que cuenta con el respaldo del Ejecutivo venezolano.
La “sobrerreacción” que, en su opinión, ha mostrado Caracas al movilizar a sus tropas a la frontera colombiana se explica por el interés de Chávez en neutralizar las pruebas de que mantiene una alianza orgánica con las Farc, dijo el Vicepresidente.
A esta hora Santos se encuentra a punto de regreso al país luego de que el martes asistiera a la sede de la ONU en Ginebra y se reuniera el miércoles en Bruselas con el alto representante de la Política Exterior de la Unión Europea, Javier Solana, para explicar la versión de Colombia con respecto a las discrepancias que vive en estos momentos con Ecuador y Venezuela.
En el mismo sentido, el Gobierno de Estados Unidos confía en que se dé una salida diplomática en medio de la crisis que por la cual pasar Colombia, Ecuador y Venezuela.
También desde Bruselas, la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, dijo que lo mejor para los tres países es una vía diplomática a la conclusión del impasse.
Pero siendo parte de que no se vuelvan a presentar una nueva discrepancia entre los vecinos de la región, la alta funcionaria de Estados Unidos pidió que se vigile el uso de las zonas fronterizas por parte de las Farc.
“Confío en que habrá una salida diplomática”, afirmó Rice en una conferencia de prensa tras una reunión de ministros de Exteriores de la OTAN en la que recalcó que “la OEA está implicada, nosotros estamos implicados bilateralmente”.
Por ahora, seguirá en un ‘punto muerto’ las discrepancias diplomáticas, ya que todo se definirá en la cumbre del Grupo de Río, que será entre hoy mañana.