Cómo lo ha prometido desde el primer día en que se posicionó como vicepresidente, Óscar Naranjo está concentrado en la tarea de intervenir el puerto de Tumaco, en Nariño. Uno de los municipios más convulsionados por las rentas ilegales, la pobreza y proliferación de actores armados.
En esta, que es la tercera vez que el vicepresidente viaja a Tumaco, le dijo a sus pobladores que seguirá visitando el municipio. “Vendré de manera permanente. Me he comprometido con alcaldes de la región, para que de acá a diciembre pueda visitarlos mes a mes” , expresó.
Para el general en retiro esta es la oportunidad perfecta para que el Gobierno Nacional llegue definitivamente a este municipio, llevando su oferta institucional más allá de la Fuerza Pública.
“No basta dar solo un enfoque militar y policial para combatir los problemas de Tumaco, es necesario avanzar de manera equilibrada con oferta social y en coordinación con las autoridades locales”, agregó.
En este sentido, el vicepresidente explicó que es dando oportunidades a las comunidades y construyendo confianza de estas con la institucionalidad la mejor manera de transformar la realidad que vive en Pacífico.
Por eso se reunión con alcaldes de todo el litoral para identificar sus necesidades y se trabajó sobre tres problemáticas fundamentales: “acueducto y agua potable que es una de las necesidades sentidas del Pacífico; el problema de cultivos ilícitos y avanzar con la sustitución y mayor atención a las poblaciones para que haya inclusión social”, concluyó el vicepresidente.