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El centro de lavado en Medellín que libera tiempo y derechos para las mujeres

Las horas que 60 mujeres cuidadoras del barrio Manrique tenían que utilizar para labores de aseo ahora estarán destinadas a la garantía de derechos y luchar por su autonomía financiera con una política pública con enfoque de género.

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Tomás Tarazona Ramírez
12 de marzo de 2026 - 03:57 p. m.
El proyecto ahorraría 240 horas semanales a 60 mujeres que han dedicado sus vidas al cuidado no remunerado.
El proyecto ahorraría 240 horas semanales a 60 mujeres que han dedicado sus vidas al cuidado no remunerado.
Foto: Cortesía Alcaldía de Medellín
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Por las calles de Medellín circula un viejo adagio desde hace décadas: el día no tiene 24 horas para todos sus habitantes. Y las mujeres, históricamente encargadas de las labores domésticas y de cuidado no remunerado, lo saben bien. Mientras que los hombres destinan solo tres horas de sus días a tareas de cuidado y mantenimiento del hogar, una mujer puede fácilmente estar entregando casi un tercio de sus días para que las familias, hijos y aseo de sus viviendas sigan en pie. Y no es una opción, es una labor que les fue delegadas por estereotipos de género.

Ese es el panorama que quiere revertir la Alcaldía de Medellín a través del nuevo Centro de Lavado Comunitario que se estrenó esta semana en el barrio Manrique. La apuesta, considerada más una política pública con enfoque de género que un espacio de oferta institucional, aspira a que al menos 60 familias puedan liberar tiempo que se destina a labores de cuidado. Para las mujeres, la iniciativa representa un beneficio extra: ganar tiempo que pueden reinvertir en su cuidado personal o en mejorar su calidad de vida.

En total, la comunidad podrá adquirir 240 horas semanales libres para sus beneficiarias que, de acuerdo con Valeria Gómez, secretaria de Mujeres de Medellín, creará un efecto dominó donde se genere empleo, cierre de brechas de género y desarrollo comunitario.

Cuidar: un derecho que se convierte en política

No es nuevo el debate sobre qué tan desiguales son las cargas de cuidado en Colombia. Desde 2017 el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) ha ofrecido cifras sobre este escenario que en realidad es de larga data. En los registros de esa entidad aparece que tres de cada 10 mujeres están obligadas a destinar casi el 30 % de sus vidas a trabajos por los que a fin de cuentas no reciben remuneración económica.

El panorama empeora cuando se añade a la fórmula que ese “tiempo muerto” en que las mujeres no pueden producir o aportar al sustento económico del hogar también trunca sus proyectos de vida.

“Limita su inserción en otras esferas de la vida, limitando su bienestar, desarrollo de capacidades, la generación de ingresos y el acceso a la seguridad social (...) En el futuro habrá mayores retos para ellas”, reza un estudio publicado en 2020 construido entre el DANE y ONU Mujeres.

En Medellín la situación no es diferente. Las mujeres que viven en la capital antioqueña son unas de las que más tiempo de sus días destinan al cuidado de todo el país, específicamente en limpieza, aseo del hogar, preparación de alimentos o la atención de niños o personas en condición de discapacidad.

El Centro de Lavado Comunitario traduce esos estudios y cifras en una política de atención. Según informó la Alcaldía, el Centro estará compuesto de cuatro lavadoras y secadoras que las mujeres, la mayoría de ellas cabezas de hogar, podrán utilizar de forma gratuita. También está equipado de mobiliario y utensilios que servirán para facilitar los trabajos de lavado, tales como estanterías, productos de limpieza, cestas de ropa y rótulos para marcar y distinguir la ropa. El tiempo ahorrado puede ser reinvertido por las cuidadoras en ejercicios de autocuidado, atención psicosocial, acceder a trabajos remunerados o, en su defecto, a aliviar una carga que por décadas les fue asignada y no ha dejado ninguna compensación.

“Cuando hablamos de los derechos de las mujeres mencionamos muchos avances. Pero aún quedan pendientes los temas de cuidado; tenemos menos tiempo para acceder a derechos. Es como un piso pegajoso, no nos permite mover, pero tampoco avanzar”, asegura la funcionaria de la Secretaría de la Mujer.

Tiempo que vale oro

La iniciativa recibió el respaldo de actores privados para garantizar el suministro de jabón y parte del mobiliario. Además, el espacio promete consolidarse como un lugar de encuentro comunitario y de acceso a servicios institucionales como atención en salud mental, orientación jurídica y procesos de formación, con el propósito de fortalecer la autonomía y el bienestar de las mujeres y sus familias.

Omaira Pérez, una de las cuidadoras beneficiarias, lo resume así: “Para nosotras el tiempo vale oro. Poder traer la ropa y contar aquí con apoyo para el lavado significa que puedo dedicarle más tiempo a mi familia, descansar o formarme. Nos sentimos reconocidas y acompañadas”.

Este punto se suma a la red de 11 Círculos de Cuidado que actualmente operan en Medellín, la mayoría de ellos dirigidos a garantizar derechos de mujeres y cerrar brechas de género. Según cifras del Sistema de Cuidado, a diciembre de 2025 se habían atendido 6.803 mujeres cuidadoras y más de 11.000 personas habían participado en procesos de sensibilización sobre el reconocimiento y la redistribución del trabajo de cuidado.

Más allá de disminuir el tiempo que las mujeres destinan a las tareas domésticas, el centro abre la puerta a que participen en espacios de formación, fortalecimiento de liderazgos, encuentros comunitarios y actividades de autocuidado, orientadas a promover su bienestar físico, mental y emocional.

“Esas ocho horas que las mujeres invertían en la casa en cuidados ahora se convierten en un tiempo que se transformará en derechos, sueños, proyectos de vida y bienestar. Acá ganan las mujeres, el departamento al ver mayor productividad por parte de ellas y el país, que puede importar este modelo en todo el territorio”, concluye Gómez.

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Usuario(63255)12 de marzo de 2026 - 06:14 p. m.
Según leo hay 11 puntos de esos en la ciudad de Medellín. En realidad me parece una iniciativa fatástica
Berta Lucía Estrada(2263)12 de marzo de 2026 - 04:15 p. m.
¿Cuatro lavadoras para tantas mujeres? ¡Qué vergüenza! ¡Cómo se nota que el alcalde jamás ha lavado su propia ropa!
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