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Al menos COP 530.000 millones de pesos han sido vinculados a hechos de corrupción y desvío de recursos públicos, conforme a la información que ha recibido la Línea Anticorrupción 157.
A diario, 35 funcionarios de la DIJIN de la Policía Nacional reciben las llamadas que los ciudadanos realizan, luego verifican la información y se articulan con otras autoridades para que las denuncias se conviertan en acciones concretas del Estado.
Durante el 2025, asegura la DIJIN, se recibió en promedio una llamada alertando hechos de corrupción cada 17 minutos.
Este nuevo medio para denunciar la corrupción garantiza el anonimato del denunciante y además integra los esfuerzos del Estado para investigar esos hechos.
Los delitos asociados a corrupción que más se denunciaron a través de la Línea Anticorrupción 157 son la celebración de contratos sin cumplimiento de requisitos legales, interés indebido en la celebración de contratos, cohecho, peculado y concusión.
Antes de la Línea Anticorrupción 157, los ciudadanos denunciaban estos delitos a través de plataformas de Peticiones, Quejas y Reclamos (PQR) y en la mayoría de los casos, las entidades que recibían la denuncia no tenían competencia para continuar con la investigación.
Por eso se reunieron recursos humanos y económicos para lanzar la Línea 157 y centralizar la recepción de denuncias de corrupción. A todo esto se suma el anonimato del denunciante, lo cual disminuye los riesgos de represalias y ofrece respuestas oportunas.
“Cuando hablamos de corrupción en el Estado no mencionamos solamente a un fenómeno aislado, administrativo o legal. Es una amenaza estructural que abre la puerta a la captura del poder (...). Esta Línea es una apuesta para devolver la confianza en la ciudadanía hacia las instituciones y reducir la impunidad”, explicó Amado Philip de Andrés, representante de la UNODC para la región.
Andrea Agudelo, Coordinadora Regional de Programas Anticorrupción y Delitos Económicos de la UNODC, asegura que la Línea 157 ha marcado un valor diferencial en la manera en que los colombianos pueden denunciar la corrupción. Por ejemplo, asegura que a diferencia de otros canales, la Línea tiene el potencial de alinearse con estándares internacionales anticorrupción y, además, transforma las denuncias en acción institucional efectiva.
“Opera como un sistema trazable de denuncias, no como un canal aislado (...). La Línea 157 tiene el potencial de consolidarse como una plataforma estratégica, identificar patrones y focalizar investigaciones para investigar y actuar contra la corrupción”, subraya Agudelo.
La innovación también ha sido un componente diferencial de esta estrategia para combatir la corrupción. La Línea 157 ha implementado en su engranajes innovación y el uso estratégico de los datos, también logró identificar y priorizar varias zonas del país con riesgo de afectación al certamen electoral.
A partir de este análisis se activó la estrategia MAIC2, un Modelo Anticipativo y de Intervención Contra la Corrupción diseñado para detectar municipios en alerta por posibles hechos ilícitos durante el proceso electoral.
Para la UNODC, esta iniciativa permite orientar acciones preventivas y coordinar la respuesta interinstitucional frente a situaciones que podrían colocar en riesgo la transparencia del proceso democrático.
*Contenido realizado en alianza con la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito (UNODC)
