En un video que revelaron a sus millones de seguidores, la pareja mostró que recibió una noticia inesperada. El examen especializado en revelar alguna anomalía genética en el feto, denominado amniocentesis, reveló que el bebé que esperaban padecía del trastorno trisomía 21, conocido como Síndrome de Down.
Jesse y su esposa Ashley suele compartir todo lo concerniente a su vida en las redes sociales y esto no fue la excepción. La pareja, que se casó en octubre del 2025, había compartido en marzo la feliz noticia y lo anunció mediante un video que mostraba que la prueba salía positiva.
“Traumático para ambos”, dijo Jesse Ridgway
Este miércoles 3 de junio, Jesse compartió en su historia de Instagram que él y su esposa habían tomado la decisión de interrumpir el embarazo. “Sé que algunos de ustedes pueden estar muy decepcionados al escuchar esta noticia. Estamos devastados (…) Esto ha sido extremadamente traumático para ambos, especialmente para Ashley; ella se sometió al procedimiento a principios de esta semana y se está recuperando”, puntualizó..
Según varios medios como The Independent desde entonces la pareja ha recibido mensajes de odio y amenazas por su determinación. Jesse se ha mantenido en su posición y ha defendido frontalmente a su esposa, explicando que lo ocurrido fue “un duro golpe a su familia”.
El youtuber de 33 años explicó además la complejidad de la decisión que tomaron luego de investigar y enterarse de que los bebés con el mencionado síndrome siguen enfrentados quebrantos de salud relacionados con problemas cardiacos, trastornos de su desarrollo entre otros aspectos.
En principio, cuando aún no sabían sobre las implicaciones del síndrome, llegaron a pensar que lo ausmirían como un desafío, pero luego supieron que se trataba de un asunto médico.
“Tomamos una decisión difícil que creemos que será beneficiosa para nuestra familia. Por suerte, teníamos otra opción”.
La pareja que está radicada en Nueva Jersey espera recuperarse de lo ocurrido y volver a encargar un bebé.
“Nos llevará un tiempo superarlo, pero estamos ilusionados con volver a intentarlo y esperamos tener un mejor resultado”, dijo Ridgway.
Sobre los mensajes de odio y amenazas, Jesse mencionó su sorpresa ante tantos textos desproporcionados: “Si alguna vez quisieron asombrarse de la depravación de la gente en Internet, solo tienen que ver las respuestas a mi último tuit. Es un desastre de proporciones épicas. Esto refleja el mundo y el panorama actual en el que vivimos. Lo más preocupante es que mucha gente usa a Dios o a Jesús como justificación para amenazarnos y querer condenarnos al infierno… me parece bastante hipócrita”.
“Se han dicho barbaridades sobre mi esposa y sobre mí en cuentas muy grandes. Me resulta incomprensible que haya gente tan despreciable con tantos seguidores. Si no puedes aportar nada útil a la conversación aparte de insultar, mejor no publiques”, manifestó según consignó The Independent.
El influencer mencionó además que cree que muchos de los usuarios que opinan y los juzgan ni siquiera son padres.

