Pipe Bueno fue protagonista del más reciente episodio de ‘Los hombres sí lloran’, el podcast del actor Juan Pablo Raba, estrenado a primera hora de este miércoles 19 de agosto. En una conversación íntima, el cantante habló de uno de los periodos más difíciles de su vida y de los excesos que terminaron poniendo en riesgo su relación con Luisa Fernanda W y la estabilidad de su familia.
El artista reconoció que su consumo de alcohol fue creciendo con los años hasta convertirse en un problema que, según relató, alcanzó un punto crítico durante el último año. La situación llegó a tal nivel que su pareja estuvo dispuesta a separarse, mientras él comprendía que necesitaba hacer un cambio profundo en su vida.
Los problemas de Pipe Bueno con el alcohol y los excesos
El caleño explicó que su relación con el alcohol estuvo ligada, en parte, al género musical al que pertenece desde que era un adolescente de 16 años y se popularizó en todo el país con la canción ‘Recostada en la cama’. “En el género que canto entenderás que el licor es el pan de cada día”, aseguró, antes de reconocer que su consumo había aumentado progresivamente.
La crisis se hizo más compleja durante una etapa en la que el cantante se encontraba adaptándose a vivir en otro país. Pipe y Luisa Fernanda W anunciaron desde 2023 sus planes de radicarse en México y finalmente se instalaron en la capital del país en julio de 2025 junto a sus dos hijos, Máximo y Dominic.
Según contó Pipe Bueno, la llegada a un nuevo entorno coincidió con una fuerte presión sobre su carrera. Mientras intentaba que sus nuevas canciones funcionaran en el mercado mexicano, comenzó a cuestionarse a sí mismo y a sentirse vulnerable.
“Me empecé a sentir vulnerable y frágil. Después de ser el hombre que ha podido con todo, me encontraba frente a preguntas como: ¿y si de pronto no soy todo lo que siempre he creído que soy? Entonces empezaba a beber y, de pronto, en una mañana, antes de empezar el día, me estaba tomando un café, pero le echaba pues copas de ron. Y se empieza a exacerbar este tema a un nivel complejo, parce, en el que, definitivamente, el licor me empieza a hacer daño.”
El cantante explicó que dejó de consumir únicamente en momentos de celebración y comenzó a utilizar el alcohol como una forma de evadir aquello que estaba sintiendo. “Si estaba contento, bebía. Si estaba aburrido, bebía. Y si no estaba sintiendo nada, pues bebía para sentir algo”, relató.
Pero el consumo llegó todavía más lejos. En la conversación con Juan Pablo Raba, Pipe Bueno reconoció que también recurrió a las drogas y reveló que no se trataba de situaciones aisladas durante fiestas o reuniones sociales.
“Lo que te estoy diciendo, por ejemplo, sobre las drogas, no fue que un día me volé de rumba. No fue un sábado o un viernes con mis amigos, no. Fue en mi casa y al lado de mis hijos, después de un desayuno. O sea, para que vos me entiendas ¡Muy fuerte!”, confesó el artista de música popular.
Pipe Bueno describió ese periodo como uno en el que perdió el control de sus emociones y buscó permanecer constantemente en un estado alterado de conciencia:
“Si no estaba borracho, estaba drogado (...) Y se me empiezan a salir de control las emociones. Entonces, para no gestionarlas, o la manera de gestionarlas, era estar siempre en un estado alterado de conciencia, ¿sí? Con lo que fuera.”
De igual manera, el músico de 34 años reconoció que era inevitable que Luisa Fernanda W terminara enterándose de lo que estaba ocurriendo. Según su relato, ella descubrió la situación y fue entonces cuando él le pidió que lo ayudara. Para ese momento, la relación ya estaba profundamente afectada.
El día que Pipe Bueno tocó fondo
El punto de quiebre llegó la mañana en la que el cantante despertó y descubrió que Luisa Fernanda y sus hijos ya no estaban en la casa. Comenzó a buscarlos y finalmente se enteró de que se habían trasladado a un hotel.
Fue entonces cuando, según relató, comenzó a pensar en el futuro que quería tener junto a sus hijos. “Yo quiero llegar a viejo y quiero ver a mis niños”, recordó haber pensado. Esa reflexión lo llevó a reconocer que la manera en que estaba viviendo era insostenible.
“Yo sí te acepto que yo estaba en un hoyo oscurísimo. Haz de cuenta que yo sentía que tenía a fondo el pie en el acelerador, y era consciente, pero solo estaba esperando en momento en que me iba a pegar un trancazo”, afirmó.
Fue entonces cuando Pipe Bueno descubrió que Luisa Fernanda W ya había tomado la decisión de terminar la relación. Sin embargo, al verlo en una situación tan delicada, ella optó por acompañarlo mientras él intentaba cambiar.
Al regresar a casa, el cantante le pidió una última oportunidad y le aseguró que esta vez no intentaría solucionar la crisis con regalos, serenatas o gestos románticos, sino demostrando con hechos que podía hacerse cargo de sí mismo.
A partir de ese momento, Pipe Bueno se responsabilizó de su proceso y buscó ayuda. Uno de sus primeros pasos fue acudir a una persona cercana que se convirtió en un aliado durante ese periodo.
El cantante aseguró que actualmente lleva varios meses sobrio y que este proceso le ha permitido recuperar el control de su vida y su familia. Su relato, según explicó en el podcast, no solo habla de dejar el alcohol y las drogas, sino de aprender a reconocer sus emociones y hacerse cargo de ellas antes de que vuelvan a llevarlo al mismo lugar.
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