
Sandra Bullock volvió a encarnar a Sally Owens, uno de los personajes más icónicos de su carrera, con el estreno de Hechizo de amor 2, la secuela de la película de 1998 que protagonizó junto a Nicole Kidman. La película llegó a los cines internacionales el pasado 9 de septiembre y a las salas de Norteamérica el 11 de septiembre. Bullock y Kidman no solo regresaron como protagonistas, sino que también asumieron el rol de productoras de esta nueva entrega. Sin embargo, el regreso de la actriz a una de sus películas más queridas también ha reavivado el interés por un aspecto menos conocido de su vida profesional: cómo decidió invertir el dinero que ganó durante sus primeros años en Hollywood.
Así construyó Sandra Bullock su fortuna
En una reciente entrevista con Vanity Fair, Bullock compartió que al inicio de su carrera tenía una visión bastante negativa sobre cuánto tiempo podría durar en la industria. La actriz reveló que creía que, después de los 35 o 40 años, probablemente ya no estaría trabajando en Hollywood. Por eso, decidió hacer algo que resultó ser clave para su futuro financiero: invertir sus ganancias en bienes raíces. “Pensaba: ‘No voy a seguir aquí más allá de los 35 o los 40. Por eso, cada céntimo que ganaba lo invertía en inmuebles: los reformaba y los alquilaba”, afirmó.
Bullock comenzó su carrera profesional como actriz a finales de los años ochenta y se hizo famosa a nivel internacional con películas como Speed, While You Were Sleeping, Miss Congeniality y The Blind Side. A lo largo de los años, esa decisión de invertir en bienes raíces se transformó en un pilar fundamental de su éxito financiero.

Architectural Digest reveló que, en su punto más alto, la actriz llegó a poseer al menos 17 propiedades en Estados Unidos. Este total incluye tanto las casas que la actriz utilizaba como residencias, como aquellas que compró con la intención de invertir. La revista documentó propiedades en diversos estados, como Texas, California, Nueva York, Georgia, Luisiana y Wyoming. A lo largo de los años, Bullock ha vendido varias de esas propiedades.
Una de las claves de la estrategia de Bullock fue no ver las propiedades solo como activos a comprar. La actriz compartió que parte de su enfoque incluía renovar los inmuebles antes de ponerlos en alquiler. Esta táctica le permitió generar ingresos de algunas de sus propiedades mientras esperaba el momento adecuado para vender. Un ejemplo documentado se encuentra en Hollywood Hills. Bullock adquirió una casa en 2001 por alrededor de 1,49 millones de dólares. Años más tarde, la propiedad se alquiló y llegó a ofrecerse por entre 15.000 y 18.500 dólares al mes. Finalmente, en 2018, la actriz vendió la casa por aproximadamente 2,925 millones de dólares.
En el año 2000, adquirió una propiedad en el barrio de SoHo, Nueva York, que más tarde pasó por un proceso de restauración. Su portafolio se expandió para incluir propiedades en Malibú y Beverly Hills, algunas de las cuales estaban valoradas en varios millones de dólares. Después de su divorcio en 2010, compró una mansión en Beverly Hills por alrededor de 16,19 millones de dólares, según lo que reportó Architectural Digest.