La mesa estaba servida en el Movistar Arena. Antes del plato fuerte, Melodie se encargó de abrir el apetito con una propuesta que cruza sonidos urbanos y alternativos, además de una sensibilidad electrónica y melancólica. La puertorriqueña, una de las voces emergentes que Álvaro Díaz llevó consigo en el ‘OMAKASE Tour’, consiguió algo fundamental: dejar al público con la energía alta y listo para lo que venía.
A las 9:05 de la noche se apagaron las luces y apareció ‘El Nene’. Lo hizo con los ojos vendados y vestido de chef, como si antes de cocinar para miles necesitara confiar también en quienes estaban frente a él. No tardó en quedar claro que ‘OMAKASE’ no era solamente el nombre de su más reciente álbum, sino la receta con la que decidió construir su espectáculo: un concepto inspirado en la tradición japonesa de dejar la elección en manos del chef.
Las lecciones de Álvaro Díaz
El concierto avanzó como un menú dividido en tres lecciones. La primera, Nagatama: Forma Cruda, introdujo al público en el universo de ‘OMAKASE’. Después llegó Ajitsuke: Sazón, donde la carta comenzó a ampliarse y Díaz demostró que su repertorio no cabe fácilmente en una sola categoría.
‘Reina Pepiada’, ‘Malas Noticias’, ‘Babysita’, ‘YOKO’, ‘NO PODEMOS SER AMIGOS’, ‘Problemón’, ‘QUIÉN TE QUIERE COMO EL NENE’, ‘Deportivo’, ‘PARANORMAL’, ‘PERDISTE EL EMMY’, ‘EN LA MISMA CIUDAD’, ‘RAMONA FLOWERS’, ‘SIN PODERES’ y ‘PIENSO EN TI’ fueron algunos de los ingredientes de una noche que pasó de la energía urbana a momentos más melódicos.
Entonces llegó el ‘Menú del día’, una pausa en la receta original para que fueran los comensales quienes escogieran. La elegida por el público, a través de la cantante Dani Barranco, fue ‘Chinita Linda’, canción que no estaba contemplada inicialmente en el ‘setlist’ de Álvaro Díaz. El chef, esta vez, escuchó a la mesa.

Omakase (おまかせ) viene del verbo japonés makaseru, relacionado con confiar, encomendar o dejar algo en manos de otra persona. En la gastronomía japonesa, cuando un cliente pide omakase, no escoge plato por plato: deja en manos del chef la selección y el orden de la experiencia culinaria.
Feid, el invitado estrella para la cena de Álvaro Díaz
La tercera lección, Hinoko: Fuego, hizo honor a su nombre. La intensidad subió y apareció el invitado que terminó convirtiendo uno de los momentos más esperados en realidad: Feid. Juntos interpretaron tres canciones, entre ellas ‘Llori Pari’ y ‘GATITAS SANDUNGUERAS VOL.1’, colaboración que ambos lanzaron en 2024.
Durante cerca de dos horas hubo movimiento, interacción, cambios de vestuario y una puesta en escena que encontró en el concepto gastronómico algo más que una decoración. Al final, el chef dejó atrás el uniforme y apareció con un traje azul oscuro.
“Gracias, Bogotá, por una noche mágica. Les juro que hablaré con mis nietos de esta noche”, dijo Álvaro Díaz antes de despedirse y calificar al público como “el mejor” que había tenido en su vida.
El primer concierto de sus dos fechas en Bogotá terminó así: con la cocina apagada, el menú agotado y una sensación difícil de discutir. Para quien llega a ‘Alvarito’ sin conocer todavía toda su carta, ‘OMAKASE’ funciona como una invitación sencilla: sentarse, probar y dejar que el chef haga lo suyo.
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