El mundo de las estrellas

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Carlos Vives llenó de calor a Bogotá con su ‘Tour al Sol’

El cantante samario tuvo la primera de sus tres fechas en el Movistar Arena. Cuando Carlos Vives anunció su gira, prometió repasar “desde los clásicos hasta el último disco”, y lo cumplió. Así se vivió el minuto a minuto. 

Por Santiago Bohórquez Garrott
27 de septiembre de 2026
Carlos Vives en el Movistar Arena
Fotografía por: Camilo Suárez Riaño

El pasado viernes 25 de septiembre, Carlos Vives y su banda La Provincia se presentaron en la primera de tres noches en el Movistar Arena, en el marco de su gira ‘Tour al Sol’. Durante dos horas, el referente de Santa Marta repasó uno a uno sus más grandes éxitos, así como sus temas más recientes.

Mención de honor a Maria Fuell

La artista escogida como telonera fue la cantautora nariñense Maria Fuell, fichaje de Gaira Música Local, sello discográfico independiente de Vives. Su propuesta, marcada por sonidos e instrumentos andinos como la flauta de pan, con toques de pop y psicodelia, así como danzas típicas y coros reverberizados, atrapó al público que estaba aún a la espera del samario. "Soy mujer, soy nariñense y soy artista", fue su insignia.

Sin alcanzar aún su inminente reconocimiento nacional e internacional, la cantante y sus ocho músicos dejaron para el recuerdo una presentación a la altura de los más grandes escenarios del país, enarbolando entre cada tema sus orígenes y su cultura. Durante media hora, los asistentes abandonaron Teusaquillo y se instalaron en Pasto.

El despegue hacia el Sol

Si bien se tenía previsto que Vives comenzara su presentación a las 9:00 p.m., no fue sino hasta las 9:42 -media hora después de que Fuell saliera del escenario- que se apagaron las luces y estalló el júbilo. Las pantallas a lado y lado del escenario estaban acompañadas por una en forma circular al fondo de la tarima. En esta, empezaron a reproducirse imágenes que emulaban un despegue con el cantante como protagonista; los videos eran ineludiblemente IA, quizás uno de los lunares de la noche a ojos de este cronista.

Su banda, La Provincia, ya estaba en posición, distribuida en dos pisos: gaita colombiana, acordeón, guitarra clásica y eléctrica, abajo; tres coristas, timbales e instrumentos de percusión, batería, bajo, teclados y sintetizadores, arriba. La plataforma estaba atravesada por un pasillo en la mitad, del cual salió el cantante vestido de camisa negra, cubierta por una chaqueta y pantalón combinados en un morado metalizado; la prenda superior lucía en la espalda un "VIVES" en lentejuelas. De fondo, notas de piano introducían "Volví a nacer", uno de sus temas más reconocidos del álbum Corazón profundo (2013) y galardonado con el premio Grammy Latino en la categoría Canción del año.

La primera melodía fue sucedida por otro éxito masivo: "La bicicleta", grabada originalmente junto a Shakira y contenida en el álbum VIVES (2017). Esta es su canción más escuchada en Spotify y tiene más de 1.800 millones de reproducciones en YouTube; un tema de época. Durante su interpretación, y como sucedería en otro par de ocasiones, los tres coristas bajaron al primer piso junto con el samario y jugaron al ritmo de la canción; en este caso, hicieron una fila en forma de "trencito" o, más bien, "bicicleta".

A las 9:53 p. m., un sonido de arpegios en bajo dio paso a "Canción bonita", sencillo de 2021 grabado junto con el puertorriqueño Ricky Martin. Al final, un interludio musical que dio chance para que el cantante se quitara la chaqueta; en aquel momento se alcanzaron a escuchar un par de gritos extasiados cual 1991. Concluido el interludio, llegó el turno de "Tuyo y Nada más", de su más reciente trabajo, El Último Disco Vol. 1 (2026).

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La emoción fue total cuando, a las 10:02 p.m., inició un popurrí que incluyó "La cartera" (1999) y "Déjame entrar" (2001), dos de sus temas más recordados y celebrados por sus seguidores. Estos representan la que es, para muchos, la época dorada de Vives, en la cual se consagró referente total del género tropipop, que arrasó con las listas de escucha en Colombia.

Seis minutos más tarde, las tres pantallas mostraron dramatizaciones que emulan el conflicto armado en Colombia: noticias sobre secuestrados y representaciones de víctimas. De esta introducción surgió "Quiero verte sonreír" (2001), acompañado de coros uniformes desde el público, un gran solo de guitarra eléctrica y un juego de llamas de fuego que hicieron sentir en Santa Marta a las primeras cinco filas de platea. Al final, el cantante expresó su agradecimiento a su público de la capital.

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Carlos Vives armó la parranda en el Movistar

Eran las 10:14 p. m. cuando las pantallas trajeron a la vida a los más grandes juglares del vallenato: los maestros Alejo Durán, Rafael Escalona y Carlos Enrique Huertas. Al final, un fragmento de archivo de una entrevista de 1994, en la cual el cantante menciona las críticas que recibía por aquella época: "Vives, el vallenato no te pertenece".

Este era un cuestionamiento recurrente por parte de los exponentes más puristas del vallenato, que no veían con buenos ojos las fusiones con rock y pop que se volverían su sello personal. Su respuesta, entonces, fue: "No solamente me pertenece, sino que con él voy a hacer mi música moderna". El resto es historia.

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Este pequeño homenaje y viaje en el tiempo era señal inequívoca de un acto dedicado al vallenato, quizás su influencia más determinante: "La hamaca grande", "La gota fría", "El Cantor de Fonseca" y "Matilde Lina", una seguida de la otra, transformando el Movistar Arena en una inmensa parranda digna de la costa Caribe.

Concluido el popurrí, Vives presentó al acordeonero que lo acompañaba en esta ocasión. El instrumento aterrizó en manos de Christian Camilo Peña Redondo, rey vallenato del 2008, quien tuvo chance de demostrar su dominio absoluto con una virtuosa puya —uno de los cuatro aires tradicionales del vallenato, caracterizado por ser el más rápido, alegre y exigente de interpretar en el acordeón diatónico— durante "La cañaguatera", del mítico Clásicos de la Provincia (1994). Por si faltaba más, esa misma melodía inspiró al acordeonero a jugar con los otros músicos a su izquierda; la alegría en tarima se transfirió al público.

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Músicos de La Provincia

Carlos Vives en el Movistar Arena
Durante dos horas, el referente de Santa Marta repasó uno a uno sus más grandes éxitos, así como sus temas más recientes.
Foto: Camilo Suárez Riaño

Ya eran las 10:30 p.m., cuando el samario comenzó la primera tanda de presentación de sus músicos; eran once en total. En ese momento, Carolina, una fanática del artista subió al escenario, adornada con detalles en cabello y chaqueta alusivos a la gira de Vives. El nombre no era casualidad: llegó el turno de "Carito" (2001), un icónico tema que el público agradeció con entusiasmo. La fiel seguidora tuvo oportunidad de cantar y bailar con el samario.

La tarima se volvió una fiesta al final de la canción, a partir de la invitación del cantante: "Vamos a bailar el caballito". La dinámica se extendió unos minutos y estuvo acompañada de un solo de timbales en formato "llamada y respuesta" con el público. El protagonista en ese momento fue el percusionista Darwin Escorcia, "El Divino", directamente desde Pescaíto en la comuna 3 de Santa Marta.

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A las 10:40 p.m. Vives invitó a descender de la plataforma superior a su corista Rashid Zawady para entonar en dúo "Buscando el mar" (2026), grabada junto a Juan Luis Guerra. En la previa, explicó que esta canción es un homenaje a Santa Marta y a todos los municipios que abrazan la ciénaga.

Cinco minutos después, los timbales de Escorcia introdujeron "Ella es mi fiesta", del disco Más + Corazón Profundo (2014), ganador del Grammy anglo del año siguiente en la categoría Mejor Álbum Latino Tropical Tradicional. La euforia del Movistar Arena demuestra la obligatoriedad de este tema dentro del repertorio en vivo del artista.

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Concluida la canción, una instrumental de la banda ambientó un segmento en honor al aire que oxigena la gaita de Vives: Mayte Montero, "la primera dama de La Provincia", como la describe el samario. Si se lo preguntan, sí, fue ella quien inspiró el reconocido tema "Pa’ Mayte", contenido en el disco La Tierra del Olvido (1995).

En la pantalla principal se mostraban fragmentos del video original de la canción mezclados con la transmisión en vivo desde la tarima. Mayte bailó junto con los coristas y el cantante demostró sus habilidades con la armónica.

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Tú tienes la llave de mi corazón

Uno de los momentos más emocionantes de la noche no vino por cuenta del artista, sino de una pareja en el público: durante la canción "Te dedico" (2026), Danilo le pidió matrimonio a Alexandra; el gesto quedó en evidencia en las tres pantallas del recinto, y fue acompañado con un pequeño colaje de fotografías de la pareja. Gracias a Dios, dijo que sí, y los demás asistentes sintieron esa victoria del amor romántico como propia.

Recién pasadas las 11:00 p.m., mientras sonaba un arpegio de guitarra inconfundible, Vives invitó nuevamente al escenario a Maria Fuell para que lo acompañara en "La Tierra del Olvido", del álbum homónimo. Este tema, ya vuelto un himno de la colombianidad, contó con fragmentos de joropo y salsa. Al finalizar, el cantante habló sobre el pueblo venezolano: "Somos lo mismo", sentenció.

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Eran las 11:10 p.m. cuando el artista interpretó "La foto de los dos" (2013); cuatro minutos después, "Cumbiana", del álbum homónimo de 2020. Concluida la canción, una segunda tanda de presentación de los músicos que lo acompañaban, antes de continuar con "Cuando nos volvamos a encontrar" (2014), canción grabada con Marc Anthony que le valió otro Grammy Latino como Mejor Canción Tropical.

A las 11:20 p.m. un nutrido grupo de fanáticos —al parecer, algunos de ellos creadores de contenido para redes sociales— subieron a la tarima mientras La Provincia entonaba sonidos carnavaleros. El cantante se encargó de encabezar un nuevo "trencito" que concluyó poco después con la salida de todos, incluyendo los músicos, del escenario. Las luces se apagaron.

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Aterrizaje

Pocos minutos después, a las 11:24 p.m., la banda volvió a sus estaciones para dar vida a "Fruta fresca", uno de sus temas más conocidos incluido en el disco El amor de mi tierra (1999). Vives reapareció en tarima con un ligero cambio en su vestimenta: dejó su camisa de botones negra y vistió una camiseta, negra también, de la mercancía oficial de la gira.

Pasadas las 11:30 p.m., llegó el homenaje a Egidio Cuadrado, su eterno compañero, quien falleció el 21 de octubre de 2024. El artista invitó al escenario a antiguos compañeros del maestro para construir un formato clásico de conjunto vallenato: acordeón, caja y guacharaca. Interpretaron "La celosa" (1994) y "Jaime Molina", mítico tema que Vives interpretó en la serie "Escalona" de 1991, producción que protagonizó y representó un amplio reconocimiento de su trabajo actoral.

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Esta última canción, al tratar de una entrañable amistad que sufre la pérdida de una de sus partes, fue quizás el momento más emotivo de la noche.

Una vez pasó el agradecimiento a sus compañeros de conjunto, el samario advirtió: "Cuidado, que como que hay una kiss cam —’cámara de besos’— por ahí". La advertencia dejó entrever que se venía el tema "Robarte un beso" (2017), grabado junto a Sebastián Yatra. En medio de la canción, las pantallas mostraron numerosas parejas del público sellando su amor con un beso; excepto un hombre que, vaya uno a saber por qué, se rehusó a besar a la mujer con quien bailaba abrazado.

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El último tema llegó a las 11:45 p.m. En la antesala, Vives recordó cuando cantó con su hija Elena hace algunos años. En esta ocasión, su hijo menor, Pedro, lo acompañaría en "El último disco" (2026). El público agradeció haber sido testigo de esa íntima colaboración, la cual dio cierre a dos horas de calor samario en la capital.

En la pantalla principal, la nave —de IA— ya había aterrizado en el mar, y la gente comenzó a salir.

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