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Mabel Moreno revela cómo fue volver a ‘Susana y Elvira’: “Muy difícil, muy miedoso”

La actriz barranquillera Mabel Moreno vuelve a ponerse en la piel de Elvira, el rol que hace 15 años tuvo en la webserie ‘Susana y Elvira’. La historia de las amigas es ahora una película que habla, con humor, de los conflictos de las mujeres de 40. La actriz se identifica con su personaje en algunos aspectos, pero en otros, toma absoluta distancia. Es organizada, práctica y no siente el llamado de la maternidad.

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Por Luz Alexi Castillo
31 de mayo de 2026
Mabel Moreno revela cómo fue volver a ‘Susana y Elvira’: “Muy difícil, muy miedoso”
Fotografía por: cortes

Hace 15 años, cuando las plataformas digitales no tenían tanta relevancia como hoy y su importancia era pronosticada, pero nadie sabía a ciencia cierta que la digitalidad sería un camino seguro, Mabel Moreno se enfundó en la piel de Elvira, uno de los estelares de la webserie ‘Susana y Elvira’ y además asumió el rol de productora. Su compañera en el set fue Manuela González, quien interpretó a Susana.

Luego de interpretar este personaje, Mabel estuvo en ‘Narcos’, ‘La ley del corazón’, donde fue María del Pilar, uno de los roles más recordados por el público; ‘La reina del flow’; ‘Diomedes, el cacique de la Junta’; ‘La nocturna’ y recientemente, en ‘Medusa’, de Netflix.

Ha pasado el tiempo. Por eso, cuando surgió la posibilidad de hacer la película sobre las dos amigas que, por sobre todas las cosas, siempre se dicen la verdad, Mabel sintió algo de temor. “Sí, muy difícil, muy miedoso, porque había muchas cosas por elegir. Desde el lado de la tarea, que a mí me gusta decir que los actores hacemos la tarea, es decir hacemos trabajo de mesa y después jugamos. Yo pensaba, ‘bueno, ¿Elvira cómo puede ser en este momento? ¿qué le pasó en la vida, en este bache?’ Y traté de llenarlo, pero también pensaba: ‘la gente igual quiere ver esa Elvira, no quieren ver a una Elvira evolucionada, quieren ver a Elvira"’.

Trabajó y estudió bajo esa premisa, y en la segunda toma recuerda haber sentido que de nuevo el personaje era ella apenas decían ‘acción’. Anticipa que, en la cinta, Elvira -que está en los 42- no será la misma que el público vio hace más de una década.

“La inocencia uno, sin querer, con los años, la va perdiendo y va ganando sabiduría, entonces va a ser más sabia y menos inocente, pero torpe, eso no se le quita a uno nunca”.

A lo largo de este tiempo, Elvira ha cambiado y Mabel, quien tiene 41 años, también, como es apenas lógico, pero su esencia sigue igual, aunque advierte, como indica la película en la segunda parte de su título, que su personaje no tiene plan B, y sigue buscándose así misma. En cambio Mabel es opuesta. “A mí me gusta planear mucho mi vida, como irme oyendo e ir sabiendo como en qué estoy y qué quiero hacer de mi vida. Entonces más que tener un plan A,B, C por si no salen, es como a mí me gusta así planearla y escucharme”.

La terapia que libera de miedos

Los temores que siguen latentes en Elvira han quedado atrás en la vida de Mabel. “Hay un montón de miedos y de peros que uno se empieza a poner, pero como que, si uno los escribe, empieza a escribir esas cosas por las que no lo había hecho y no es lo suficientemente poderoso como para no hacerla, (dices) ‘voy a ir a hacerla’… Es que hay un montón de miedos que te paralizan y no te dejan hacer las cosas que quieres hacer”.

La terapia que toma hace 20 años, también ha tenido todo que ver. “Me empezó a llamar la atención la búsqueda no solo la terapéutica, sino también la espiritual que para mí van de la mano, no puedo separarlas. Siempre han sido así mis coaches y mis psicólogas, muy holísticas, porque no creo que seamos solamente cuerpo o mente, hay un espíritu, y ese también tiene que ir guiando la terapia. ¿Qué me ha quitado la terapia? Miedos como creencias limitantes, muros que uno va poniendo por defenderse en momentos de la vida. ¿Y que me ha dejado? Creo que lo más bonito es saber que siempre hay un proceso para hacer, un trabajo para hacer, pero que hay que escucharse Y creo que ya casi sé cuál es mi voz del alma, mi voz del corazón más que la de la mente. Siento que cuando escucho la del corazón me equivoco mucho menos o no me equivoco”.

La actriz barranquillera comenta que la terapia le permite además manejar el ego y “limpiar ruido afuera, y que tú puedas oírte frente a las decisiones que tengas del día a día, desde la más compleja hasta la más sencilla”.

Libre de temores, asumió el reto de ser productora, no solo en la película ‘Susana y Elvira’, sino de ‘Ella somos todas’, una naciente serie que escribe y se verá en sus redes sociales. “Los planes son un poco como lo que me va llamando, como ese llamado que tengo hacer cosas a crear, a viajar o parar también cuando tengo que hacerlo y yo voy escuchando qué va sintiendo y qué me va diciendo mi alma".

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