En medio de la promoción de la película ‘El botín’, disponible en Netflix, inspirada en hechos reales y donde participan las colombianas Sasha Calle y Catalina Sandino, Matt Damon y su amigo y compañero de set Ben Affleck concedieron una entrevista a ‘La experiencia de Joe Rogan’.
En la charla, además de hablar de la producción, la historia y en general, aspectos que se estilan en este tipo de entrevistas, Damon se refirió adicionalmente a una especie de rumor que hay acerca de la manera en que Netflix narra sus películas, teniendo en cuenta aspectos que no necesariamente son dramatúrgicos o de la esencia misma del relato.
Damon puso, de alguna manera, al descubierto que el gigante de las plataformas produce pensando en una audiencia, que en el mundo digital se concibe como un usuario, distraída, razón por la cual no se puede entregar la información una única vez, por el contrario, Damon, mundialmente conocido por ‘La supremacía Bourne’, indicó que el streaming pide reiterar la trama tres y hasta cuatro veces.
Adicionalmente, contó que en la primera parte del relato ‘exigen’ un hecho de acción memorable para captar la atención de esa audiencia poco concentrada.
Matt Damon pone en evidencia a Netflix
“La manera habitual de hacer una película de acción que nos enseñaron era que normalmente hay tres escenas clave. Una en el primer acto, otra en el segundo y otra en el tercero”, explica el actor recordando la estructura clásica de contar historias, que ha pasado de moda por lo menos por los lados de Netflix.
“La mayor parte del presupuesto se destina a la del tercer acto. Esa es la escena final. Y ahora dicen: “¿Podemos incluir una escena espectacular en los primeros cinco minutos? Queremos que la gente se quede. Y no pasaría nada si se repitiera la trama tres o cuatro veces en los diálogos, porque la gente está mirando el móvil mientras ve la película”.
Así fue claro que la plataforma trabaja pensando en competir y derrotar una segunda pantalla presente en la experiencia del usuario.
Las palabras de Damon, que trataron de ser suavizadas por el ex de Jennifer López, Ben Affleck, al comentar que no todo se desarrolla de esa manera y citó el ejemplo de ‘Adolescencia’, donde no se evidencian esas recomendaciones, han generado un debate entre los conocedores de los relatos audiovisuales y la calidad de los mismos, pues ahora parece ser prioritario el efectismo, incluso por encima de la trama o las necesidades de la historia.
Lo dicho por Damon confirmó que Netflix no solo distribuye historias, sino que tiene en cuenta aristas como el algoritmo, las pantallas adicionales y en general, la forma en que ahora se consumen los productos.
Las preguntas ahora son muchas y variadas ¿hasta dónde las nuevas directrices afectan los guiones de las historias? En esta nueva propuesta, ¿es posible hacer relatos que con el tiempo permanecerán y se conviertan en memorables o solo hay espacio para los que están cumpliendo con la misión de atrapar por un lapso de tiempo, para después quedar en el olvido por una nueva historia impactante, que en su inicio reitera una y otra vez pero que también se echará en el baúl? ¿hasta dónde se está sacrificando la creatividad de los autores por lograr el impacto? En esa nueva dinámica y estructura ¿es posible la creación de relatos rompedores o novedosos que vayan más allá y generen reflexión? ¿cuál es entonces el futuro del cine?
“Esto va a empezar a cambiar la manera en la que contamos historias”, dijo Damon.
