
Aún no terminaban de llenarse los escenarios y ya se escuchaba el primer sonido gutural del día en la tarima principal. En el marco de la celebración de los 30 años de Rock al Parque, el festival le rindió un guiño a la capital que le abrió las puertas en sus inicios, una forma de reconocernos a través de la música bajo un claro mensaje que se alzaba con fuerza en un cartel: “Capital del aguante, capital del rock”.
Las bandas distritales fueron las encargadas de dar apertura a uno de los festivales más esperados de la escena del rock colombiano. Mientras transcurría la primera hora de la jornada, los espacios del parque se llenaban de sonidos que reflejaban la diversidad de la escena local y un público que empezaba a apropiarse de cada rincón del parque con sus vestuarios, energía y cabezas que se sacudían al ritmo de la batería y las guitarras de bandas como Narcocracia, Darkness o No Dependiente, anunciando así que la celebración apenas comenzaba.
Cubierto con una capota de cuero negra, al estilo de la inquisición pero decorada con taches y una cruz al revés, salió una de las primeras agrupaciones internacionales. El vocalista de Hellbutcher, la banda sueca, inició su presentación con un solo de guitarra que avivó la respuesta del público. Por su lado, Agua Bendita llenaba el escenario Eco con un ritmo más típico del ska y el rock en español, ya que la batería tenía una fuerte presencia y empezaban a armarse los primeros pogos.
La agrupación española mostró su apoyo a Palestina dando visibilidad a la bandera sobre uno de los amplificadores. Pero, no fue solo la banda: en medio de la multitud se alzaban otras más y algunos trapos referentes a temas sociales, pues Agua Bendita ha estado vinculada a mostrar, a través de sus canciones, una forma de protesta y una respuesta al inconformismo social desde el ska-punk y punk rock.
Así que la exigencia del público para cantar ‘Billy Joe’ no se hizo esperar, los asistentes se unieron al canto de la frase: “Esto es una canción popular, que la hemos hecho para protestar”, y, en los intermedios de las canciones, expresaban frases de inconformismo con el Gobierno actual.
Transcurrían las horas de la tarde y se escuchaban rumores de lluvia. Sin embargo, eso no era motivo para detener a los asistentes. Llegó el momento de Kraken, una de las bandas más representativas de la escena y esperadas por el público. El espacio designado para este escenario no fue suficiente para los seguidores de la banda de hard rock, quienes decidieron seguir formándose detrás de las rejas que delimitaban el espacio y, desde lo lejos, coreaban sus canciones.
Su presentación inició con ‘No te rindas’ y Roxana Restrepo expresó su gratitud a los asistentes: “Hay algo mágico y es que los sentimos más cercanos, yo no sé si es la tarima nueva o la energía que cargas hoy, pero gracias por existir”. Al sonido de un «¡hey! » y con el puño en alto acompañada de los fans, la vocalista quiso rendir homenaje al festival dedicando uno de sus sencillos más conocidos, ‘Hombre mito, Hombre leyenda’. “Son 30 años, gracias por construir”, expresó la cantante.
Se acercaba la noche y ya la multitud llenaba el escenario Plaza. Algunos corrían para poder tener lugar en las últimas presentaciones; otros se trepaban a los techos de las casetas y algunos se subían a las rejas para poder apreciar el concierto de dos de las bandas más esperadas de la noche: Stratovarius y Apocalyptica.
Un riff de guitarra contundente abrió el concierto de Stratovarius y desató los gritos de la multitud que, desde la tarima, parecía no tener fin. Timo Kotipelto, el vocalista de la banda de power metal melódico, saludó al público colombiano con una frase del dialecto nacional: “¿Cómo están parceros? Is fucking fantastic being in Bogotá", expresó Kotipelto.

Al ritmo de las palmas, la gente acompañaba los primeros sonidos de ‘Survive’, la canción homónima de su último álbum. La presentación avanzó entre guitarras distorsionadas, cambios de intensidad y dobles de bombo acelerados que, a medida que transcurría el repertorio, demostraban con su intensidad la viveza de la escena del metal y el power metal en la ciudad. La euforia no distinguía entre edades ni generaciones, los jóvenes también lograban conectar con la melodía y la energía de la agrupación.
Apocalyptica en Rock al Parque
Los momentos más intensos por parte del público llegaron cuando el chelo marcó el comienzo de los temas más reconocidos de Metallica de la mano de Apocalyptica, la agrupación finlandesa que ha marcado la historia de una generación por su mezcla y reinterpretación entre la música clásica y el metal.
Miles de voces se anticiparon a una canción que lleva consigo la expectativa de un público que, al igual que la banda, siente admiración por la discografía de Metallica. Con ‘Enter Sandman’, las cuerdas de los violonchelos se convirtieron en protagonistas y, sin necesidad de las guitarras, provocaron esa reacción de descarga sonora capaz de estremecer al público.

‘Master of Puppets’, ‘For Whom The Bell Tols’, ‘One’ y ‘Nothing Else Matters’ fueron algunas de las canciones reinterpretadaspor Apocalyptica durante la primera noche de Rock al Parque. En medio de camisetas al aire, luces estridentes y las voces de los asistentes, la banda recordó y agradeció la oportunidad de sumarse al aniversario del festival, del que habían sido parte por primera vez 21 años atrás. Entre aplausos y voces afónicas, el cierre de la primera noche fue una muestra de que volver a escuchar es, muchas veces, volver a un recuerdo, a un lugar.