El dato, entregado por una investigación de la Federación Nacional de Obstetricia y Ginecología (Fecolsog), hizo que los médicos prendiera las alarmas, debido a que la práctica excesiva de cesáreas aumenta los riesgos para la madre durante la gestación y en embarazos subsiguientes.
Según este gremio médico, la cesárea es un procedimiento para resolver el nacimiento en situaciones especiales por las condiciones maternas y fetales, pero su realización excesiva genera más riesgos que beneficios.
Los especialistas explican que, para futuros partos, las mujeres que se someten a cesáreas podrían presentar hemorragias, infecciones severas, complicaciones embólicas, anormalidades en implantación de la placenta y hasta la muerte, además de una recuperación más lenta y dolorosa.
En cuanto a los recién nacidos por cesárea, se ha comprobado que se incrementa el riesgo de que presenten dificultades respiratorias y de hospitalización, especialmente cuando la madre no ha tenido trabajo de parto.
Según el médico Jorge Andrés Rubio, miembro de Fecolsog y autor del estudio, las causas del aumento de la práctica de la cesárea responden a varios factores: “Las madres creen que el procedimiento es más seguro. Les preocupa sufrir de incontinencia urinaria o desgarros vaginales. Les temen a los dolores de parto o a que el bebé nazca enfermo”.
Además, dice Rubio, los médicos tienden a subvalorar los riesgos del procedimiento y el sistema de salud no ofrece acceso a métodos de alivio del dolor durante el parto para todas las mujeres. Todo esto contribuye a que la práctica de la cesárea sea más frecuente de lo que realmente sería necesario.
Las cifras muestran que uno de cada dos niños nacen por este procedimiento en el país. Esta cifra ha aumentado considerablemente, pues en 1998 la tasa llegaba al 24,9%.
Los departamentos donde se realizan más cesáreas se encuentran en la Región Caribe colombiana, como Atlántico y San Andrés, con niveles tan preocupantes con 75% y 72%, respectivamente. En Bogotá, la tasa de cesárea está alrededor del 42%.
La Federación Nacional de Obstetricia y Ginecología insistió en que el parto vaginal es el método normal del nacimiento, ya que ofrece múltiples beneficios para la madre y el recién nacido, como menor riesgo de complicaciones, menor probabilidad de muerte materna, sangrado posparto, infecciones maternas severas, menos dolor y reinicio más rápido de las actividades normales, además de que aumenta el apego entre la madre y el recién nacido y mejora la lactancia materna.