Gracias a las vacunas, hoy es difícil encontrarse con muchas de las enfermedades que hace 100 años eran consideradas como las principales causas de mortalidad.
Según reportes de los Centros para el Control de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC), a través del esquema inicial de vacunación los niños e infantes pueden ser protegidos contra más de 16 microorganismos, evitando así millones de casos de enfermedad y muerte.
Asimismo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que a través de la vacunación se salvan más de tres millones de niños al año. No obstante, al mismo tiempo resalta que la falta de acceso a las vacunas y otras condiciones especiales, hacen que muchos niños no sean vacunados o que lo hagan de forma incompleta. ¿Resultado? Más de dos millones de muertes pediátricas anuales.
Para la casa de vacunas Sanofi-Pasteur, el reto de las vacunas es extremadamente exigente y empieza mucho antes de su aplicación. Desde la cantidad de dosis que son necesarias para garantizar el adecuado cubrimiento, hasta el estricto control de calidad que se necesita para predecir la respuesta inmune.
Uno de los principales desafíos de las vacunas a gran escala tiene que ver directamente con su fabricación y producción, ya que para lograrlo, es necesario controlar el 100% del proceso de cada uno de los componentes, al igual que su transporte, ‘ensamblaje’ y, finalmente, el traslado de cada dosis de la vacuna hasta su lugar de aplicación.
Sucede que con frecuencia cada componente es producido en un lugar diferente e incluso en ocasiones, también en países y continentes diferentes.
Así, cada uno de los procesos requiere de condiciones precisas y reproducibles. Desde la materia prima inicial hasta los productos biológicos, pasando por el transporte, la temperatura y la protección del medio ambiente, todos deben ser garantizados y controlados por igual.
La planta de vacunas de Wyeth en Grange Castle, cerca a Dublín, Irlanda, es una de las más modernas, no obstante, en este sitio sólo se reciben subproductos provenientes de plantas de producción de biológicos, moléculas de transporte y demás compuestos ubicadas alrededor del mundo.
Plantas similares garantizan la producción de las vacunas incluidas en el plan básico de vacunación y, también, de las vacunas que aún no están en este esquema. Este es el caso de la vacuna en contra del rotavirus, la del neumococo y la del virus del papiloma humano.
LAS NUEVAS VACUNAS
Rotavirus
Hace poco tiempo se introdujo al mercado internacional una interesante vacuna que genera protección en contra del rotavirus, un microorganismo que infecta el sistema digestivo y que produce cuadros muy severos de gastroenteritis, especialmente en los niños más pequeños.
Cálculos oficiales indican que el rotavirus es una de las principales causas de mortalidad infantil alrededor del mundo. Incluso, se calcula que es la principal causa de enfermedad diarreica aguda, la cual lleva a millones de niños menores al hospital con cuadros severos de deshidratación.
Uno de los estudios más recientes al respecto, fue publicado recientemente en el semanario médico inglés ‘The Lancet’. El
informe fue realizado en toda América Latina y demostró que la vacunación en contra del rotavirus en niños de 6 a 24 meses de edad es efectiva y segura.
Neumococo
La vacuna está indicada para niños menores y pacientes adultos con algún antecedente o con cualquier clase de riesgo especial para desarrollar enfermedades respiratorias.
El Streptococcus pneumoniae o neumococo, es un verdadero monstruo microscópico. Este microorganismo es capaz de producir cuadros fuertemente invasivos y agresivos, que pueden llevar a sus víctimas, con mayor frecuencia niños menores, a la muerte. Incluso, en los casos más severos sólo necesita de unas cuantas horas para producir un efecto letal.
Según la OMS, la neumonía es la principal causa de muerte en niños menores. En América Latina, los niños menores mueren más por neumonía que por la violencia, la diarrea o la mala nutrición.
El Dr. Adriano Arguedas, médico pediatra centroamericano dedicado al estudio del fenómeno del neumococo en nuestro medio, insiste en que la vacunación en contra del neumococo, debido a su peligro, debería formar parte del esquema obligatorio de inmunización de todos los niños menores.
Virus del papiloma humano
La vacuna en contra del virus del papiloma humano, o VPH, es la más nueva de todas. Este misterioso virus, que vive en el sistema reproductor de la mayoría de las personas, genera una altísima proporción de muertes por cáncer de cérvix.
Aunque en un principio se creía que esta vacuna debía ser aplicada antes del inicio de la vida sexual activa y sólo en la mujeres, nuevos estudios han demostrado todo lo contrario. Se ha descubierto que la vacuna protege a las mujeres en contra del cáncer de cérvix al ser vacunadas desde los 9 hasta los 45 años de edad.