25 Jun 2021 - 12:58 p. m.

Brasil autorizó el uso de salmón transgénico para alimentación

Brasil es el tercer país, después de EE.UU. y Canadá, en autorizar uso de este salmón transgénico y reabre el debate sobre la seguridad de alimentos genéticamente modificados y el aumento de riesgos ambientales.

Washington Castilhos - SciDev.Net

Brasil autorizó el uso del salmón transgénico del Atlántico (Salmo salar) para la alimentación, siguiendo los pasos de Estados Unidos y Canadá. Este salmón crece dos veces más rápido que los ejemplares convencionales: alcanza el tamaño de mercado en unos 18 meses, en lugar de tres años, y consume menos alimento, lo que representa un menor costo de producción.

Para lograr estas ventajas fue necesario introducirle el gen regulador de la hormona del crecimiento del salmón Chinook, una especie del Océano Pacífico que crece más que la del Atlántico, y otro gen de la anguila Zoarces americanos, del Atlántico noroeste, que le da al animal modificado el potencial de crecer durante todo el año.

Producido por la empresa estadounidense AquaBounty Technologies, el salmón es el primer animal genéticamente modificado liberado para alimentación en el mundo. Solo se usan hembras estériles lo que, de acuerdo con la Food and Drug Administration, agencia reguladora de alimentos y medicamentos de Estados Unidos, reduciría el riesgo de cruzarse con peces silvestres si alguno de los salmones transgénicos se introdujera accidentalmente en la naturaleza.

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Desde el punto de vista nutricional “no hay diferencias significativas en hormonas y nutrientes entre este salmón transgénico y el no modificado”, asegura por teléfono a SciDev.Net Paulo Barroso, presidente de la Comisión Técnica Nacional de Bioseguridad (CTNBio), organismo brasileño que evalúa la seguridad de los organismos genéticamente modificados en términos de alergenicidad y toxicidad, y responsable del dictamen técnico que el 20 de mayo aprobó el consumo del salmón GM en el país.

Aún no es posible predecir cuándo estará disponible en los mercados brasileños. “Tener esta primera aprobación de mercado en América del Sur es una conquista significativa. Nuestro próximo paso es encontrar un socio de distribución en Brasil”, comentó a SciDev.Net por correo electrónico Sylvia Wulf, presidenta y directora ejecutiva de AquaBounty.

Las investigaciones para desarrollar el salmón transgénico comenzaron en 1989, pero solo en 2015 y 2016 se autorizó su consumo en Estados Unidos y Canadá respectivamente.

Al igual que otros transgénicos, este salmón divide opiniones entre los científicos. Sus críticos piden más precaución y cuestionan los criterios de seguridad. Una de las preocupaciones tiene que ver con su esterilidad generalizada.

“Tenemos que ver si este mecanismo de control realmente funciona. Debido a que tiene ventajas competitivas con otras especies, el escape de este salmón puede implicar un riesgo ambiental”, señala a SciDev.Net el ingeniero agrónomo Leonardo Melgarejo, profesor del Programa de Posgrado en Agrosistemas de la Universidad Federal de Santa Catarina, Florianápolis.

El presidente de CTNBIO destacó, sin embargo, que la aprobación es solo para consumo. Para la crianza de salmón transgénico será necesario, según él, que la empresa presente una nueva solicitud para ser procesada por la comisión.

No obstante, para la bióloga Patricia Charvet, en Brasil existe el riesgo potencial de que cualquier especie inicialmente aprobada para consumo sea autorizada para cultivo.

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“Una vez que comienza a existir demanda del mercado por la especie, pueden darse incentivos para su crianza, muchas veces sin evaluar los impactos y riesgos que puede traer a los ecosistemas y la biodiversidad”, asegura por teléfono a SciDev.Net la investigadora del Laboratorio de Ecología y Conservación de la Universidad Federal de Paraná.

“La promesa de las ventajas que implica la manipulación genética es muy atractiva. Pero hemos tenido más promesas engañosas que verdaderas, tanto en el caso de la reducción del uso de agrotóxicos como en el de una planta transgénica resistente al herbicida”, finaliza Melgarejo.

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