Una de las preguntas más persistentes de la neurociencia es cómo se organiza el cerebro humano y cómo esa organización cambia a lo largo de toda la vida.
Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO
¿Ya tienes una cuenta? Inicia sesión para continuar
Un grupo de científicos de la Universidad de Carolina del Norte han creado el primer atlas de los patrones clave de conexión del cerebro y han mostrado cómo evolucionan a lo largo de toda la vida. Los investigadores introducen el concepto de gradientes de conectividad funcional. Cuando hablan de “gradientes”, los científicos se refieren a que las distintas zonas del cerebro no funcionan de manera aislada, como se nos ha enseñado, sino que están conectadas siguiendo patrones.
Esos patrones crean una especie de mapa donde cada región se ubica según con quién se comunica más y qué tipo de información procesa. En otras palabras, el cerebro no es un conjunto de piezas separadas, sino un sistema continuo en el que la información fluye de forma organizada, desde funciones básicas hasta procesos mentales más complejos. Este enfoque, aunque parezca muy diferente, convive con la visión clásica de la neurociencia, que divide el cerebro en áreas con funciones específicas. El estudio plantea que no se trata de elegir entre una u otra perspectiva, sino de entender que ambas son útiles dependiendo del análisis.
En adultos, esta organización continua puede resumirse en tres grandes gradientes. El principal va desde regiones sensoriales, encargadas de procesar información básica, hasta áreas de asociación de alto nivel, vinculadas con funciones cognitivas complejas y la llamada red por defecto. Un segundo gradiente diferencia tipos de procesamiento sensorial, como el visual y el somatosensorial. El tercero separa regiones implicadas en la regulación y el control de la actividad cerebral de aquellas dedicadas a representar información. En conjunto, estos ejes funcionan como un sistema de coordenadas que describe la arquitectura global del cerebro.
El problema, hasta ahora, es que no estaba claro cómo estos gradientes cambian a lo largo de la vida. El estudio plantea que, por primera vez, se logró trazar un mapa completo de cómo se organizan los principales ejes de conectividad del cerebro a lo largo de toda la vida, desde el nacimiento hasta la vejez. Lo importante no es solo que se describe esa evolución, sino que se logra integrar en un solo marco décadas de investigaciones dispersas sobre cómo se conecta el cerebro. Es decir, proponen una especie de “sistema de coordenadas” común que permite entender la organización global del cerebro de forma más sencilla y comparable.
En la infancia, la organización está dominada por los sistemas sensoriales básicos. A medida que crecemos, especialmente en la niñez y la adolescencia, el cerebro se vuelve más diferenciado: se fortalecen los sistemas de asociación y control que permiten pensar, planear y regular la conducta. En la vejez, en cambio, ocurre una “desdiferenciación”: esas distinciones se vuelven menos claras y las redes pierden especialización. El estudio resalta que estos gradientes no son solo una forma elegante de describir el cerebro, sino que tienen consecuencias reales.
Por ejemplo, sus características permiten predecir el rendimiento cognitivo en distintas edades. Además, la relación entre la estructura física del cerebro y su funcionamiento cambia con el tiempo y depende del gradiente que se observe. Incluso a nivel genético hay señales: en las primeras etapas de la vida, la expresión de ciertos genes está más fuertemente alineada con esta organización, como si existiera un “andamiaje biológico” que guía la formación de estos gradientes, pero que luego se debilita con la edad.
El estudio propone entonces que existe una trayectoria “normal” de cómo se organiza el cerebro a lo largo de la vida, y entenderla permite tener una referencia clara para detectar qué ocurre cuando algo se desvía, como en trastornos del desarrollo o enfermedades neurodegenerativas. Es, en ese sentido, creen los autores, una base para futuras investigaciones y posibles aplicaciones clínicas.
👩⚕️📄¿Quieres conocer las últimas noticias sobre salud? Te invitamos a verlas en El Espectador.⚕️🩺