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El Invima ha realizado un seguimiento detallado sobre el incidente presentado en la central nuclear Fukushima Daiichi de Japón, específicamente en lo relativo a la presencia de altos niveles de radiación en alimentos como leche, frutas, verduras y agua, con elementos como yodo y celsio radiactivos, y ha determinado que esta emergencia no ha ocasionado riesgos de contaminación en los alimentos que se consumen en Colombia.
El Instituto informó que la última importación de alimentos que llegó al país proveniente de Japón se recibió en febrero del año en curso, antes de producirse la emergencia, y no corresponde a los alimentos en los que se ha determinado riesgo de contaminación.
Después de la emergencia presentada en la central nuclear japonesa, se ha manifestado la preocupación mundial por los posibles rastros de estos componentes en el aire, agua o alimentos.
La OMS ha señalado que el riesgo para la salud tras los accidentes en las plantas nucleares de Japón es bastante bajo. Igualmente el Comité Científico de la ONU sobre los Efectos de las Radiaciones Atómicas aseguró que la posibilidad de que otros países se vean afectados por el desplazamiento de radiación a través del viento está descartada.
Respecto a la contaminación de alimentos, se considera poco probable que se estén produciendo y recolectando alimentos en la zona y no hay evidencias de que el país asiático esté exportando estos productos. Además, es de tener en cuenta que la radioactividad no puede contaminar los alimentos envasados; por ejemplo, enlatados o envueltos en plástico, pues están protegidos mientras el envase esté intacto.
El Invima continuará con el monitoreo constante en puertos, aeropuertos y pasos fronterizos, con el fin de garantizar que los alimentos que ingresan al país cuenten con las condiciones necesarias de inocuidad y calidad para el consumo humano y, por ende, no entrañen ningún riesgo para la salud pública.