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El brote de ébola que preocupa a la OMS crece rápidamente en los países afectados

La OMS reporta 4.686 casos y 2.186 muertes por el brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC), Uganda y Francia, mientras la epidemia se expande rápidamente en África. Aunque el riesgo es muy alto en la RDC y alto en Uganda y países fronterizos, la OMS lo considera bajo para el resto del continente y a nivel global.

Redacción Salud

18 de agosto de 2026 - 09:16 a. m.
La OMS está evaluando candidatos a vacunas y terapias y trabaja para poner en marcha un ensayo clínico con una vacuna contra el ébola de Zaire, además de un ensayo de tratamientos específicos para la enfermedad por virus Bundibugyo que ya había comenzado a reclutar pacientes. EFE/ Julien Dewarichet/MSF.
Foto: EFE - Julien Dewarichet
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Las autoridades sanitarias globales siguen con inquietud un brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) y en Uganda que se está propagando mucho más rápido que los brotes anteriores. La Organización Mundial de la Salud reporta 4.686 casos confirmados y 2.186 muertes hasta el 12 de agosto. De ese total, 4.665 casos y 2.184 muertes corresponden a la República Democrática del Congo, 20 casos a Uganda y uno a Francia.

En la RDC, donde se concentra la mayor parte de la epidemia, el brote ya es el más grande de ébola registrado en la historia del país. Superó los 3.317 casos registrados durante el brote de 2018-2020 y, según la OMS, se encuentra actualmente en una fase de transmisión intensa. Hasta el 12 de agosto, la enfermedad había provocado 4.665 casos confirmados y 2.184 muertes, para una tasa bruta de letalidad de 46,8 %. La velocidad con la que está creciendo el brote es uno de los principales motivos de preocupación. Durante la semana epidemiológica del 3 al 9 de agosto se notificaron 579 casos y 304 muertes, las cifras semanales más altas registradas hasta ahora.

La OMS señala que una parte del aumento de casos se explica por el fortalecimiento de la vigilancia, las pruebas de laboratorio y la capacidad de diagnóstico, pero advierte que la mayor parte del incremento refleja la expansión del brote.

La epidemia también se ha extendido geográficamente. Lo que inicialmente estaba confinado a la zona sanitaria de Mongbwalu, en la provincia de Ituri, ahora alcanza 54 zonas sanitarias de seis provincias: Ituri, Kivu del Norte, Kivu del Sur, Alto Uélé, Tshopo y Bajo Uélé. Ituri continúa siendo la provincia más afectada: concentra 3.979 de los 4.665 casos confirmados en la RDC, equivalentes al 85 %, y 1.726 de las 2.184 muertes, el 79 % del total nacional. La expansión hacia nuevas zonas está relacionada también con la movilidad de la población. El caso registrado más recientemente en la provincia de Bajo Uélé, por ejemplo, corresponde a una persona que tenía antecedentes de viaje a Alto Uélé y que comenzó a presentar síntomas el 4 de agosto. Para la OMS, la movilidad y los desplazamientos de población, incluidos los movimientos transfronterizos, están aumentando el riesgo de que el brote continúe extendiéndose geográficamente.

La respuesta, además, ocurre en medio de una grave crisis humanitaria y de inseguridad. En las provincias afectadas hay desplazamientos masivos, dificultades para acceder a servicios esenciales como atención médica, agua potable, alimentos y refugio, y ataques contra centros de salud. Desde que se declaró la emergencia de salud pública de importancia internacional, el 17 de mayo, se han registrado 12 ataques contra instalaciones sanitarias. La OMS advierte que estas condiciones dificultan el trabajo de los equipos de respuesta, pueden desalentar a las personas de buscar atención médica y terminan aumentando el riesgo de que haya transmisión que no sea detectada.

Otro de los problemas es la exposición del personal sanitario. Al 9 de agosto, al menos 155 trabajadores de la salud habían sido diagnosticados con la enfermedad, 45 de ellos habían muerto y 68 se habían recuperado. La OMS relaciona estos contagios con los riesgos de exposición laboral y con las dificultades para implementar medidas de prevención y control de infecciones, especialmente fuera de los centros especializados para el tratamiento del ébola, donde existen protocolos más establecidos y mayor acceso a suministros.

En Uganda, la situación es diferente. El país acumula 20 casos confirmados y dos muertes, pero no está registrando una transmisión comparable a la de la RDC, dice la OMS. El último caso importado fue dado de alta de un centro de tratamiento el 16 de julio y el periodo de vigilancia intensificada de 42 días está previsto que termine el 27 de agosto. Aun así, Uganda continúa en riesgo de reintroducción porque el virus sigue circulando en la RDC y existe un movimiento constante de población entre ambos países.

La enfermedad por virus Bundibugyo es una forma de enfermedad por virus del Ébola causada por el virus Bundibugyo, perteneciente a la especie Orthoebolavirus. Es una zoonosis y la OMS señala que los murciélagos frugívoros son considerados el posible reservorio natural. La infección humana puede producirse inicialmente por contacto con animales silvestres infectados y después transmitirse entre personas mediante el contacto directo con sangre, secreciones, órganos u otros fluidos corporales, así como con superficies o materiales contaminados. El periodo de incubación está entre dos y 21 días y las personas infectadas no son contagiosas hasta que aparecen los síntomas.

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Los primeros signos (fiebre, fatiga, dolor muscular, dolor de cabeza y dolor de garganta) pueden ser difíciles de distinguir de otras enfermedades febriles, como la malaria. Después pueden aparecer síntomas gastrointestinales, disfunción de órganos y, en algunos casos, manifestaciones hemorrágicas. La confirmación requiere pruebas de laboratorio, como PCR o pruebas basadas en antígenos o anticuerpos. Por ahora, no existen vacunas ni tratamientos específicos aprobados para esta enfermedad. El control depende de detectar rápidamente los casos, aislarlos, brindarles atención, rastrear a sus contactos, realizar entierros seguros y trabajar con las comunidades para reducir la transmisión.

La OMS está evaluando candidatos a vacunas y terapias y trabaja para poner en marcha un ensayo clínico con una vacuna contra el ébola de Zaire, además de un ensayo de tratamientos específicos para la enfermedad por virus Bundibugyo que ya había comenzado a reclutar pacientes. Pese a la gravedad del brote, la evaluación de riesgo de la OMS mantiene una distinción importante: considera muy alto el riesgo dentro de la RDC, alto en Uganda y en los países que comparten frontera terrestre con territorios donde se ha detectado el virus, pero bajo para el resto de África y para el nivel global. La organización no recomienda restricciones de viaje o comercio con los países afectados.

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