Publicidad
16 Feb 2022 - 1:54 a. m.

Equipo de médicos de EE. UU. anunció que logró hacer indetectable VIH en una mujer

Es la primera vez que una mujer, tras recibir un trasplante de sangre de cordón umbilical para tratar una leucemia, consigue que el VIH del que está infectada no sea detectado en su sangre. Aunque es una buena noticia, los investigadores aseguran que es muy difícil ampliar el alcance de este tratamiento a muchos infectados con el virus.
Hay que tener en cuenta que el tratamiento más efectivo para los pacientes con VIH es el uso de antirretrovirales.
Hay que tener en cuenta que el tratamiento más efectivo para los pacientes con VIH es el uso de antirretrovirales.

Mientras se celebraba un congreso sobre retrovirus en Denver, Estados Unidos, un grupo de médicos anunció que, tras un trasplante de sangre de cordón umbilical, una paciente mujer había dejado de tener el VIH detectable en su sangre. Aunque es una buena noticia, los investigadores aseguran que es muy difícil ampliar el alcance de este tratamiento a muchos infectados con el virus.

Actualmente, el tratamiento más efectivo para los pacientes con VIH es el uso de antirretrovirales, que lo combaten y reducen al mínimo la expresión del virus, pero no lo “curan”, ya que puede permanecer en el reservorio viral, por lo que células infectadas permanecen en el organismo. (Le puede interesar: Logran hacer indetectable el VIH en seis pacientes con trasplantes de células madre)

Los trasplantes de médula ósea o de sangre de cordón umbilical, como el que recibió esta paciente, solo son recomendados para personas que sufren cánceres hematológicos, como la leucemia (enfermedad que también padecía la mujer). ¿Los motivos? Son altamente invasivos y riesgosos. La mortalidad asociada a este tipo de trasplantes es considerable, del 30%, por lo que éticamente su uso requiere ser limitado a personas a las que todas las otras opciones no les han funcionado.

Tras el trasplante de sangre del cordón umbilical para tratar la leucemia, la mujer parece haberse convertido en una nueva paciente “en remisión” del VIH -los médicos no hablan de cura aún-. En el pasado, dos hombres han recibido esta declaración luego de que el virus no se detectara en su sangre después de recibir trasplantes de células madre.

El primero de ellos fue llamado “El Paciente Berlín”: Timothy Brown quien, tras recibir un trasplante de células madre, pasó 12 años sin que el VIH se detectara en su sangre. En 2019 murió de cáncer.

El segundo fue un paciente anunciado en 2019 por el centro de investigación IrsiCaiza de Barcelona que, tras el mismo tratamiento, dejó de tomar antirretrovirales y lleva tres años y medio sin VIH detectable.

Ambos sufrieron grandes efectos secundarios tras los trasplantes, incluida una condición en la que las células del donante atacan las del cuerpo que las recibe. En este caso, la paciente además recibió sangre de un pariente cercano, con el fin de mejorar su respuesta inmune temporalmente mientras el trasplante surtía efecto. Los médicos anunciaron que, en contraste, logró dejar el hospital 17 días después del procedimiento y no desarrollo estos efectos adversos. (Le puede interesar: Murió el científico que descubrió el VIH)

“La combinación de la sangre del cordón umbilical y las células de su pariente podría haberle evitado muchos de los efectos secundarios brutales de un trasplante de médula ósea típico”, aseguró el Dr. JingMei Hsu, quien trató a la paciente, al New York Times.

De igual forma, por decisión de la paciente, los médicos retiraron el tratamiento antiviral 37 meses después del trasplante. En la actualidad, un año y dos meses después de eso, la paciente no muestra rastros de VIH en la sangre o anticuerpos contra el virus.

El tratamiento antirretroviral utilizado hoy en día está diseñado para bloquear la infección por VIH, pero no puede eliminar el virus del cuerpo. El virus permanece en los reservorios, las células inmunitarias de los linfocitos T CD4, los principales objetivos que ataca el virus del VIH.

Síguenos en Google Noticias