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“Gaseosas en Colombia deben tener un impuesto del 20%”

Como uno de los más respetados investigadores en el mundo en el tema de nutrición, este experto recomienda eliminar la publicidad de la comida chatarra para combatir los altos índices de obesidad.

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Lisbeth Fog
05 de noviembre de 2015 - 03:33 a. m.
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Una dieta planetaria sana es una dieta sostenible, diferente a la de hace 50 años y probablemente distinta a la que tendremos al finalizar el siglo. En un mundo donde cada día sus ciudadanos aumentan más kilos (según datos de la OMS en 2014, el 39% de las personas mayores de 18 años tenían sobrepeso), las personas son más susceptibles a sufrir diabetes y enfermedades cardiovasculares.

Hoy, en Colombia, el problema no es menor. Una de cada dos personas presentan sobrepeso y por eso el gran reto del país es que su población aprenda a comer de manera más inteligente y mucho más saludable. Así lo expresó Patricia Heredia, subdirectora de Salud Nutricional, Alimentos y Bebidas del Ministerio de Salud, en un evento sobre seguridad alimentaria organizado por el Centro Internacional de Agricultura Tropical y la Iniciativa EAT.

Allí también estuvo el economista Barry Popkin, investigador en ciencias de la alimentación y obesidad de la Universidad de Carolina del Norte. Él ha sido parte del equipo responsable del impuesto a las gaseosas en México, medida que la OMS recomienda a los países y que hoy Colombia está contemplando. Popkin es uno de los investigadores más citados a nivel mundial en nutrición: desde 1972 ha publicado alrededor de 500 artículos y libros científicos, entre ellos The World is Fat.

En conversación con El Espectador, Popkin asegura que la publicidad de comida chatarra es uno de los factores que se deben combatir si se quieren bajar los índices de sobrepeso. Dice, además, que Colombia debe pensar en aumentar el impuesto a las gaseosas.

¿Cómo ha evolucionado la dieta sana en las últimas décadas?

Hemos aprendido mucho sobre cuatro temas: primero, ahora puedes comer huevo. El colesterol, que pensábamos que era el rey del huevo, proviene de grasas poco saludables. Segundo, sabemos que existen grasas saludables y no saludables. Estas últimas provienen de la carne roja o del aceite de palma, entre otros. Tercero, promovíamos comer legumbres y fríjoles, frutas, vegetales y cereales. Hoy en día la dieta debe tener carne, más pescado y pollo, y menos cerdo y vaca, más de todo lo anterior y definitivamente menos azúcar. Y cuarto, cero bebidas azucaradas.

¿Por qué los ciudadanos de países como Colombia son cada vez más obesos?

Por dos razones: la actividad física se ha reducido en fincas, fábricas, en los puestos de trabajo. Al mismo tiempo, el sistema alimentario está cambiando de manera poco saludable: hemos pasado de comer alimentos tradicionales saludables a comida procesada y gaseosas, con altos niveles de sal, sodio, grasas saturadas y azúcares, que se ven apetitosas, pero las digerimos rápido, nos da hambre más rápido y ahora, en lugar de comer tres comidas diarias, comemos cinco o seis.

¿Tiene algo que ver también con más poder adquisitivo?

Por supuesto. Tener más ingresos hace más fácil para la gente comprar comida procesada y empaquetada. Pero además es barata y fácil de adquirir, e incluso los pobres la están comprando más y más porque es apetitosa y su mercadeo es sexy. La gente piensa que son comidas que tienen estatus.

¿Qué es comida chatarra?

Comida chatarra es aquella que tiene alto contenido en carbohidratos refinados, azúcares, sal y grasas poco saludables. Eso incluye postres congelados con mucho azúcar, harina y grasa, maní y pasabocas salados y fritos, todas las bebidas azucaradas, gaseosas, café o cualquier bebida con muchas cucharadas de azúcar. También diría que los jugos de fruta, aunque sobre esto aún no hay consenso global.

¿Cómo educar a la gente para que consuma comida saludable?

No es fácil. La comida sana no se publicita, es costosa y toma más tiempo prepararla. Mientras no controlemos la publicidad de comida poco sana será muy difícil, porque se gastan millones de dólares al año en América Latina en propaganda.

¿Cómo controlar ese mercadeo?

El ejemplo chileno es una opción. Chile va a prohibir la publicidad de comida poco saludable y de bebidas azucaradas, a las cuales ha gravado con un impuesto . A las poco saludables les pondrán un sello rojo que significa “no coma esto”. Lo harán también para bebidas y no podrán ser publicitadas por televisión, periódicos o computadores. México es un segundo ejemplo. Puso un impuesto a las bebidas azucaradas y a la comida chatarra, pero no han hecho nada sobre publicidad.

¿Debemos regresar a las comidas tradicionales?

No necesariamente, aunque la dieta tradicional era muy sana. Pero sí necesitamos tener comida procesada saludable con menos azúcar, menos sodio y con grasas saludables.

¿Alguna recomendación para Colombia?

Que piense en serio en un impuesto de 20% a las gaseosas, que empiece a mirar el ejemplo chileno para poner impuestos en la comida chatarra y piense en la manera de promocionar sólo la comida saludable, que cree las bases para que los grupos que quieran vender y promover la comida saludable puedan ser oídos. Necesitamos programas agresivos para combatir el sobrepeso.

Por Lisbeth Fog

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