1 Feb 2020 - 2:00 a. m.

“Hay que afrontar la epidemia sin crear un caos social”: ministro de Salud

El ministro de Salud (e) cree que es crucial informarse bien y evitar las noticias falsas para no caer en el caos en medio de la epidemia del coronavirus. Asegura que el país está preparado para enfrentar los primeros casos y hay órdenes específicas de trabajo para EPS y hospitales.

Sergio Silva Numa - @SergioSilva03

Han sido días agitados para quienes están al frente del Ministerio de Salud. A medida que el coronavirus (Covid-19) se ha extendido por todos los continentes se han multiplicado los esfuerzos para entenderlo. Hoy, dos meses después de que aparecieran los primeros casos en la ciudad de Wuhan (China), la situación es muy distinta. El trabajo de decenas de científicos y la disponibilidad de datos abiertos han permitido conocer cada vez con más detalle este microorganismo y su comportamiento. Pero, a medida que los epidemiólogos acumulan más evidencia y tratan de comprender su letalidad, también han encontrado un enemigo difícil de combatir: un escenario de pánico que parece extenderse con rapidez a través de redes sociales.

Iván Darío González ha tenido que estar al frente de este desafío en sus últimos días como ministro de Salud. Sabe que tarde o temprano se registrará un caso de Covid-19 en Colombia y una de sus principales preocupaciones es, justamente, que el país no sea capaz de afrontar con calma la situación que se avecina. Por eso, en los últimos días, tanto él como la directora del Instituto Nacional de Salud, Martha Ospina, han insistido en que, en una era de fake news y cadenas de whatsapp, es crucial informarse mejor. No hacerlo, dice, puede desembocar en un verdadero caos.

A pocos días de dejar esa cartera, en la que ahora estará Fernando Ruiz, González está convencido de que el país está preparado para atender esta nueva epidemia. Asegura que están trabajando con municipios, EPS y hospitales y hay una ruta de atención. Ante tantas dudas, resume su explicación en una frase: “Más del 80 % de las personas con Covid-19 presentan síntomas leves que ni siquiera requieren servicios de salud”.

¿Cuál es la mayor preocupación para el Gobierno?

Que las capacidades que hemos venido fortaleciendo funcionen apropiadamente en esta fase de preparación y, que cuando llegue el primer caso de coronavirus, tengamos elementos en los territorios y en los hospitales para contenerlo. Voy a sumarle una que me inquieta: que la gente entienda que hay que afrontar esto con calma, sin crear un caos social y económico.

Estamos en un mundo hiperconectado y eventualmente aparecerá un caso en alguna ciudad colombiana. Cuando eso suceda, ¿se tomarán medidas tan restrictivas como las que se tomaron en China para contener el virus?

Todavía no hay una evidencia sostenible que muestre que esos cerramientos de ciudades tengan un efecto importante a la hora de la contención. Parece ser mucho más importante organizar a los sospechosos, separar a los que están con la infección activa en sus casas, que hagan autocuidado y que solo lleguen al hospital las personas que tienen síntomas moderados o graves.

Con el conocimiento que tienen de las epidemias de enfermedades respiratorias en Colombia, ¿cuál comportamiento esperan?

Esto está descrito en la literatura. Usted empieza preparándose, pasa a la fase de contención y, una vez supera un número determinado de casos, pasa a la fase de mitigación. Eso es lo que usualmente sucede y es lo que hacemos acá dos veces al año en los picos respiratorios. Creo que en este primer pico respiratorio vamos a estar en fase de contención y, al final, seguramente, el virus va a estar circulando y va a entrar en los ciclos normales, similares a los que hemos tenido en años anteriores. En los últimos años han circulado en Colombia cuatro tipos de coronavirus y este será el quinto.

Y en términos de regiones, climas, tamaños poblacionales, ¿cómo puede ser ese comportamiento?

El pico es bastante homogéneo en Colombia, entonces no me atrevería a anticipar cómo va a ser el comportamiento regional. Aunque estamos trabajando en proyecciones epidemiológicas desde el Ministerio de Salud y con el Instituto Nacional de Salud (INS), sería anticipado imaginarme cómo será el comportamiento por regiones.

Con la información epidemiológica disponible, ¿es posible saber cuál sería el escenario más probable en cuanto a número de personas contagiadas?

Estamos trabajando en las proyecciones. En este momento no las tengo. Lo que hemos aprendido de la evolución, que arranca en Asia y está entrando a Occidente, es que más del 80 % de las personas presentan síntomas leves que ni siquiera requieren servicios de salud y tienen el comportamiento de una gripa normal. Es diferente lo que sabíamos cuando empezó la epidemia al conocimiento que hoy tenemos en Brasil, Colombia, EE. UU. o Panamá. Por ende, estamos tratando de afinar las proyecciones para entender cuál es la diferencia de eso que pasó en China y lo que pudiera suceder en América Latina 60 o 90 días después.

Cuando alguien presente esos síntomas, ¿qué es, exactamente, lo que debe hacer?

Colombia va a importar un caso en cualquier momento. Eso lo sabemos. Por eso, en la medida en que ha aumentado la probabilidad, pasamos el riesgo de bajo a medio. Entonces, si usted ha estado en un sitio donde hay coronavirus circulando y tiene síntomas de gripa, debe reportarse a las autoridades. Lo puede hacer por teléfono, llamando a las líneas de emergencia, al INS, al Ministerio, o puede asistir a un hospital. Si usted tiene síntomas debe usar tapabocas y aproximarse a un servicio de salud, donde nosotros lo vamos a recoger con los equipos de la secretaría. Si usted viene de viaje y tiene síntomas, debe reportarlo a las autoridades migratorias. Nadie debe tener temor de contarlo. Al contrario: esto nos va ayudar a cuidarlo.

¿Cómo evitar que colapsen los servicios de urgencia y las IPS?

En los dos picos respiratorios del año siempre tenemos una sobreocupación de urgencias. Siempre estamos con la capacidad hospitalaria en su máxima expresión. Lo que hemos hecho es mapear los servicios. Hoy tenemos más de 13.000 camas de cuidado intensivo, tenemos servicios de urgencias y estamos trabajando en varios frentes. El primero ha sido mirar, específicamente, áreas de expansión de cuidado intensivo. El segundo ha estado enfocado en dar mucha información a las personas para que quienes tengan síntomas se aíslen en su casa y estén tranquilos. Y si los síntomas son moderados o severos, acudan con un tapabocas a urgencias. Queremos expandir la capacidad, ampliar la atención ambulatoria y fortalecer la orientación médica telefónica que dan las EPS. Los hospitales están en el mismo plan. Además, estamos por sacar una campaña de bioseguridad para cuidar a los que nos cuidan. Las personas de los servicios de salud son un grupo vulnerable al pico respiratorio. Si se enferman, baja la capacidad de respuesta. Además, tenemos un compromiso moral de cuidar a quienes nos cuiden. Esas directrices ya las tienen las entidades territoriales, EPS y hospitales.

Específicamente, ¿cómo están trabajando con los alcaldes y los prestadores de salud?

Hemos tenido varias reuniones con los secretarios de salud; unas generales, otras particulares. Hemos hecho un esfuerzo grande en los territorios donde hay aeropuertos internacionales. Tuvimos un encuentro de secretarios en el Ministerio y hemos enviado información de manera constante. Adicionalmente, con los $15.000 millones que habíamos solicitado y que hace un par de días autorizó el ministro de Hacienda, fortalecimos el INS (con $5.000 millones) y estamos fortaleciendo las capacidades centrales y territoriales.

¿Ese trabajo también lo están haciendo con gobiernos y ministerios de Salud de otros países latinoamericanos?

Sí. Personalmente, he hablado con la ministra de Salud de Panamá, Rosario Turner, y a través de la Organización Panamericana de Salud hemos tenido reuniones de ministros. Estamos programando una presencial para el 12 o 13 de marzo y desde Colombia estamos tratando de liderar una virtual lo antes posible para sumar esfuerzos en la respuesta regional.

¿Han detectado desabastecimiento en los productos de sanidad?

Hemos visto que, globalmente, hay escasez de algunos elementos de protección y por eso una de las piezas en las que estamos trabajando es el uso adecuado de tapabocas. Es importante entender cuándo usarlos y cómo usarlos. Si bien tenemos la obligación de prepararnos como Estado, es crucial que la gente mantenga la calma y se informe bien. Por ejemplo, me han llamado a preguntarme dónde pueden comprar una caja de tapabocas. La respuesta es que no la necesitan.

Hay mucha confusión sobre la tasa de letalidad del virus. ¿Con qué cifras están trabajando ustedes?

La tasa global es menor de 2 %. Está alrededor de 1,6 o 1,8 %. Es normal que esto empiece alto y que, a medida que haya un mayor número de casos, se vaya estabilizando. Italia es un buen ejemplo: es un país de 60,5 millones de habitantes; tiene alrededor de 500 enfermos y unos 15 fallecidos. Entonces, es clave hacer un llamado a la calma para no paralizar a un país y mantener la confianza. Colombia probó sus capacidades con el sarampión, nos ganamos el premio de la Organización Mundial de la Salud y esas mismas capacidades las tenemos activas. Hemos tenido dos meses para fortalecerlas y dar respuesta a la epidemia del coronavirus. Hoy nos estamos preparando para lo que estamos viendo: una transmisibilidad alta, con una capacidad de enfermar moderada. Pero insisto: la mayoría de personas enfermas en China han tenido síntomas leves y solo algunos han tenido síntomas moderados o graves, y solo algunos han fallecido.

Como ministro de Salud, ¿qué es lo que más le ha parecido preocupante sobre el cubrimiento de los medios de comunicación?

Los medios, en general, han sido grandes aliados. La columna que publicó Yolanda Ruiz en El Espectador es un gran mensaje de reflexión. Al principio, algunos quisieron chivas sobre casos que no eran ciertos. La gran mayoría regionales, algunos también en Bogotá. Pero siento que hemos mejorado la comunicación y que hoy hay confianza con el Ministerio. Esta es la primera vez que se enfrenta una epidemia en un mundo tan digital que usa redes sociales de manera masiva. Eso ha hecho una diferencia enorme en términos de información. Es la era de la posverdad. Por eso, gran parte de la responsabilidad de las personas es no difundir cosas falsas e informarse bien, no tanto con redes sociales, sino con los medios que hacen el cubrimiento de la epidemia con rigor.

Estas nuevas formas de comunicación, en las que las redes sociales son uno de los canales principales, también han mostrado un exceso de información. ¿Le parece contraproducente?

En el cierre de Davos, Yuval Noah Harari presentó una reflexión en torno a tres temas importantes para la humanidad. Uno de ellos era el ambiental. El otro, la guerra nuclear, y el tercero era, precisamente, la inteligencia artificial y el mundo hiperinformado en el que vivimos. Su reflexión no solo es para el caso del coronavirus, es profunda: hay muchas personas preocupadas y se nos olvida que el mundo es uno solo. Lo digo porque hay gente genuinamente preocupada por sus hijos, familiares, y es la misma que les da like o retuitea mensajes falsos, mensajes sin verificar y que generan pánico, que es la peor de las cosas que les puede pasar al mundo y a Colombia. Debemos ser consecuentes en la forma como utilizamos las redes sociales.

Parece muy difícil controlar las “fake news” sobre el coronavirus. ¿Tienen una estrategia concreta para hacerlo?

Hemos venido trabajando con el área de comunicaciones del Ministerio de Salud y sumando esfuerzos con otras organizaciones, como el INS, Presidencia, la Fuerza Aérea y Cancillería. Nos comprometimos a informar todo lo que iba pasando. Nos comprometimos a sacar información diaria del riesgo del país, el número de casos confirmados y la evolución de la enfermedad en el mundo, y lo hemos hecho. También hemos hecho más de seis ruedas de prensa y hemos sacado varios boletines. Hemos hecho un trabajo grande en redes sociales. Tenemos activa la página web del Ministerio, donde hay un micrositio con información específica sobre el coronavirus. Y como vocero he tratado de hacer el mejor esfuerzo para atender a los medios e invitarlos a dar un mensaje de calma. Esto empezó hace 60 días en el mundo. Lo que sabíamos entonces no tiene nada que ver con lo que conocemos hoy. Probablemente será mucho menor de lo que sabremos en 90 días.

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