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La alerta médica por el “tusi”: reportan más casos de trombosis y daño vascular en jóvenes

Especialistas en medicina vascular señalaron que el aumento del consumo de 2C-B y sustancias adulteradas está asociado a cuadros graves como isquemia, accidentes cerebrovasculares y daño orgánico.

Redacción Salud

26 de mayo de 2026 - 10:05 a. m.
El precio de cada gramo de tusi, dependiendo del sector, oscila entre $60.000 y $120.000.
Foto: Nicolás Achury González
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La Asociación Colombiana de Medicina Vascular (ACMVascular) emitió lo que llamó una “alerta de salud pública” por el aumento de complicaciones vasculares graves asociadas, según el gremio médico y científico, al consumo de “tusi” o 2C-B, una sustancia psicoactiva cuyo uso se ha expandido en ambientes recreativos y fiestas en distintas ciudades del país.

En un comunicado divulgado en sus redes sociales, la asociación expresó su preocupación por el “incremento sostenido” de casos de isquemia, trombosis y daño orgánico en pacientes jóvenes relacionados con el consumo de esta droga y de sustancias adulterantes que suelen mezclarse con ella, como ketamina, MDMA y cafeína. Según el documento de prensa, médicos especialistas han identificado cuadros de vasoespasmo arterial severo, trombosis aguda, accidentes cerebrovasculares y síndromes coronarios en personas sin antecedentes cardiovasculares conocidos. La entidad también advirtió sobre casos de isquemia en extremidades, lesiones cutáneas y daño de órganos asociados al compromiso vascular.

La ACMV explicó que el principal componente asociado al “tusi” es la feniletilamina 2C-B, aunque alertó que muchas de las mezclas comercializadas ahora contienen composiciones variables e inciertas, lo que dificulta anticipar sus efectos y riesgos para la salud.

En la alerta, la asociación hizo un llamado a médicos, personal de urgencias, cirugía vascular, neurología y medicina interna para que incluyan el consumo de tusi o 2C-B dentro de los interrogatorios clínicos cuando atiendan pacientes jóvenes con síntomas vasculares atípicos o de aparición súbita. También pidió reportar los casos ante los sistemas nacionales de farmacovigilancia y vigilancia epidemiológica. El comunicado advierte que algunos síntomas pueden requerir atención inmediata, entre ellos dolor intenso en extremidades, cambios de coloración, sensación de frío o entumecimiento, cefaleas súbitas y dificultades motoras o del habla. “El tiempo es determinante para preservar los tejidos y la función”, señaló la asociación.

La entidad insistió en que el diagnóstico temprano puede reducir el riesgo de amputaciones, discapacidad neurológica permanente e incluso la muerte. Asimismo, pidió fortalecer la educación sobre los riesgos asociados a sustancias psicoactivas de composición desconocida.

Pero, ¿qué es tusi?

El tusi es una droga sintética asociada originalmente al compuesto 2C-B, una sustancia psicoactiva con efectos estimulantes y alucinógenos. Sin embargo, expertos y organizaciones de reducción de riesgos han advertido que lo que actualmente se comercializa bajo ese nombre en Colombia rara vez contiene únicamente 2C-B e incluso, en muchos casos, no lo contiene en absoluto. En cambio, suele tratarse de mezclas de composición incierta que pueden incluir ketamina, MDMA, cafeína, anfetaminas, opioides y otras sustancias adulterantes.

Pero justamente esa composición variable e incierta es lo que incrementa aún más el riesgo. Al no existir conocimiento sobre los componentes ni sobre las dosis, las personas muchas veces desconocen qué sustancias están ingiriendo y cómo pueden reaccionar entre sí.

Según el Ministerio de Justicia, en 2013 el Sistema de Alertas Tempranas (SAT) reportó por primera vez en Colombia la circulación de una sustancia vendida como “tusi”, “tusibi” o “cocaína rosada”, generalmente en forma de polvo de colores, especialmente rosado. Desde entonces, su presencia se ha extendido en escenarios nocturnos y recreativos de distintas ciudades del país.

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El último informe de esa cartera sobre “Drogas de Síntesis y Nuevas Sustancias Psicoactivas en Colombia 2025″ muestra que el mercado del tusi ha cambiado en los últimos años. Aunque originalmente el nombre hacía referencia al 2C-B, las autoridades y laboratorios forenses han encontrado que actualmente muchas de las sustancias vendidas como “tusi” son en realidad mezclas impredecibles de múltiples drogas sintéticas, medicamentos y adulterantes. El Ministerio de Justicia advierte que el tusi funciona actualmente como un “cóctel de polidrogas”.

En distintas muestras se detectaron combinaciones de ketamina, MDMA, MDA, metanfetamina, cafeína, tramadol, cocaína, xilacina y otras Nuevas Sustancias Psicoactivas. En algunos casos, las autoridades encontraron hasta nueve sustancias diferentes en una sola muestra.

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Uno de los hallazgos más importantes es que la ketamina se convirtió en el componente más frecuente dentro del tusi en Colombia. Según el informe, esta sustancia ha ganado cada vez más presencia desde 2013 y hoy aparece de manera recurrente en las muestras analizadas por el Sistema de Alertas Tempranas (SAT). La ketamina es un medicamento con efectos anestésicos y disociativos que tiene usos médicos y veterinarios autorizados. Sin embargo, el Minjusticia advierte que su uso no médico ha crecido en el país y que actualmente hace parte de muchas mezclas comercializadas como tusi. El informe señala además un aumento sostenido en las incautaciones de ketamina en Colombia: mientras en 2018 se reportaron 26 casos relacionados con esta sustancia, en 2025 las autoridades registraron 408 procedimientos.

El documento advierte que la mezcla de ketamina con los estimulantes como MDMA, MDA o metanfetamina puede potenciar los efectos de las sustancias y aumentar los riesgos para la salud. Según el SAT, estas combinaciones pueden generar efectos impredecibles debido a la interacción entre compuestos con mecanismos de acción distintos y a la dificultad de conocer realmente qué contiene cada muestra. Además de los efectos agudos como alteraciones neurológicas, agitación, alucinaciones o disminución del estado de conciencia, el informe menciona posibles afectaciones asociadas al consumo prolongado de ketamina, entre ellas daños en la vejiga, vías urinarias, riñones, hígado y tracto biliar.

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El Minjusticia explica que el mercado de drogas sintéticas cambia constantemente y que el nombre “tusi” suele utilizarse más como una etiqueta comercial que como referencia a una composición química específica. Por eso, el Sistema de Alertas Tempranas insiste en fortalecer estrategias de reducción de riesgos, monitoreo de nuevas sustancias psicoactivas y acceso a información sobre los posibles efectos y adulterantes presentes en este tipo de drogas.

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