El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Las pistas que revelan videos de una cueva africana sobre cómo saltan los virus a humanos

Una serie de cámaras instaladas en una cueva de Uganda registraron a leopardos intentando atrapar murciélagos, monos adentrándose en la caverna para cazarlos y águilas disputándose sus presas. Estos son los primeros registros, por lo que para los científicos ofrecen claves sobre cómo un virus mortal, como el de Marburgo, puede saltar de animales a humanos.

Redacción Salud

21 de abril de 2026 - 01:21 p. m.
Foto: Bosco Atukwatse/VSPT Kyambura Lion Project
PUBLICIDAD

Una de las preguntas que más ha inquietado a los científicos en los últimos años es cómo los virus saltan de animales a humanos, un proceso conocido como spillover o salto zoonótico. Aunque existen varias hipótesis, la evidencia directa sobre lo que ocurre en los lugares donde estos virus circulan en la naturaleza sigue siendo limitada.

Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO

¿Ya tienes una cuenta? Inicia sesión para continuar

Hasta ahora, dice Bosco Atukwase, director científico del Proyecto León de Kyambura, en Kampala (Uganda), distintos estudios, incluidas investigaciones forenses tras episodios de brotes, han encontrado que los murciélagos pueden transmitir virus a los humanos, ya sea directamente o a través de un animal intermediario.

Por ejemplo, añade en una investigación publicada en la revista Current Biology, uno de los virus que más preocupa a los científicos es el de Marburgo, un patógeno estrechamente relacionado con el ébola y capaz de provocar brotes con altas tasas de mortalidad. Lo que se sabe, anota, es que su reservorio natural, es decir, el animal que lo mantiene circulando en la naturaleza, son ciertos murciélagos frugívoros.

Pero, si bien la comunidad científica reconoce desde hace años que estos murciélagos portan el virus, todavía no tiene del todo claro cómo pasa a otras especies o a los humanos. En busca de reunir información que ofreciera pistas para resolver esta incógnita, los investigadores instalaron cámaras trampa en una cueva en Uganda conocida como Python Cave, donde vive una gran colonia de murciélagos.

Read more!

En el estudio, los investigadores explican que esta cueva resulta particularmente interesante para estudiar el fenómeno porque su estructura hace que los murciélagos estén relativamente expuestos a otros animales. Esto la convierte en una especie de “punto caliente” ecológico, donde distintas especies pueden entrar en contacto con un reservorio de virus.

Entonces, detallan, esta información es relevante porque cada contacto representa una oportunidad para que el virus pase de una especie a otra. Por esta razón, durante meses el equipo se concentró en observar quiénes entraban a la cueva, qué animales se alimentaban de los murciélagos y cuáles se acercaban también a su excremento, conocido como guano.

Predator animals visit Python Cave in Uganda

Después de analizar los datos obtenidos durante las 368 noches que las cámaras trampa estuvieron instaladas, encontraron que más de 14 especies de vertebrados interactuaban con la colonia, ya fuera mediante depredación, carroñeo, exploración de la cueva o alimentación del guano.

Entre las escenas captadas por las cámaras destacan la de monos azules (Cercopithecus mitis) adentrándose en la caverna para atrapar murciélagos, una pelea entre un águila coronada (Stephanoaetus coronatus) y un varano del Nilo (Varanus niloticus) por dos murciélagos capturados por el ave, y un leopardo erguido intentando atrapar murciélagos que salían de la cueva.

Braczkowski asegura que esta podría ser la primera confirmación de que los leopardos cazan murciélagos vivos. “Nunca se había visto”, señala el investigador y agrega que “a veces comía 30 o 40 murciélagos en una noche”.

A los ojos del investigador, estos resultados son relevantes porque muestran algo que casi nunca se había documentado: un lugar donde muchas especies interactúan con un reservorio de virus potencialmente peligroso. “Eso podría explicar cómo empiezan algunos brotes en humanos”, señala.

No ad for you

De hecho, en el estudio los investigadores describen este fenómeno como una “red dinámica de exposición entre múltiples especies”, que podría facilitar el salto de patógenos entre animales.

Otro de los hallazgos que llamó la atención del equipo se relaciona con el turismo en cuevas, que, según los investigadores, podría aumentar el riesgo de transmisión de virus. En las grabaciones quedó el registro de más de 200 personas, entre ellas turistas, aprendices de un instituto local de vida silvestre y niños en visitas escolares, acercándose a la cueva.

De esos visitantes, solo uno llevaba tapabocas, a pesar de las advertencias instaladas alrededor de la cueva sobre el virus de Marburgo, para el cual no existe todavía un tratamiento específico aprobado ni una vacuna ampliamente disponible.

Elke Mühlberger, viróloga de la Universidad de Boston, en Massachusetts, dice que la sorprendió ver estas escenas. “El contacto con cuevas es el principal factor conocido de transmisión del virus de Marburgo en humanos”, explica la científica.

No ad for you

De hecho, un análisis de Adam Hume, virólogo de la Universidad de Boston, publicado en la revista Nature, mostró que el 43 % de los 21 brotes de Marburgo confirmados desde 1967 se han asociado con visitas a cuevas.

👩‍⚕️📄¿Quieres conocer las últimas noticias sobre salud? Te invitamos a verlas en El Espectador.⚕️🩺

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.