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No existe el gen para ganar maratones

Basta con verlos correr. Siempre en el grupo de punta en todas las maratones del mundo, los atletas kenianos o de Etiopía dejan la impresión de ser indestronables, de haber nacido para vencer al resto del mundo, de llevar en sus genes un don prohibido para el resto de atletas.

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Redacción Salud
04 de febrero de 2016 - 03:46 a. m.
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La buena noticia para los amantes del atletismo es que todo indica que tal ventaja genética no existe. Al menos así lo estableció el mayor estudio científico realizado hasta ahora para verificar la hipótesis, configurada desde los años 80, según la cuál existía una disposición genética especial en ciertas razas humanas que hacía a esos individuos más eficientes y aptos para las carreras de largo aliento.

Claude Bouchard, pionero en el campo de la genética del deporte desde los años 80 y autor principal del nuevo trabajo, junto a una plantilla de científicos de once países, analizaron datos de más de 1.500 atletas de Australia, Kenia, Etiopía, Japón, Polonia, Rusia y España. La información extraída del genoma de los plusmarquistas de estos países fue comparada con la de más de 2.700 personas no deportistas.

“No hemos encontrado ninguna secuencia de ADN que diferencie a un atleta de un individuo sedentario de control”, explicó al portal científico Materia Claude Bouchard.

Al revisar las conclusiones, Bouchard aclaró que “no hay duda de que tiene que haber variantes genéticas claves para alcanzar los podios mundiales. El cambio de paradigma que muestra este estudio es que se trata de muchas variantes poco comunes, cada una con un efecto muy pequeño en el rendimiento, por lo que ha sido imposible encontrarlas incluso con el mayor estudio de este tipo hecho hasta la fecha.

Estos resultados abren para el equipo de científicos un campo de estudio complejo, pues hacen suponer que todas esas imperceptibles variaciones interactúan unas con otras en ámbitos muy diferentes, desde la salud cardiovascular a la resistencia mental y la motivación. Y ahí sí podría estar el secreto de los corredores kenianos o etíopes.

El investigador de la Universidad Estatal de Luisiana comentó al diario El País que no ve estos resultados como una decepción, sino como una oportunidad, pues “muestran el camino a seguir”. Y estimó que con suficiente tiempo y dinero es muy posible que la ciencia se acerque un poco más al secreto de los grandes atletas, detectando todas esas pequeñas variantes genéticas que diferencian a cualquier tipo corriente de un Haile Gebrselassie.

Más allá de resolver las dudas deportivas, los científicos intentan entender a fondo la biología de los deportistas de alto nivel, para aplicar estos conocimientos a la medicina de la población en general.

Por Redacción Salud

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