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Siempre escuchamos que realizar ejercicio es bueno para la salud, sin embargo, no todos los tipos de actividad física son beneficiosos para las personas.
La edad, las enfermedades diagnosticadas, fracturas antiguas y otro tipo de aspectos son esenciales a la hora de elegir cómo ejercitarse.
Especialistas de Nueva EPS indican que lo ideal es vincularse inicialmente a un grupo de ejercicios supervisados, con el fin de evitar riesgos de lesiones musculares, dolores articulares, accidentes o complicaciones en el estado de salud.
“La actividad física regular (de 3 hasta 4 veces por semana) de duración e intensidad moderada (de 20 hasta 30 minutos) se puede realizar con ejercicios como caminatas, estiramiento y coordinación, que permiten obtener resultados sobre aspectos como la fuerza, la velocidad, la flexibilidad y el equilibrio de personas”, comenta Francisco Nicolay Pedraza, director de planeación de Nueva EPS.
Los adultos mayores deben evitar las actividades de alto impacto y sobre todo consultar con su médico tratante el tipo de ejercicio que puede realizar.
“Al efectuar una actividad física buscamos mejorar nuestro estado de salud pero si no nos dejamos guiar por los expertos, podemos generar nuevas dolencias o empeorar las que ya han sido diagnosticadas”, asegura Pedraza.
Progresiones graduales en el tiempo y la intensidad del ejercicio, programa de entrenamiento, de mantenimiento de la tonicidad y resistencia de los grandes grupos musculares (piernas y brazos especialmente) son los tres aspectos básicos que se deben tener en cuenta para realizar una actividad física que beneficie su organismo.