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Las que no se recomiendan
Monodietas
Quienes las realizan sólo pueden comer un tipo de alimento al día, durante el período que dure el régimen. Las más conocidas son la del repollo, el limón, la piña, el apio y el pomelo. El problema de estas dietas es que pueden generar trastornos de potasio y sodio, lo que se traduce en alteraciones cardíacas que podrían derivar en arritmias. Además, las monodietas producen trastornos en el estado de ánimo y la persona se vuelve mucho más irritable.
Dietas cetogénicas
Son altas en proteínas y grasas, pero bajas en carbohidratos. De esta forma, se obliga al organismo a utilizar la grasa de los músculos como fuente de energía y así bajar de peso. Aunque este régimen alimenticio produce rápidos resultados y la persona pierde varios kilos en corto tiempo, lo más probable es que, tan pronto se incluyan nuevamente los alimentos que se habían restringido, se recupere el peso perdido. Además, los nutricionistas no la recomiendan porque podría aumentar los niveles de colesterol y de triglicéridos, generar acidez, calambres e, incluso, mal aliento.
Dietas bajas en calorías
Se basan en un consumo de varias porciones de frutas y verduras al día, que no superen las 800 calorías. Muchas veces, estos regímenes no permiten mezclar tipos de alimentos, como grasas o carbohidratos con proteínas. Aunque se pierde peso fácilmente, no son recomendables, porque generan déficit de vitaminas y minerales, además de que pueden producir alteraciones en la función cardíaca, cálculos biliares y arritmia.
Nuez de la India
Esta dieta consiste en consumir, durante 52 días, un paquete que contiene 12 semillas de nuez de la India, que vienen divididas en cuatro partes iguales. Sin embargo, quienes la han hecho se quejan de sufrir vómito, diarrea y deshidratación. Además, se ha constatado que esta dieta produce trastornos de potasio, un elemento fundamental para el buen funcionamiento de los músculos y, por ende, del corazón.