:format(jpeg)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elespectador/JD6Y66PS6JBVHNPXOOYOWGXVYE.png)
En una sala de baldosas blancas y azules, dentro de una tina, aparece acurrucada la modelo Simona Kirchnerova. A su lado dos enfermeras. La edición de “la locura”, la llamaron los editores en medio de una pandemia que obliga a estar en casa a pesar del verano que atraviesa Europa. La imagen tocó un punto sensible de la sociedad: el estigma sobre las personas que conviven con enfermedades mentales.
“¡Este tipo de imágenes no deberían representar la conversación sobre salud mental! ¡Creo que es de muy mal gusto!”, escribió la modelo Sara Sampaio en Instagram. Se unió un coro de protestas similares.
Los editores de la revista han defendido la decisión explicando desde su cuenta oficial de Twitter que "se trata del amor. Se trata de la vida. Se trata de nosotros. Es sobre ti. Se trata de ahora. Se trata de salud. Se trata de salud mental. #themadnessissue. Ya es hora."
Sigue a El Espectador en WhatsApp“La mayoría de países están trabajando para evitar el estigma alrededor de las enfermedades mentales y los pacientes. Este tipo de imágenes lamentablemente lo que hacen es poner al paciente en una posición de minusvalía, en que requeriría un tratamiento paternalista, en que incluso la dignidad de la persona se ve afectada”, comentó la psiquiatra colombiana Yahira Guzmán quien ha estado al frente de un programa de educación para comunicadores sobre salud mental asociado al Carter Center.
En su opinión la imagen como muchas otras vuelve a evocar épocas en donde el manejo de los pacientes era “manicomial” y va en contravía del trabajo que muchas organizaciones de pacientes, médicos y familiares vienen realizando desde hace varios años para combatir el estigma.
En una nota sobre la polémica, el periódico The Guardian recordó otro episodio similar en la industria de la moda. En septiembre, la modelo Ayesha Tan-Jones protestó contra el uso de abrigos tipo camisa de fuerza en una colección y escribió en sus manos: "La salud mental no es moda". "Presentar estas luchas como accesorios para vender ropa en el clima capitalista de hoy es vulgar, poco imaginativo y ofensivo para los millones de personas en todo el mundo afectadas por estos problemas", comentó Jones más tarde.
Periodistas, críticos y personajes del mundo de la moda ya se han sumado a la polémica con posturas a favor y en contra.
La edición de este mes de Vogue Portugal se llama "el número de la locura" y tiene diferentes tapas, entre ellas esta que me parece arcaica, de mal gusto y que estigmatiza la salud mental. pic.twitter.com/rkUjHXe3oV
— Alejandra Pintos (@Alepint) July 2, 2020
Según la Organización Mundial de la Salud los trastornos mentales, neurológicos y por consumo de sustancias constituyen el 10% de la carga mundial de morbimortalidad y el 30% de las enfermedades no mortales. Aproximadamente, 1 de cada 5 niños y adolescentes tiene un trastorno mental.
Solamente la depresión afecta a 264 millones de personas y es una de las principales causas de discapacidad. Cada año se suicidan cerca de 800 000 personas; esto es, cada 40 segundos una persona se quita la vida.
The Madness Issue - Vogue Portugal
— MADARIAGA (@juliomadariagaa) July 2, 2020
El verano en tiempos de pandemia, relaciones interpersonales y salud mental.
La edición portuguesa vive por mover emociones y hasta generar molestias, sorprendentes portadas pero ¿ Qué brindará en su interior sobre estas conversaciones ? pic.twitter.com/aEzwA9QvT3