Publicidad

Un hombre que convulsiona resolviendo sudokus

La historia de la medicina está poblada de grandes médicos, pero también de pacientes excepcionales.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Redacción Salud
21 de octubre de 2015 - 03:33 a. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

A la lista en la que figuran Anna O, una mujer histérica que Freud trató por muchos años, y Henry Molaison, un norteamericano que perdió la capacidad de generar nuevos recuerdos luego de que un cirujano le extirpara parte del hipotálamo, ahora habrá que añadir el caso de D.E., un paciente suizo que cada vez que intenta resolver un sudoku sufre un episodio de epilepsia en un brazo.

El caso, que ha atraído la atención mediática, fue presentado en la revista Jama Neurology por el doctor que se hizo cargo, Berend Feddersen, de la Universidad de Múnich.

“Cuando hago un sudoku, me concentro en un punto concreto, sin dejar de escanear las opciones horizontal y vertical. Al hacerlo, mi mano izquierda termina desmadrándose. Comienza un temblor, sufro calambres en la mano y se mueve sin control. Esta situación tiende a crecer y a terminar en un ataque, a menos que cierre los ojos”, relató D. E. al portal Materia.

La historia de D.E. se remonta a un accidente que sufrió cuando tenía 25 años. Mientras esquiaba en los Alpes austríacos, perdió el control y quedó sepultado bajo una capa de nieve. Durante 15 minutos estuvo al borde de la muerte sin respirar oxígeno.

Tres semanas después de ser rescatado y atendido en un centro médico, cuando decidió entretenerse resolviendo un sudoku, notó como comenzaba a sufrir contracciones involuntarias en su brazo y mano izquierda.

Para Feddersen y sus colegas, el extraño síndrome que afecta a D.E. tiene su origen en la zona del cerebro relacionada con el procesamiento de información visual, ubicada en la parte centro-parietal del hemisferio derecho. Cada vez que el paciente ejecuta una tarea que activa esta zona cerebral, se desencadena un proceso epiléptico focalizado.

D.E. también ha notado que trabajar con tablas de Excel o tocar el piano son detonantes del mismo efecto. Por suerte, explicó, la terapia es muy sencilla: basta con cerrar los ojos un par de segundos.

El hombre, cuya identidad se ha mantenido en el anonimato, respondió por correo electrónico a los periodistas que “por suerte, se produce sólo en situaciones muy específicas. Conducir un coche no es ningún problema en absoluto. Así que mi vida no se ve muy afectada por el tema de las convulsiones-sudoku”.

Las excepciones a la regla, los síndromes menos comunes, resultan siempre una fuente muy valiosa de información para los médicos. El caso de Henry Molaison, por ejemplo, permitió a los neurólogos entender muchos mecanismos de la memoria, y Phineas Gage, a quien una barra de hierro le atravesó la cabeza en 1848, les dio indicios a los galenos de la época sobre la relación entre estructuras cerebrales y personalidad.

Por Redacción Salud

Conoce más

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.